Canasta de Hacienda no es la que más aliviaría el bolsillo de los pobres

En resumen: Es incorrecto indicar que la nueva canasta básica se enfoca en lo que consumen los más pobres, como afirmó el viceministro de ingresos Nogui Acosta.

Hay 82 productos en la canasta de Hacienda que no coinciden con los que más consumen los hogares pobres. La metodología de Hacienda terminó incluyendo productos insignificantes en su economía, como la leche de cabra, la carbolina o la chuleta de pescado. ¿Cómo se explica su inclusión? Casi nadie los compró, pero la mayoría de quienes los adquirieron fueron pobres.

Para armar la lista de productos exonerados, Hacienda no estudia qué consumen los hogares más pobres. Hacienda estudia quién consume un producto. La diferencia es sutil pero importante.

No nos hagamos bolas. Quizás usted sea la persona que más compra palomitas de maíz entre todos los clientes de un supermercado, pero eso no quiere decir que el producto que usted más compra sean palomitas. Sucede lo mismo con Hacienda. La institución integró en la canasta productos que eran consumidos en una proporción considerable por los hogares pobres (las palomitas, si seguimos la analogía), pero no pensó en cuánto pesaban estos productos en la economía del hogar.

Entonces, la afirmación del viceministro es incorrecta porque, de entrada, Hacienda no basa su cálculo en el consumo de los hogares más pobres. Sin embargo, los productos de la lista representan el 73% del gasto en productos alimentarios de esos hogares a pesar de las omisiones de productos relevantes y de las inclusiones de productos económicamente insignificantes.

¿Qué pasaría si la lista de 178 productos alimentarios de Hacienda se depurara con aquellos verdaderamente más consumidos?

Hacienda todavía podría ahorrarle casi ₡20.000 adicionales por año a cada hogar pobre, según estimaciones gruesas que hicimos. Este perdón vendría con un costo.  Exonerarle más a los hogares con menos ingresos implicaría perdonarle todavía más a cada hogar rico (casi ₡70.000 más al año). La razón es que una canasta básica no solo aplica para los pobres, sino para todos los hogares y negocios del país: sin importar su posición económica.

En resumen: Es incorrecto indicar que la nueva canasta básica se enfoca en lo que consumen los más pobres, como afirmó el viceministro de ingresos Nogui Acosta.

Hay 82 productos en la canasta de Hacienda que no coinciden con los que más consumen los hogares pobres. La metodología de Hacienda terminó incluyendo productos insignificantes en su economía, como la leche de cabra, la carbolina o la chuleta de pescado. ¿Cómo se explica su inclusión? Casi nadie los compró, pero la mayoría de quienes los adquirieron fueron pobres.

Para armar la lista de productos exonerados, Hacienda no estudia qué consumen los hogares más pobres. Hacienda estudia quién consume un producto. La diferencia es sutil pero importante.

No nos hagamos bolas. Quizás usted sea la persona que más compra palomitas de maíz entre todos los clientes de un supermercado, pero eso no quiere decir que el producto que usted más compra sean palomitas. Sucede lo mismo con Hacienda. La institución integró en la canasta productos que eran consumidos en una proporción considerable por los hogares pobres (las palomitas, si seguimos la analogía), pero no pensó en cuánto pesaban estos productos en la economía del hogar.

Entonces, la afirmación del viceministro es incorrecta porque, de entrada, Hacienda no basa su cálculo en el consumo de los hogares más pobres. Sin embargo, los productos de la lista representan el 73% del gasto en productos alimentarios de esos hogares a pesar de las omisiones de productos relevantes y de las inclusiones de productos económicamente insignificantes.

¿Qué pasaría si la lista de 178 productos alimentarios de Hacienda se depurara con aquellos verdaderamente más consumidos?

Hacienda todavía podría ahorrarle casi ₡20.000 adicionales por año a cada hogar pobre, según estimaciones gruesas que hicimos. Este perdón vendría con un costo.  Exonerarle más a los hogares con menos ingresos implicaría perdonarle todavía más a cada hogar rico (casi ₡70.000 más al año). La razón es que una canasta básica no solo aplica para los pobres, sino para todos los hogares y negocios del país: sin importar su posición económica.

¿Porqué entró la leche de cabra y la carbolina? ¿Porqué no están las manzanas ni el brócoli?

El viceministro de ingresos de la cartera de Hacienda, Nogui Acosta, afirmó en Telenoticias que la metodología de la canasta básica procuró que «la tarifa preferencial se direccione a lo que efectivamente consumen los grupos de más bajos ingresos». Su afirmación es incorrecta.

La primera razón por la que su afirmación está equivocada es por el método de cálculo. Hacienda hizo su análisis a partir de cada producto y no desde cada hogar. ¿Qué quiere decir esto? Hacienda se fijó en cómo se comportaba el consumo de un producto y quiénes lo consumían. Por el contrario, no se fijó en qué consumía un hogar de los de menos ingresos y cuánto pesaba cada producto en sus gastos.

Veamos un ejemplo real. La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) estimó en el 2013 que 1.233 de los casi 1,4 millones de los hogares en Costa Rica compraban y consumían leche de cabra.  Aunque los márgenes de error son muy altos, podemos afirmar que la gran mayoría de los hogares en Costa Rica no compraron leche de cabra. Eso también pasó con los hogares pobres. Solo 620 de los 279.044 hogares pobres en Costa Rica (el primer quintil) dijeron comprar leche de cabra. Es decir, solo el 0,22% de los hogares pobres.

