Educación no tendrá el presupuesto más alto de la historia en 2020. Será el más bajo en siete años

El presupuesto de educación para el 2020 no será el más alto de la historia, como lo informó La Nación este lunes en portada. Por el contrario, es el más bajo desde el 2013.

La Nación usó como referencia un gráfico de tendencia de los últimos siete años de inversión en educación aportado por la Contraloría General de la República (CGR). Sin embargo, la visualización tiene dos omisiones.

Por un lado, los datos históricos de la Contraloría hasta el 2018 no corresponden a presupuestos asignados, sino al presupuesto ejecutado en educación para cada año. La omisión induce a error porque históricamente hay subejecuciones presupuestarias. Ello hace inadecuado comparar un gasto real con uno esperado. El origen de los datos se indicaba en el pie del gráfico de la CGR, pero La Nación no lo reportó.

Por otra parte, la información de la Contraloría tiene una segunda omisión. Por primera vez, el presupuesto en educación incluirá las partidas del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y del programa Red de Cuido. Ambas partidas han estado incluidas en presupuestos nacionales anteriores, pero por primera vez aparecen expresamente como inversión en educación. El gráfico compara un presupuesto de 2020 aumentado por estas partidas comparado con el de otros años en los que no se contemplaban, a pesar de que sí existían esos gastos para el Estado.

Incluyendo red de cuido e INA, el presupuesto del 2020 en Educación será equivalente al 7,4% del PIB. Esta cifra es la más baja en siete años: es inferior a la presentada en cualquier año comprendido entre el 2014 y 2019. Por ejemplo, si se aplica la misma metodología, la inversión en educación habría llegado a un pico de 8,3% del PIB en el 2017.

En resumen: El presupuesto de educación para el 2020 no será el más alto de la historia, como lo informó La Nación este lunes en portada. Por el contrario, es el más bajo desde el 2013.

La Nación usó como referencia un gráfico de tendencia de los últimos siete años de inversión en educación aportado por la Contraloría General de la República (CGR). Sin embargo, la visualización tiene dos omisiones.

Por un lado, los datos históricos de la Contraloría hasta el 2018 no corresponden a presupuestos asignados, sino al presupuesto ejecutado en educación para cada año. La omisión induce a error porque históricamente hay subejecuciones presupuestarias. Ello hace inadecuado comparar un gasto real con uno esperado. El origen de los datos se indicaba en el pie del gráfico de la CGR, pero La Nación no lo reportó.

Por otra parte, la información de la Contraloría tiene una segunda omisión. Por primera vez, el presupuesto en educación incluirá las partidas del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y del programa Red de Cuido. Ambas partidas han estado incluidas en presupuestos nacionales anteriores, pero por primera vez aparecen expresamente como inversión en educación. El gráfico compara un presupuesto de 2020 aumentado por estas partidas comparado con el de otros años en los que no se contemplaban, a pesar de que sí existían esos gastos para el Estado.

Incluyendo red de cuido e INA, el presupuesto del 2020 en Educación será equivalente al 7,4% del PIB. Esta cifra es la más baja en siete años: es inferior a la presentada en cualquier año comprendido entre el 2014 y 2019. Por ejemplo, si se aplica la misma metodología, la inversión en educación habría llegado a un pico de 8,3% del PIB en el 2017.

El artículo de La Nación

El diario asegura que «nunca antes, desde la reforma constitucional del 2011 que elevó del 6% al 8% del PIB el aporte obligatorio del Estado a la educación, se había alcanzado una cifra tan elevada».

El diario usa como referencia el Informe Técnico del Proyecto de Ley del Presupuesto Ordinario y Extraordinario de la República de la CGR que incluye en su página 74 el siguiente gráfico:

Informe Técnico de la Contraloría General de la República: Proyecto de Ley de Presupuesto de la República 2020
Informe Técnico de la Contraloría General de la República: Proyecto de Ley de Presupuesto de la República 2020

“De parte nuestra no se realizó ningún cálculo de suma de presupuestos ni de porcentajes del PIB, se utilizaron exactamente los montos y cifras que nos proporcionó la CGR”, dijo Sofía Chinchilla, periodista del artículo a Doble Check.

 

Los montos y porcentajes exactos se los solicitamos a la Contraloría. (…) La única intervención que hicimos en los datos, fue para deflatar los montos, con el IPC a enero de cada año desde 2012 hasta 2019.”