Eso sí, aunque casi nadie compró leche de cabra, la mayoría de los pocos que lo hicieron eran pobres. 620 de los 1.233 hogares que compraron ese producto eran pobres, es decir: prácticamente la mitad. Esa es la razón por la que Hacienda incluyó el producto en la canasta: la mayoría de los que compraron el artículo eran pobres. No importó cuánto pesó este producto en el promedio de gastos de los hogares pobres de Costa Rica. 

En contraposición, veamos las manzanas. Según la encuesta, esa fruta habría sido comprada por 191.600 hogares en Costa Rica, y 15.957 de los hogares que la compraron y consumieron eran pobres. Es decir,  por cada hogar pobre que compró leche de cabra y la consumió, hubo 26 hogares pobres que compraron manzanas. Aún así, Hacienda excluyó la manzana de la canasta, pues los hogares pobres no representaron una proporción considerable de los que habían comprado esa fruta: solo representaban el 8% de los que la habían consumido.

Hacienda no incluyó la manzana, ni el brócoli, ni las galletas, ni otros productos porque la mayoría de la gente que los compraba no era pobre, aunque los pobres sí las consumían en cantidades mayores comparadas con otros productos que sí entraron en la canasta. Hacienda se fija si un producto es consumido por una proporción importante de hogares pobres. No se fija si la compra de ese producto pesó mucho o poco en la billetera de los pobres (según detalló Priscila Piedra, directora general de Hacienda, no existe un porcentaje específico de consumo dentro de los hogares pobres para que un producto entre o no, los cálculos fueron realizados producto por producto).

Veamos el ejemplo del brócoli. Según estos datos de Hacienda, la gran mayoría de los hogares que consumen brócoli son los de mayores ingresos (la barra del extremo derecho, que representa el quinto quintil, es decir, el 20% de los hogares más ricos).

(Datos facilitados por Hacienda. Las tendencias fueron verificadas por Doble Check).

La lógica de Hacienda es eliminarlo de la canasta. Sin embargo, la encuesta nos muestra que alrededor de 4.500 hogares pobres compraron ese producto. Estos son muchísimos más que los que consumieron carbolina (463), naranja agria (885) o chuleta de pescado (1.088), que sí están incluídos en la canasta. De nuevo, los márgenes de error son grandes a este nivel de detalle, pero nos muestran las tendencias en la metodología del Ejecutivo.

Hay casos en donde la metodología de Hacienda es exitosa al descartar alimentos: es decir, el producto es consumido por pocos hogares pobres y la mayoría de los hogares que lo consumen son ricos. Ese es el caso del atún en agua. Mírese por donde se mire, es un producto consumido por el quintil más rico en su mayoría y muy poco consumido por los hogares pobres (apenas 1.500 hogares pobres, dicen comprarlo).

(Datos facilitados por Hacienda. Las tendencias fueron verificadas por Doble Check).

Ahora veamos los casos opuestos: los que deberían beneficiar a los pobres. No nos vamos a fijar si lo consumió un montón de gente o poca. Hacienda tampoco lo hizo. Solo vamos a fijarnos en qué pasa cuando una buena parte de los hogares que compraron el producto fueron pobres. En ese caso, Hacienda sí los incluye.

Este es el consumo de huevos, que están en la canasta. Una buena parte de los hogares que compran huevos son pobres, y por eso Hacienda lo incluye. Además, aunque el Ejecutivo no se fije en ese dato, casi la mitad de los hogares pobres compran y consumen ese producto.

Nosotros conversamos con Hacienda. Su directora general, Priscilla Piedra, nos dijo que, a como ellos interpretan la ley, lo que tienen que hacer es un análisis por producto, no por hogar. El técnico a cargo del estudio, Óscar Fonseca, nos dijo que  los datos no son precisos cuando se analiza el consumo por hogar. Por ejemplo, nos dijo que los hogares suelen decir que consumen menos en cigarrillos y bebidas alcohólicas de lo que en realidad lo hacen. Dice que eso desajusta las proporciones de gasto.

Hacienda dice que su metodología arroja productos que sí fueron comprados en su mayoría por hogares pobres. Pero también concedió que no necesariamente todos son productos que la mayoría de pobres consumen. Eso nos lleva a la segunda pregunta.

¿La Canasta de Hacienda coincide con las canastas más consumidas por los pobres?

Hacienda incluye en su canasta básica 178 productos alimentarios dentro de los 1.169 que podía incluír en la canasta básica. Tendría lógica que los 178 productos más consumidos por los pobres o los 178 productos que más pesan en la billetera de los pobres fueran los que estuvieran exonerados, ¿correcto?

Encontramos que eso no sucede en todos los casos. De hecho, 82 de los 178 productos más consumidos por los pobres no coinciden con la lista. Si hacemos el cálculo con los productos que más cuestan a los pobres (es decir que más pesan en su billetera), encontramos que 77 tampoco coinciden. Entre esos productos están los jugos de frutas empacados, las galletas dulces y saladas, el pan baguette con queso o ajonjolí (el pan normal sí está exonerado), las salsas de tomate, la mayonesa, el filete de pescado y la manzana. (Hay varias consideraciones a tomar en cuenta aquí, y le recomendamos revisar la sección de metodología).