La Nación, sin embargo, obtiene una conclusión errónea a partir de los datos. En primer lugar, la nota al pie del gráfico de la CGR indica que los datos para el período 2014-2018 se refieren a presupuestos ejecutados, no a los presupuestos asignados. La Nación no indica esto en su texto.

Esto es importante, debido a que la subejecución en el sector de educación desinfla los montos y provoca que la inversión del 2020 (de la que aún no sabemos cuánto se ejecutará realmente) parezca mucho más elevada. Por ejemplo, en el 2018 el presupuesto asignado fue de 2.666.048 millones para el MEP pero, según la memoria anual de la CGR, se ejecutó una cifra menor, equivalente a 2.438.169 millones (un 91,5% de lo presupuestado). Esa última cifra fue la empleada por La Nación.

El gráfico de la Contraloría también indujo a error. La visualización de la Contraloría no indica que, a diferencia de todos los otros años en el gráfico, los datos del 2020 incluyen el presupuesto del INA y de la Red de Cuido dentro de la inversión en educación.

En el 2020 el presupuesto para el MEP y las universidades públicas, únicamente, corresponderá a un 6,9% del PIB. Incluir esas dos instituciones provoca que aumente a un 7,4% del PIB.

La Nación sí indica esto en su artículo. En el cuerpo de la nota, la información explica: «La exjerarca (refiriéndose a la exministra de Hacienda Rocío Aguilar) también citó la inclusión del presupuesto del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) como parte del financiamiento de la educación pública».

Este dato anula la veracidad del titular de la nota.

La inversión en educación: nuestros cálculos

¿Qué pasaría si usáramos una misma metodología para comparar los datos de todos los años?

Haremos dos cálculos: el primero es una recopilación de los presupuestos asignados en educación para el MEP (que incluye las transferencias a las universidades públicas), el INA y la Red de Cuido. El segundo cálculo es una recopilación de los presupuestos asignados del MEP, únicamente. En ambos casos solo trabajaremos con presupuestos asignados (no ejecutados). Estos son los únicos que permiten una comparación apropiada.

El gráfico de la Contraloría y el artículo de La Nación ocultan que la inversión en educación, como porcentaje del PIB, está —en realidad— cayendo.

Si se considera la Red de Cuido y el INA, la inversión en educación del 2020 será de un 7,4% del PIB, muy inferior a la presentada en años anteriores. Por ejemplo, manteniendo esta forma de cálculo, nuestras estimaciones muestran que en el 2017 se había alcanzado la inversión histórica más importante en educación, equivalente a un 8,3% del PIB.

La tendencia que anotamos con nuestros cálculos coincide con un estudio del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la UCR publicado en junio de 2018, el cual que presenta la misma estimación.

En realidad, la inversión asignada en el MEP (excluyendo INA y Red de Cuido) en el 2020 será equivalente a un 6,92% del PIB. Para encontrar una cifra inferior a esa hay que devolverse al 2012, cuando se presupuestó un 6,78% del PIB.

En síntesis, aplicando una misma metodología para todos los años, el presupuesto del 2020 no logra ser el más alto de la historia. La afirmación tampoco es correcta aún si se analizan los datos nominalmente y se traen a valor presente, como hizo La Nación.

La caída en la inversión

El Ministerio de Educación y las transferencias a las Universidades Públicas tuvieron un aumento de un 0,8% en su presupuesto nominal del 2020 si se lo compara con el presupuesto del 2019. Sin embargo, en la práctica, eso  constituye un recorte si se considera la inflación, o si se realiza el análisis como porcentaje del PIB.

Las principales áreas afectadas en los presupuestos de educación durante estos dos últimos años  se encuentran en los niveles preuniversitarios. Si se excluyeran las transferencias a las universidades públicas, el MEP experimentó una variación real de -3% en el período 2018-2019 . En el 2019-2020 también habrá una caída real de 1,3%.

Revisamos la estructura programática del Presupuesto Nacional para el Ministerio de Educación. Para el 2020, los sectores de «Enseñanza preescolar, 1er y 2do ciclo», «3er ciclo y educación diversificada académica» experimentaron recortes en casi ₡6.700 millones con respecto al 2019.

Uno de los recortes específicos involucra el cierre del Fondo Nacional de Becas (FONABE), cuyo presupuesto decreció en un 72,8%. Esto no significa que se hubiera eliminado el programa de becas estudiantiles. Las funciones de esa entidad serán asumidas por el Instituto Mixto de Ayuda Social.

Hubo otra línea presupuestaria que se redujo casi a la mitad. Esta fue «Otras obras, adiciones y mejoras en las Direcciones Regionales de Educación» en el apartado de «Gasto de Capital».

Diferencia entre carteras

Un intercambio entre el Ministerio de Educación y el Ministerio de Hacienda a mediados del 2019 da cuenta de un conflicto entre ambas carteras. El 10 de abril de 2019, Hacienda le había remitido al exministro de Educación, Edgar Mora, un comunicado de techo presupuestario. La misiva le indicaba al entonces jerarca de Educación que «el gasto presupuestario máximo» para su cartera en el 2020 debería ser de ₡2.648.412 millones: un monto exactamente igual al del 2019. Eso, en la práctica, constituía un recorte al presupuesto de educación, pues la inflación esperada se estimaba en un 3% (± 1 p.p.).

Oficio facilitado por el departamento de prensa del Ministerio de Hacienda

El 27 de junio de 2019, el exministro  Mora dirigió un oficio a la exministra de Hacienda, Rocío Aguilar. En él, Mora señalaba su preocupación ante la caída en recursos que experimentaría el ministerio a su cargo durante el 2020. El oficio enviado por Mora revela su preocupación sobre los recortes y su posible impacto en las metas del Plan Nacional de Desarrollo.

Mora, además, le subraya a la exministra Aguilar que el MEP cumplió con el techo presupuestario que Hacienda había solicitado. Pero el exministro advirtió que esas limitaciones dejaron descubiertos varios ejes. Entre ellos, Mora enuncia “los recursos adicionales que debería recibir el MEP en caso de que se desee avanzar, aunque sea con parte de las metas del Plan Nacional de Desarrollo del próximo año”. Mora agrega que el MEP no había tenido crecimiento en sus presupuestos en el 2019.

Oficio facilitado por el departamento de prensa del Ministerio de Educación Pública

El exministro también solicitaba recursos adicionales para las universidades públicas y para la Junta de Pensiones del Magisterio. El jerarca alegó que ese faltante «no pudo presupuestarse de manera completa, dada la estrechez del techo presupuestario».

Mora y su viceministra Amparo Pacheco renunciaron el 1.º julio de 2019, dos días hábiles después de enviar la solicitud de recursos adicionales. La dimisión ocurrió durante un período de manifestaciones sociales hechas por grupos estudiantiles, sindicales y de transportistas que pedían la destitución del ministro. Su anuncio se vinculó públicamente con esas demandas. El recorte a los recursos de educación que se discutía precisamente en ese momento no trascendió públicamente hasta ahora.

Hacienda no respondió a la carta de Mora hasta el 31 de julio de 2019, en un nuevo oficio enviado a la nueva ministra Guiselle Cruz.

En la respuesta, Hacienda obvia la petición de recursos de Mora. El ministerio no aporta ningún recurso nuevo para responder a sus solicitudes. Hacienda no toca  en su oficio el tema de las metas para el Plan Nacional de Desarrollo ni el dinero para las universidades públicas.

El oficio únicamente solicita que el Ministerio de Educación «subsane las inconsistencias señaladas» ante la falta de recursos para la Junta de Pensiones del Magisterio. El ministerio advirtió que, de lo contrario, «se procederá a realizar el ajuste correspondiente a criterio de esta dirección».

Doble Check consultó al exministro Édgar Mora sobre estas diferencias con la cartera de Hacienda y sobre su salida del gobierno. Mora concedió indirectamente que su renuncia fue solicitada por Casa Presidencial, y que no fue por iniciativa propia. Cuando se le consultó si su salida tuvo relación con el recorte presupuestario, su respuesta se limitó a un «no lo sé».

Consultada al respecto, Casa Presidencial negó que la renuncia obedeciera a las diferencias en temas presupuestarios.

Mora, por su parte, alegó desconocer los recortes que se practicaron al presupuesto del 2020. El exministro afirmó que su versión original pretendía avanzar con nueve líneas en el Plan Nacional de Desarrollo. El exministro afirmó: «Estas y otras líneas de mejora son incompatibles con un presupuesto de cero crecimiento o de decrecimiento, como lo mencioné con claridad en la nota que remití al Ministerio de Hacienda».

Doble Check contactó a la exministra de Hacienda, Rocío Aguilar, para consultarle sobre este tema. Según Aguilar, Hacienda no tuvo injerencia directa en el detalle de qué se recortó en el presupuesto del MEP. La cartera solo se encargó de verificar el cumplimiento de los techos presupuestarios, dice la exjerarca.