Entonces no. Hacienda no escogió la lista completa de productos que más compran los hogares pobres. Ni la lista de los que pesan más en su billetera. Sin embargo, su metodología le permitió acercarse bastante. Según nuestros cálculos, alrededor de un 73% del gasto en productos alimentarios de los hogares pobres coincide con aquellos productos que están en la canasta básica. Esa es la razón por la que decimos que la cita del viceministro Nogui Acosta es incorrecta, pero no podemos afirmar que la cita es completamente falsa.

En resumen, a pesar de que Hacienda no analizó lo que más consumen los hogares pobres, su metodología le permitió acercarse en un 73% a los productos que más pesan en su billetera.

¿Podemos perdonarle más a los pobres?

La respuesta es que sí, pero sabemos que eso tendría efectos en la recaudación. Si incluyéramos en la canasta de Hacienda los 178 productos más consumidos por los pobres, o los 178 que más pesan en su billetera, perdonaríamos un poco más a los pobres, pero todavía más a los ricos. De paso, Hacienda recaudaría muchísimo menos dinero.

El problema con la canasta básica es que no solo le quita los impuestos a los pobres, sino a todos: a los restaurantes, a los hoteles, a los hogares de clase media, a los hogares ricos: a todos. Al final, es como si los costarricenses también le pagaran a los ricos.

La canasta de Hacienda le perdona alrededor de un 73% de los impuestos que podrían imponerse a los hogares pobres en gastos alimentarios (la cifra perdonada se acercaría a los ₡110.000 anuales por hogar). Es prácticamente lo mismo que perdonaba la canasta básica vieja a los hogares pobres.

Pero podríamos perdonarles más. Tomemos el tope arbitrario de 178 productos alimentarios, basados en el número de productos de la canasta de Hacienda. Si les quitáramos los impuestos a los 178 alimentos que más consumen los hogares pobres, con las manzanas y los otros 81 productos que Hacienda no incluyó, le podríamos perdonar a cada hogar pobre casi ₡129.600 al año.  Si, en lugar de eso, quitáramos los impuestos a los alimentos que más pesan en el bolsillo de los pobres, podríamos perdonarles casi ₡132.000 al año. O sea, en un escenario más beneficioso para su bolsillo, los hogares pobres podrían pagar entre ₡19.000 y ₡22.000 menos por año en comparación con la canasta propuesta por Hacienda.

El problema es que, por perdonarle eso a los pobres, le perdonaríamos mucho más a los ricos. La canasta básica vieja de Hacienda le estaba perdonando a los ricos casi ₡146.000 al año por hogar: un 54% de los impuestos correspondientes a su gasto promedio en alimentos. Con la propuesta de Hacienda, el fisco le perdonaría muchísimo menos: ₡122.000 por año a cada hogar del quintil más rico (un 46% de los impuestos correspondientes a su gasto en alimentos). Sin embargo, si aprobáramos cualquiera de nuestras canastas hipotéticas, le estaríamos perdonando a los ricos entre 179.000 y 188.000 al año.

Priscila Piedra, la directora general de Hacienda, fue enfática al explicar que el Ministerio no armó su canasta pensando en cuánto dejaría de percibir el fisco. Nos dijo que eso lo supieron hasta el final cuando ya tenían su propuesta.

De cualquier forma, la canasta de Hacienda permite a la institución perder solo un 61% de lo que podría recaudar en impuestos a productos alimentarios, frente a los 66% que estaba perdiendo con su canasta vieja, o los 80% que perdería con nuestra canasta hipotética.

¿Perdonarle a los pobres o a los ricos?

¿Qué es preferible? ¿Perdonarle más a los pobres o cobrarle más a los ricos? No tenemos respuesta para esa pregunta: es un asunto de opinión.

¿Usted qué prefiere? Por ejemplo, si la canasta básica no existiera, Hacienda le podría cobrar más a todos los hogares y le podría devolver a los pobres tres, cuatro o cinco veces más de lo que les perdonaría con una canasta. Sin una canasta básica, el Estado recaudaría más, le perdonaría menos a los pobres, y en teoría, tendría más dinero para invertir en programas de erradicación de la pobreza.

El problema es hacerle llegar el dinero a los hogares pobres. ¿El Estado sabe específicamente a qué quintil pertenece cada persona y cuál es su cuenta de banco? Si fuera así, la institución cobraría todos los impuestos y les devolvería el dinero a los pobres. La decisión es un debate entre la practicidad y la eficiencia.

Dos breves chequeos sobre el tema

En el camino, encontramos dos chequeos breves sobre la canasta básica.

  1. Carlos Avendaño afirmó que Hacienda no podía crear una nueva canasta básica hasta que se publicara una nueva Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares. Eso es falso.
El diputado Carlos Avendaño sostuvo en Plenario que Hacienda no debía o podía reformar la lista de productos que conforman la canasta básica pues el artículo 11 inciso 6 sub inciso B de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas indica que:
«Para todos los efectos, la canasta básica será establecida mediante decreto ejecutivo emitido por el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), y será revisada y actualizada cada vez que se publiquen los resultados de una nueva encuesta nacional de ingresos y gastos de los hogares» .
Su afirmación carece de contexto, pues el Transitorio XI de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas establecía que: 

El Ministerio de Hacienda coordinará con el Ministerio de Economía, Industria y Comercio la promulgación del decreto que contenga la nueva canasta básica tributaria, en un plazo no mayor de 3 meses a partir de la publicación de la ley, hasta tanto no se publique una nueva Canasta Básica Tributaria.

2. La canasta básica no toma factores nutricionales por ley. 

Diversas organizaciones y diputados han reclamado que Hacienda no incluyera factores nutricionales en la conformación de su nueva canasta básica. En realidad, la ley acordada por los diputados establecía que lista de productos con tasa de 1% solo debía realizarse en coordinación con el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Economía, de acuerdo al consumo de los hogares según la encuesta de Ingresos y Gastos del INEC.

Es decir, la ley pide a Hacienda que se base en lo que consumen los hogares pobres, y no en lo que piensa que deberían consumir. Tampoco pide a la institución coordinar con ninguna entidad de nutrición o salud.

Nuestros cálculos

Para nuestros cálculos tomamos como fuente la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares del 2013 del Instituto Nacional de Estadística y Censos para el 2013. Se usaron también las clasificaciones por quintil que allí vienen incorporadas.

Cualquier estimación realizada sobre artículos en la ENIGH debe tomar en cuenta los elevados márgenes de error que pueden tener algunos productos: especialmente los menos consumidos. Esa es la razón por la que hemos destacado que nuestras estimaciones no son totalmente precisas. A pesar de eso, la ENIGH sigue siendo el mejor instrumento disponible para realizar estas estimaciones.

Los datos usados están filtrados por consumo y por pago monetario (es decir, se excluyó el autoconsumo y otros tipos de consumo pues no representaron un gasto económico para las familias). El análisis se limitó a los 1.169 productos alimenticios contenidos en esa encuesta. Se decartaron los alimentos preparados (arroz con pollo, cantonés, etcétera) y aquellos que tienen impuesto selectivo de consumo (como las bebidas azucaradas) y el alcohol. Se empleó el gasto mensual en colones y el número de hogares por decil de ingreso per cápita según artículo o servicio adquirido, a partir una información facilidada por el INEC.

Todos los datos de consumo alimentario contienen esos filtros. Para analizar las posibles recaudaciones se aplicó un 13% de impuesto a cada producto alimenticio que no estuviera exonerado, y un 1% a los productos exonerados. Los montos en colones fueron traídos a valor presente, usando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de octubre de 2013 y el IPC de marzo de 2019.

Puede descargar las listas de productos exonerados por Hacienda, según el Decreto y según los códigos de la ENIGH. También puede descargar las listas de productos exonerados por Hacienda en la canasta básica antigua aquí . Según indica Hacienda,  la lista antigua no se corresponde en un 100% con la clasificación del INEC, debido a que la metodología utilizada no es la misma. Por último, puede descargar nuestro análisis completo aquí.

 

Nota del editor: Esta nota fue editada para corregir un error en una de las ilustraciones. Además se corrigió la línea «los productos de la lista representan el 73% del gasto en productos alimentarios de esos hogares a pesar de las omisiones de productos relevantes y de las inclusiones de productos económicamente insignificantes», pues erróneamente indicaba «79%».

¿Por qué Hacienda le perdonó “₡14 mil millones” a la Standard Fruit Company?

En resumen. Varios memes en redes sociales basados en artículos de Diario Extra sostienen que «Hacienda regaló 14 mil millones por amnistía tributaria en un juicio que tenía ganado».

Extra también compartió en redes sociales la pregunta «¿Qué opina de que Hacienda perdone 14 mil millones de colones a la multinacional Standart Fruit Company y no siente responsabilidades?”

La información es engañosa. Una parte de la información es cierta: efectivamente, Hacienda perdonó los intereses y un 60% de las sanciones de las deudas del 2006 y 2007 de la Standard Fruit Company.

No podemos saber si se trata de 14 mil millones. El monto que señaló Extra fue un cálculo realizado por el propio periódico y el dato se obtuvo “por fuentes que solicitaron el anonimato”. No podemos confirmarlo (ni saber si es mayor o menor) porque Hacienda alega que la legislación le impide compartir el dato.

Pero esa no es la historia completa. Primero: la condonación de ese dinero se dio durante la aplicación de la amnistía tributaria que la Asamblea Legislativa había aprobado (que se mantiene vigente hasta hoy lunes). Hacienda asegura que el otorgamiento del beneficio de la amnistía se le otorgó a la bananera con fundamento en uno de los incisos que está en la ley.

Segundo: la amnistía no perdona el pago de los impuestos: solo parte de las sanciones e intereses. Según Hacienda, Standart Fruit Company sí pagó los impuestos que debía, además de un 40% de las sanciones y un 100% de los honorarios legales.

¿El aprovechamiento del beneficio de la amnistía fue legítimo por parte de la bananera? La información disponible indica que sí. La compañía se salvó por un pelo, pero sí.

En resumen. Varios memes en redes sociales basados en artículos de Diario Extra sostienen que «Hacienda regaló 14 mil millones por amnistía tributaria en un juicio que tenía ganado».

Extra también compartió en redes sociales la pregunta «¿Qué opina de que Hacienda perdone 14 mil millones de colones a la multinacional Standart Fruit Company y no siente responsabilidades?” (una publicación compartida casi 1.400 veces).