«Desde el Ministerio de Hacienda se fija un límite, un techo. No le corresponde al Ministerio de Hacienda ir a cada una de las instituciones, ese ejercicio se hace directamente con Presidencia. Desde ahí se fueron asignando los recursos», dijo. 

Aguilar agregó que no es inusual observar solicitudes adicionales de recursos, como la enviada por Mora, y que las restricciones presupuestarias al MEP obedecen al cumplimiento de la Regla Fiscal.

«Todas las instituciones, sin excepción, incluyendo el Ministerio de Hacienda, todas, aspiran o aspiramos a una serie de recursos. Sin embargo, a la hora en que hay que adjudicar esos recursos,  dados los límites que existían -en particular el límite de la Regla Fiscal-, en su mayoría -yo diría, sin excepción- se recortaron», cerró. 

 

Proyecto de educación dual no precisa cifras de horas o becas dichas por diputado

El actual proyecto de ley sobre educación dual carece de indicativos que limiten la proporción de horas que un estudiante se alternará  entre el centro educativo y la empresa o centro de empleabilidad donde practicaría. El texto tampoco establece que los estudiantes que participen en esa modalidad recibirán exactamente una beca de ₡120.000.

El diputado del Partido Liberación Nacional (PLN), Wagner Jiménez, hizo estimaciones que no están en el texto de la ley. Primero, el legislador afirmó en CRHoy que los estudiantes de esa modalidad “practicarán de seis a diez horas por semana” en las empresas. Más recientemente, en Diario Extra, Jiménez aseguró que “su estancia [de los estudiantes] en las empresas no superará las 12 horas semanales”.

Además, el diputado confirmó en CRHoy que cada estudiante recibirá una beca de ₡120.000 en la modalidad de educación dual. El Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) sería la institución que manejaría esos dineros.

Doble Check contactó al director de Educación Técnica del Ministerio de Educación Pública (MEP) y al presidente ejecutivo del INA. Ambos jerarcas consideraron que las estimaciones del diputado son razonables. No obstante, sus respuestas dejan en evidencia que el diputado omite variables que podrían distanciar sus expectativas de la realidad.

Atenidos a la letra del proyecto, este solo indica que la proporción de horas dependerá de cada programa de educación técnica. En el tema de dineros para estudiantes, la iniciativa indica que los detalles serían definidos en un reglamento que todavía no existe.

Jiménez reconoció a Doble Check que su estimación de horas nació de un cálculo propio. El político se basó «exclusivamente» en una interpretación de los programas de especialidades técnicas del MEP. En cuanto a los dineros de becas, dijo basarse en los aportes de las grandes empresas que participen del programa.

Jiménez no dijo en sus intervenciones en medios que sus números se basaban en cálculos personales.  El diputado indujo a error al omitir que esas son proyecciones propias, pues sus declaraciones hacen creer que el proyecto establece directamente dichas condiciones.

En resumen: El actual proyecto de ley sobre educación dual carece de indicativos que limiten la proporción de horas que un estudiante se alternará  entre el centro educativo y la empresa o centro de empleabilidad donde practicaría. El texto tampoco establece que los estudiantes que participen en esa modalidad recibirán exactamente una beca de ₡120.000.

El diputado del Partido Liberación Nacional (PLN), Wagner Jiménez, hizo estimaciones que no están en el texto de la ley. Primero, el legislador afirmó en CRHoy que los estudiantes de esa modalidad “practicarán de seis a diez horas por semana” en las empresas. Más recientemente, en Diario Extra, Jiménez aseguró que “su estancia [de los estudiantes] en las empresas no superará las 12 horas semanales”.

Además, el diputado confirmó en CRHoy que cada estudiante recibirá una beca de ₡120.000 en la modalidad de educación dual. El Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) sería la institución que manejaría esos dineros.

Doble Check contactó al director de Educación Técnica del Ministerio de Educación Pública (MEP) y al presidente ejecutivo del INA. Ambos jerarcas consideraron que las estimaciones del diputado son razonables. No obstante, sus respuestas dejan en evidencia que el diputado omite variables que podrían distanciar sus expectativas de la realidad.

Atenidos a la letra del proyecto, este solo indica que la proporción de horas dependerá de cada programa de educación técnica. En el tema de dineros para estudiantes, la iniciativa indica que los detalles serían definidos en un reglamento que todavía no existe.

Jiménez reconoció a Doble Check que su estimación de horas nació de un cálculo propio. El político se basó «exclusivamente» en una interpretación de los programas de especialidades técnicas del MEP. En cuanto a los dineros de becas, dijo basarse en los aportes de las grandes empresas que participen del programa.

Jiménez no dijo en sus intervenciones en medios que sus números se basaban en cálculos personales.  El diputado indujo a error al omitir que esas son proyecciones propias, pues sus declaraciones hacen creer que el proyecto establece directamente dichas condiciones.

¿Qué pretende el proyecto de educación dual?

El diputado Wagner Jiménez es uno de los principales impulsores del proyecto de ley 20.786. La iniciativa se titula “Ley de educación y formación técnica dual (anteriormente denominado): ley de educación dual”.

Ese proyecto propone un marco opcional para estudiantes de distintas instituciones con programas de Educación y Formación Técnica Profesional (EFTP). La formación se daría en dos ámbitos: en el centro educativo y en una empresa o centro de formación para la empleabilidad.

La iniciativa define un principio de alternancia en su artículo 4. La norma propuesta establece que la formación dual debe darse “de manera alterna y simultánea, para que la persona estudiante adquiera los conocimientos teóricos y los ponga en práctica al mismo tiempo”.

Aunque el proyecto ha sido impulsado principalmente por Jiménez, del PLN, también es apoyado por el gobierno y el sector empresarial.

El Frente Amplio ha criticado en la Asamblea lo que considera es una erosión a los derechos laborales. Además, grupos sindicales y de estudiantes han sostenido una  oposición férrea a la iniciativa.

Proyección de horas del diputado se limita al MEP

El proyecto que se discute ahora solamente advierte que “la cantidad de horas que la persona estudiante permanezca en la empresa dependerá del diseño curricular del programa de EFTP correspondiente”. El proyecto no especifica alguna proporción de horas para tal modalidad.

Aún así, el 15 de julio en CRHoy, Jiménez afirmó que las personas estudiantes en modalidad dual “practicarán de seis a diez horas por semana”. Más recientemente, en Diario Extra, aseguró que “su estancia [de los estudiantes] en las empresas no superará las 12 horas semanales”.

El diputado explicó a Doble Check que esos son cálculos propios que están basados «exclusivamente» en los programas de especialidades técnicas del Ministerio de Educación Pública (MEP). Estos programas solo se imparten en los colegios técnicos. Jiménez aseguró que sus estimaciones son “correctas”. Agregó que el proyecto de ley carece de límites al principio de alternancia porque son “complejidades” que deben definirse en un reglamento posterior al texto de la ley.

Sin embargo, el legislador del PLN no ha mencionado esa aclaración en sus apariciones en medios de comunicación. Esta omisión pudo inducir al error de que dichos cálculos están presentes en el texto del proyecto.

Doble Check conversó con el director de Educación Técnica y Capacidades Emprendedoras del MEP, Pablo Masís. El funcionario afirmó que los cálculos del diputado “tienen sentido” para los programas de esa institución. Sin embargo, Masís advirtió que la proporción de horas entre las aulas y las empresas es variado, tal como ha mostrado el plan piloto de formación dual de esa entidad, que empezó en el 2017.

“De una empresa a otra o en los diferentes tipos de especialidades técnicas, esas condiciones pueden variar”, dijo Masís. El jerarca del MEP también indicó que la alternancia en el MEP también varía en cada nivel de formación del programa.

El plan piloto del MEP incluyó a 106 estudiantes de cuatro colegios técnicos. Masís explicó que la previsión era que los estudiantes practicaran 1.000 horas en las empresas, del total de 2.840 horas que abarca la especialidad técnica durante tres años. Aún así, los datos de esa institución muestran que la asistencia a las empresas de práctica varió entre 406 y 792 horas en el piloto debido a distintos factores; entre ellos, la huelga de tres meses del sector docente el año pasado, adujo Masís.

El jerarca añadió que, de aprobarse una ley de educación dual, esa institución prevé solicitar al Consejo Superior de Educación la aprobación de programas de educación dual que permitan que el estudiante pueda dedicar hasta 70% de la formación técnica a la práctica en las empresas. «Esos son los  modelos más desarrollados que hemos visto», afirmó Masís.

Esta posibilidad superaría las proyecciones del diputado Jiménez, pues los planes de especialidades técnicas del MEP abarcan 24 horas semanales.

Doble Check también contactó con el presidente ejecutivo del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), Andrés Valenciano. El jerarca afirmó que esa institución ofrece cursos técnicos de modalidad dual de 400 horas y hasta 2.000 horas de duración, donde los estudiantes practican entre 30% y 80% de ese tiempo en las empresas.