La información es engañosa. Una parte de la información es cierta: efectivamente, Hacienda perdonó los intereses y un 60% de las sanciones de las deudas del 2006 y 2007 de la Standard Fruit Company.

No podemos saber si se trata de 14 mil millones. El monto que señaló Extra fue un cálculo realizado por el propio periódico y el dato se obtuvo “por fuentes que solicitaron el anonimato”. No podemos confirmarlo (ni saber si es mayor o menor) porque Hacienda alega que la legislación le impide compartir el dato.

Pero esa no es la historia completa. Primero: la condonación de ese dinero se dio durante la aplicación de la amnistía tributaria que la Asamblea Legislativa había aprobado (que se mantiene vigente hasta hoy lunes). Hacienda asegura que el otorgamiento del beneficio de la amnistía se le otorgó a la bananera con fundamento en uno de los incisos que está en la ley.

Segundo: la amnistía no perdona el pago de los impuestos: solo parte de las sanciones e intereses. Según Hacienda, Standart Fruit Company sí pagó los impuestos que debía, además de un 40% de las sanciones y un 100% de los honorarios legales.

¿Hacienda «ya tenía ganado el juicio»? ¿El aprovechamiento del beneficio de la amnistía fue legítimo por parte de la bananera? La información disponible indica que sí. La compañía se salvó por un pelo, pero sí.

¿Por qué Hacienda le perdonó “₡14 mil millones” a la Standard Fruit Company?
¿Por qué Hacienda le perdonó “₡14 mil millones” a la Standard Fruit Company?

La amnistía

Este lunes 4 marzo finaliza el plazo de la amnistía fiscal: un proceso puesto en marcha desde diciembre que está contenido en la ley del plan de reforma tributaria que los diputados aprobaron el año pasado.

Como habíamos explicado antes, son las personas físicas y jurídicas las que deciden acogerse a la amnistía voluntariamente. Esa condonación solo incluye intereses y algunas de las multas. No perdona las deudas.

¿Quiénes se pueden acoger? El transitorio VI de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas establecía varios posibles casos: los que declaran pero no pagan, los que no declararon ni pagaron, los que rectifican declaraciones, entre otras. Incluso se podían acoger las empresas que estuvieran en un proceso contencioso administrativo, apelando el cobro de Hacienda. Este último caso es especialmente importante para el caso de la compañía bananera.

Las únicas empresas que no se podían acoger son las que están en etapa de cobro judicial con la demanda presentada (el inciso h del transitorio VI de la ley).

¿Hacienda ya tenía “el juicio ganado”?

Responder a esa pregunta torna el tema un poco más complejo. El problema con la Standard Fruit Company es que cumplía al mismo tiempo con dos incisos contradictorios.

Por un lado, la empresa ya estaba en etapa de cobro judicial (lo que le impedía acogerse a la amnistía), pero -al mismo tiempo- había iniciado un proceso contencioso administrativo (lo que le permitía acogerse a la amnistía).

¿Cómo se resolvió esa contradicción? Para eso tenemos que devolvernos poco más de un año atrás.

Según Hacienda, el 21 de setiembre del 2017, el juez otorgó una medida cautelar ordenando “la suspensión de la ejecución del cobro de la deuda tributaria determinada en fiscalización” para el caso de la Standard Fruit Company. Es decir, el juez suspendió la posibilidad de entrar a cobro judicial y autorizó a la empresa para que iniciara un proceso contencioso administrativo acompañado de una medida cautelar.

Sin embargo, dos días después (el 23 de setiembre), Hacienda presentó una demanda para iniciar el cobro judicial. ¿Por qué el Estado empezó este proceso si había una orden del juez que lo impedía? La entidad asegura que, para ese momento, no habían recibido la notificación, y que no podían hacer efectiva la demanda si esa medida cautelar estaba activa.

De hecho, el 6 de noviembre de ese año, el Juez Especializado de Cobro ordenó la suspensión del proceso monitorio (es decir, del cobro judicial) conocido bajo el expediente 17-009060-1764-CJ-7.

Es decir, la Standart Fruit Company estaba dentro del inciso f que acuerda que los contribuyentes sí se pueden acoger a la amnistía tributaria si el cobro se encuentra en discusión en sede contencioso administrativa.

Consultamos al decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, Alfredo Chirino, para validar la explicación dada por Hacienda sobre este tipo de procesos. Para el experto, es altamente probable que Hacienda no hubiera recibido la notificación de la medida cautelar.

“Es muy probable que no se le hubiera notificado al Estado. Lo usual es que en un proceso contencioso administrativo tarden hasta dos meses en notificar”, dijo Chirino a Doble Check.

Según Chirino, una medida cautelar puede proteger a la persona para que no se hagan cobros mientras se dirime la cuestión.

¿Cuánto ha recaudado Hacienda por la amnistía?

Según Hacienda, en los primeros tres meses de la amnistía se han recaudado alrededor de 194.000 millones de colones (un dato cercano al 0,5% del Producto Interno Bruto).

Según dijo hoy la jerarca de Hacienda, Rocío Aguilar, al programa radial Hablando Claro, el monto es insuficiente para solucionar los problemas de la deuda del país.