Monto de becas falta por definirse

En CRHoy, Wagner Jiménez afirmó que cada estudiante recibirá un beneficio económico de ₡120.000 al formar parte de un programa de educación dual.

El proyecto de ley que se discute actualmente propone la creación de un Fondo Especial de becas para la EFTP dual. Ese dinero estaría a cargo del INA. El proyecto establece que la beca cubriría “aspectos tales como el transporte, alimentación, vestimenta, el equipo mínimo de protección especial, el costo del programa”.

Sin embargo, el texto del proyecto no afirma directamente que cada estudiante recibirá el monto que presentó el diputado.

La iniciativa de ley solo indica que “las empresas que participen en la EFTP dual, deberán hacer un aporte mensual al Fondo Especial de Becas del INA por cada estudiante que reciban de 120.000 (ciento veinte mil colones) mensuales”. La empresas medianas y pequeñas quedan exentas de ese pago, según el artículo 26 del proyecto.

El fondo de becas se sostendría con un aporte de al menos 1% del presupuesto ordinario anual del INA (artículo 25 del proyecto).

El diputado Jiménez explicó a Doble Check que “la interpretación sobre el monto se deriva del aporte que las Grandes Empresas realizarán por cada estudiante al fondo de Becas”.

“Si las grandes empresas becarán a cada estudiante con ₡120.000, es deducible que ese es el mismo monto que podamos becar a los estudiantes desde el fondo de becas del INA”, comentó Jiménez.

El presidente ejecutivo del INA, Andrés Valenciano, afirmó a Doble Check que, actualmente el INA facilita educación dual a 147 estudiantes y que la institución les brinda un estipendio de ₡110.000. “Basado en la experiencia, ese es aproximadamente el monto que los estudiantes recibirían por medio del fondo”, dijo el jerarca del INA.

Sin embargo, Valenciano advirtió que habrá una serie de factores con los cuales “se debe analizar los montos disponibles para otorgar ayudas económicas a los estudiantes”. Por ejemplo, en el cálculo entran a jugar la cantidad de estudiantes en el sistema, la demanda y la capacidad instalada de las empresas, la disponibilidad de recurso humano que pueda certificarse como monitores de los estudiantes en las empresas y los cupos de matrícula en las instituciones educativas.

El legislador Jiménez justificó que, según ese argumento del jerarca del INA, las becas de educación dual podrían «incluso ser más de los ₡120.000».

El proyecto de educación dual indica que la metodología para determinar el monto de las becas para las personas estudiantes se establecerá en un reglamento para la ley. Ese reglamento todavía no existe.

«Estamos discutiendo una Ley Marco para regular la Educación Dual. Las especificidades (horarios, tiempos, recursos, entre otros) serán una condición esencial del Reglamento de la presente ley», añadió el diputado liberacionista.

Programa Matices repitió cifras del diputado

El presentador del programa radial Matices, Randall Rivera, repitió las cifras del diputado verdiblanco sobre becas y horas de práctica para el proyecto de ley de educación dual.

En su programa del pasado 15 de julio, Rivera entrevistó a dos representantes del grupo autodenominado Movimiento Estudiantil de Secundaria (MEDSE), el cual ha protestado en contra del proyecto de educación dual y de políticas educativas del MEP. Rivera cuestionó las declaraciones de esos invitados y afirmó que, según el proyecto, los participantes del sistema dual «por esas entre siente y diez horas [de práctica en una empresa] les dan ₡120.000».

Dicha entrevista fue difundida por el diario La Nación con una transcripción completa del intercambio entre Rivera y los enviados del grupo estudiantil.

Ante una consulta de Doble Check de este martes, el periodista de Matices reconoció que la fuente de esa afirmación fue el diputado Wagner Jiménez, quien le envió información del proyecto durante la entrevista a MEDSE del 15 de julio. «Yo le pregunté [a Jiménez] si era cierto que se recibía ₡120.000 [de beca] y me dijo que sí», aseguró Rivera.

El presentador de Matices no recalcó durante la entrevista que aquellas cifras provenían del diputado liberacionista, por lo que también se indujo al error de creer que el texto de la iniciativa hace esas indicaciones directamente.

 

Nota del editor: Esta nota se actualizó a las 21:05 del 30 de julio para agregar la referencia al programa Matices, de Radio Monumental. Una versión original de esta información había incluído únicamente las declaraciones de Warner Jiménez a CRHoy y a Diario Extra. Se actualizó la versión publicada al mediodía tras una alerta de un lector de la nota original.