“En realidad nosotros tenemos un equivalente (de déficit) a casi el 12% o el 13% del Producto Interno Bruto (aparte de todos los vencimientos de la deuda). Digamos que si la amnistía es de un medio (0,5% del PIB), solo alcanza para un veintiseisavo. Tenemos un déficit del orden de los mil millones de colones. Esto seguro alcanza como para una semana”, cerró.

Información sobre beneficiarios

Hacienda negó a Doble Check la información sobre el monto perdonado a la Standard Fruit Company. El ministerio adujo una prohibición legal para compartir esta información.

El diputado del Frente Amplio, José María Villalta, ya ha presentado dos recursos de amparo para que Hacienda para revele información completa sobre quiénes serían los beneficiarios de la amnistía, así como el dinero que el Estado dejaría de percibir por los montos perdonados en multas y sanciones.

El 25 de febrero Hacienda le entregó al diputado la lista de beneficiarios potenciales. Posteriormente, el diputado presentó el segundo recurso para que el ministerio revelara aquellas empresas que efectivamente se hubieran acogido. Este está pendiente de resolución.

¿Pueden las empresas de la lista de Hacienda acogerse a la amnistía tributaria?

¿Por qué Hacienda puede tardar hasta diez años en cobrarle a un evasor? Le contamos de qué trata la amnistía tributaria de Hacienda y qué empresas pueden acogerse.

Chequeos a suspicacias comunes de la lista de grandes contribuyentes

En resumen: esta es una lista de respuestas a denuncias y suspicacias comunes que fueron divulgadas en medios, redes sociales y entre operadores políticos con respecto a la publicación de la lista de grandes contribuyentes que reportaron cero utilidades ante el Ministerio de Hacienda.

Hablamos sobre evasión y sobre holding companies. Decimos lo que sabemos, y lo que no, sobre los tiempos manejados por Hacienda para hacer pública la lista. También tratamos el tema de la amnistía tributaria y el proceso de cobro para empresas que adeudan a Hacienda. Por último chequeamos la información de un presunto conflicto de interés del viceministro de Hacienda.

Queríamos que esto fuera corto y fallamos miserablemente. Así que, primero, sepan disculpar.

Esta es una lista de respuestas a denuncias y suspicacias comunes que fueron divulgadas en medios, redes sociales y entre operadores políticos con respecto a la publicación de la lista de grandes contribuyentes que reportaron cero utilidades ante el Ministerio de Hacienda.

Hablamos sobre evasión y sobre holding companies. Decimos lo que sabemos, y lo que no, sobre los tiempos manejados por Hacienda para hacer pública la lista. Además tratamos el tema de la amnistía tributaria y sobre el largo camino que toma Hacienda para cobrar los impuestos. Por último chequeamos la información de un presunto conflicto de interés del viceministro de Hacienda.

Queríamos que esto fuera corto y fallamos miserablemente. Así que, primero, sepan disculpar.

1. ¿Es una lista de evasores?

El medio digital AM Prensa se tiró al agua publicando la lista con el título: “Estos son los grandes evasores de impuestos según Hacienda”.

El medio El Periodicocr también publicó una imagen con los logotipos de algunas de las empresas incluidas en la lista con el título “GRANDES EVASORES”, que al día siguiente cambió a “¿GRANDES EVASORES?”.

La Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza siguió la misma línea, y divulgó la lista como “PRINCIPALES EVASORES DEL IMPUESTO A LAS UTILIDADES”.

¿La publicación hecha por Hacienda es una lista de grandes evasores? No.

¿Podría haber evasores incluidos en la lista? Sí.

Lo que hay: el Ministerio de Hacienda publicó una lista de 196 grandes contribuyentes que declararon cero utilidad o pérdida en su declaración del impuesto sobre la renta en uno o más períodos entre los años 2008 y 2017.

Lo que podría haber: Hacienda anunció que, de ese total, se han fiscalizado 96 empresas, “generando ₡560 mil millones de colones en ajustes fiscales» y la presentación de varias denuncias en vía penal a seis empresas.

En la conferencia de prensa de la presentación, un periodista le preguntó a la Ministra de Hacienda, Rocío Aguilar, que si a esas 96 empresas fiscalizadas podía llamarlas “evasores”.

La ministra respondió:

“Son contribuyentes. No podemos llegar a hacer esa afirmación categórica sobre este conjunto de empresas”.

¿Por qué no? La ministra dio un par de ejemplos:

“[Por ejemplo] una empresa que, durante 10 años, en un año reflejó pérdidas. Ahí no podemos afirmar que estemos frente a un evasor. Incluso pueden haber interpretación de normas tributarias, que es lo que normalmente va al proceso de discusión. Cuando se trata de un franco delito, termina en la vía penal con denuncia”.

Carlos Vargas, director General de Tributación, también aclaró que la lista incluye 11 empresas con naturaleza de holding company, las cuales “no realizan actividad económica pero satisfacen alguno de los requisitos para ser considerados grandes contribuyentes”.

Entonces, esta no es una lista de evasores, pero Hacienda ya denunció a seis de esas compañías por presuntos actos ilícitos (hablamos sobre esto más adelante).

Ya lo dijimos antes: la evasión es todo aquel mecanismo ilegal usado para no pagar impuestos. Es un término específico, por lo que hay que tener cuidado con las espinas de ese pescado.

2. ¿Hacienda no quería soltar la información?

Es correcto que Hacienda no entregó la información sino hasta el último día en que podía hacerlo. Es cierto que la lista divulgada por Hacienda provocó un impacto en la discusión sobre evasión y elusión en el país. También es cierto que la información se divulgó después de la aprobación del plan fiscal en segundo debate en la Asamblea Legislativa.

Eso sí, no nos consta que Hacienda tuviera lista la información y que la retuviera, aunque, otra vez, es correcto indicar que la institución no entregó la información sino hasta el último momento posible.

“Ustedes saben perfectamente cuándo resolvió la Sala (Constitucional), cuándo le comunicó al Ministerio de Hacienda y saben perfectamente que la información se publica en el término en que había que publicarla. Aquí eso coincidió (…) Pero bajo ninguna circunstancia el ministerio de Hacienda había tenido guardada esa información”, dijo la ministra Rocío Aguilar a Hablando Claro.

Si usted no lo sabe “perfectamente”, repasamos las fechas. 😉

El comunicado de prensa sobre la resolución de la Sala se divulgó el 9 de noviembre, pero Hacienda afirmó que esperaría hasta la notificación personal a la Dirección General de Tributación para conocer en detalle cuál información podía entregar y cuál no. Para entonces, el plan fiscal había sido aprobado en primer debate en la Asamblea y estaba pendiente la consulta en Sala Constitucional.

La notificación personal llegó a Hacienda el miércoles 26 de noviembre a la 1:35 p. m., según comunicó AmeliaRueda.com. Es decir, Hacienda entregó la información al cierre del plazo que le había dado la Sala: el 5 de diciembre.

3. ¿Los ‘holdings’ se usan para evadir?

Han existido casos, pero en principio no son para eso.

La lista de Hacienda contenía 11 holding companies, una figura que ha despertado la suspicacia de varias personas por afirmar que podrían ser estructuras para evadir impuestos. Otra vez, la lista de Hacienda no permite presumir esta aseveración. ¿Se podría asegurar que ninguna es usada para evadir impuestos? Tampoco.

Le preguntamos al exviceministro de Ingresos, Fernando Rodríguez al respecto. Según nos explicó, un holding es una sociedad que maneja las acciones de un grupo de interés económico, es decir, es la cabeza estratégica de otras empresas que están vinculadas en operaciones afines. Esta sociedad únicamente retiene las acciones de sus empresas subsidiarias y no se supone que tenga actividad económica, por lo que es esperable que aparezcan en la lista de Hacienda como sociedades sin reporte de ganancias.

Los grupos financieros, por fuerza, deben constituirse en un holding, según el artículo 141 de la Ley Orgánica del Banco Central. Hay cinco empresas de este tipo en la lista: Grupo Financiero Improsa S. A., Corporación BCT S. A., Corporación Davivienda (CR) S. A., Corporación de Inversiones Credomatic S. A. y Grupo Financiero Citibank de Costa Rica S. A.

En otros casos, el holding se constituye por un interés de mantener un control estratégico de un grupo de empresas articuladas. Es decir, es una empresa que controla y vigila la estructura de las otras. Hay otras seis empresas con estas características en la lista: Florida Inmobiliaria S. A., Florida Ice and Farm Company S. A., Grupo del Istmo (Costa Rica) S. A., Cervecería Costa Rica S. A., Asesores Corporativos de Costa Rica S. A. y La Nación S. A (no confundir con Grupo Nación G N S. A., que también está en la lista como empresa regular).

Este es un enano de otro cuento, pero vale la pena como antecedente. El holding La Nación S. A. había adquirido notoriedad por una investigación de Hacienda por una presunta venta simulada de rotativas en el 2004, lo que le habría ahorrado a la empresa millones de colones en impuestos. La empresa, representada por Manuel Francisco Jiménez, pagó lo adeudado en el 2005 y terminó conciliando con el Estado por el caso de presunta evasión en el 2014.

Ahora bien, la existencia de un holding efectivamente podría generar algún tipo de beneficios fiscales legales. Por ejemplo, cuando las empresas del grupo se venden servicios entre ellas, podrían generar gastos deducibles de impuestos para la empresa que compra estos servicios.

El holding también tiene la posibilidad de recibir los dividendos de las subsidiarias. Según la legislación actual, este tipo de transacciones entre empresas quedan exentas de un impuesto del 15%, pero si la holding company traslada esos dividendos a personas físicas entonces sí se debe pagar el impuesto.

¿En cuáles casos la operación de una holding se ha usado para evadir?

Según Rodríguez, Hacienda ha conocido casos de presunta evasión en los que las holdings se usan para recibir estos dividendos sin rebajas de impuestos. En estos casos trasladan a otras empresas opacas en paraísos fiscales en donde es mucho más difícil el rastreo estatal. Estas terceras empresas se usarían como un bypass para que personas físicas terminen recibiendo los dineros sin tributar.

Ojo: ninguna autoridad ha dicho que las holdings en esta lista han sido usadas con este propósito.

4. ¿Las empresas de la lista van a poder acceder a la amnistía?

También se ha afirmado que estas empresas accederán a la amnistía tributaria contenida en la reforma fiscal. Eso está dentro de las posibilidades.

Lo correcto es que si las empresas tuvieran cuentas pendientes con Hacienda, son ellas las que deciden, o no, acogerse a la amnistía. No conocemos cuántas pueden o decidirán hacerlo. Eso sí, podemos asegurar que seis de ellas no podrán hacerlo definitivamente.

Carlos Vargas, director general de Tributación, nos dijo:

“Recordemos que es un tema voluntario. Es la empresa la que determina si se acoge o no a la amnistía. Las empresas que no se podían acoger son todas aquellas que no están en etapa de cobro judicial con la demanda presentada”.

Algo importante es que la amnistía no perdona las deudas; únicamente perdona los intereses y algunas de las multas.

Este es un tema algo complejo: el transitorio VI de la nueva Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas establece los supuestos en los que alguien puede aplicar a la amnistía tributaria. Algunos de estos son:

  • Los que declaran, pero no pagaron el impuesto.
  • Los que no declararon ni pagaron el impuesto (omisos)
  • Los que rectifiquen declaraciones que ya han presentado (esto podría ocurrir en algunos de los casos de la lista, pero depende de que “la conciencia” le dicte a las empresas una rectificación).

Pero hay otros supuestos, y para eso hay que entender todo el proceso de fiscalización que realiza Hacienda: el corazón del asunto. Es tan importante que requiere un apartado propio.

5. ¿Por qué Hacienda puede tardar hasta 10 años en cobrarle a un evasor?

Trataremos de explicarlo en forma breve. El proceso es tan largo y poroso que una empresa puede extenderlo hasta por una década, a partir de apelaciones. Ese tiempo es suficiente para que termine moviendo su capital a otra empresa.

¿Por qué Hacienda tarda, a veces, tanto en cobrar? Veamos el proceso, e imaginemos que usted es la empresa investigada:

  1. Tributación le comunica a usted que va a empezar a fiscalizarlo, y le solicita toda la información para el proceso. En esa comunicación Tributación destaca cuáles son los impuestos que van a revisarse, y en qué períodos. Esa investigación puede tardar meses, especialmente si usted le llena a Hacienda un salón completo con papeles para revisar.
  2. Tributación empieza a revisar los libros contables y otra información. Si encuentra una diferencia hace un “traslado de cargos” y le comunica a usted las diferencias que encontró entre lo que usted reportó y lo que ellos encontraron. Usted tiene ahí dos opciones: puede aceptar y decirle a Tributación que está de acuerdo (eso le reduciría las sanciones en un 80%) o decirle a Hacienda que no está de acuerdo, y presentar pruebas.
  3. Eso se lleva a una “resolución determinativa”, donde comienza el proceso formal. Aquí usted tiene dos opciones: “apelar” por última vez a Hacienda (a través del Tribunal Fiscal Administrativo) o “tomar un atajo” e ir directo a un juicio, en un Proceso Contencioso Administrativo.
  4. Imagine que usted quiere extender el pago todo el tiempo que sea posible: no le sirve tomar atajos. Así que decide irse al Tribunal Fiscal Administrativo. El proceso puede durar meses. Hasta el momento Hacienda no ha cobrado ni un cinco y, si el tribunal fallase a favor de Hacienda, la institución no puede cobrar ningún interés por ninguna de las anteriores etapas.
  5. Supongamos que ese tribunal confirma lo que dijo Tributación, y arranca un caso en un Proceso Contencioso Administrativo.
  6. El proceso sigue: el contencioso administrativo puede darle la razón a Hacienda, pero usted puede apelarlo ante la Sala I…. En fin.

Ese proceso tan largo y poroso es uno de los argumentos con los que Hacienda ha defendido la aplicación de la amnistía, que puede ocurrir en cualquier momento antes de que se presente la demanda del cobro judicial.

Hemos pedido a Hacienda la lista específica de cuáles empresas no podrían acogerse a la amnistía, es decir, cuáles ya están en cobro judicial. Se trata del Consejo Nacional de Producción y  la Compañía Hotelera Playas Tamarindo S.A (ambas con arreglos de pago).

En la lista también figuran otras personas jurídicas que ya pagaron o que se movieron a otro proceso. Polymer S.A y Cirsa Gran Entretenimiento de Costa Rica S.A. (ya cancelaron la deuda), Casinos Pájaro Trueno S.A. (fue devuelto a Grandes Contribuyentes por tener un certificado de adeudo desactualizado) y la Fábrica Nacional de Licores (las deudas de esta entidad se le imputan al CNP, por no tener personería jurídica).

6. Microchequeo: Viceministro de Hacienda no forma parte de Junta Directiva de Improsa

Otra publicación en redes sociales destacó que el viceministro de Hacienda Nogui Acosta forma parte de la Junta Directiva de Grupo Financiero Improsa: una de las entidades que aparecen en el listado de Hacienda.

“En abril del  2012 fuí contratado como gerente comercial en la Agencia de Seguros de Improsa. Después, el gerente que estaba ahí lo movieron para otra dependencia del grupo y yo quedé como gerente de la Agencia de Seguros.

 

Yo estuve ahí hasta junio de 2013. Yo nunca fui miembro de la junta directiva del Grupo Financiero Improsa. Nunca fui gerente del grupo financiero Improsa y ya pedí la documentación a Improsa para poderlo demostrar con datos. Es un ataque gratuito para deslegitimar nuestro trabajo”, aclaró Acosta.

Recursos Humanos de Improsa confirmó la versión de Acosta:

Tras revisar en el Registro Nacional, no hemos encontrado ningún elemento que permita contradecir la versión del viceministro.