¿Solo 250 hogares dependen únicamente de alquileres para subsistir? El dato es cierto, pero tómelo con pinzas

La ministra de Vivienda y Asentamientos Humanos, Irene Campos, aseguró ante varios diputados que solo 250 hogares dependen exclusivamente del dinero que reciben de alquileres para poder subsistir. El dato y la tendencia que la ministra señala son ciertos, pero deben tomarse con pinzas.

La jerarca de vivienda compartió el dato a los diputados mientras ellos discuten varias moratorias y arreglos de pago para los alquileres, como parte de las medidas en el contexto de la crisis del coronavirus. Su argumento es que la cantidad de hogares que dependen exclusivamente de los alquileres es mínimo.

Eso es cierto. De hecho, solo un 9% de los hogares que reciben dinero de alquileres dependen de esos recursos para cubrir más de la mitad de sus ingresos. Además, los hogares que deben pagar alquileres triplican a los hogares que reciben dinero por este servicio. Estos últimos son también más ricos: 70% de los hogares que reciben dinero de alquileres pertenecen a los dos quintiles más adinerados en el país.

¿Por qué la información de la ministra debe tomarse con pinzas? En primer lugar, los datos son imprecisos. La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares no permite desagregar los datos de esa forma. El cálculo de la ministra de 250 hogares (en realidad 235) está basado en una muestra de solo 3 de los 7.046 hogares encuestados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos. Aunque la tendencia es cierta, emplear los datos a un nivel tan desagregado genera elevadísimos márgenes de error.

En segundo lugar, el dato necesita contexto. Descartando las advertencias sobre los elevados márgenes de error al analizar la encuesta con este nivel de detalle, sería cierto que solo 250 de los 109.483 hogares que reciben dineros de alquileres dependen en un 100% de ese ingreso para subsistir. El dato, sin embargo, omite que hay muchos más hogares que –aunque no dependen de alquileres exclusivamente– sí necesitan de ese dinero para cubrir más de la mitad de sus ingresos totales. Hay 9.331 hogares que dependen en más de un 50% de los ingresos por alquileres.

En resumen: La ministra de Vivienda y Asentamientos Humanos, Irene Campos, aseguró ante varios diputados que solo 250 hogares dependen exclusivamente del dinero que reciben de alquileres para poder subsistir. El dato y la tendencia que la ministra señala son ciertos, pero deben tomarse con pinzas.

La jerarca de vivienda compartió el dato a los diputados mientras ellos discuten varias moratorias y arreglos de pago para los alquileres, como parte de las medidas en el contexto de la crisis del coronavirus. Su argumento es que la cantidad de hogares que dependen exclusivamente de los alquileres es mínimo.

Eso es cierto. De hecho, solo un 9% de los hogares que reciben dinero de alquileres dependen de esos recursos para cubrir más de la mitad de sus ingresos. Además, los hogares que deben pagar alquileres triplican a los hogares que reciben dinero por este servicio. Estos últimos son también más ricos: 70% de los hogares que reciben dinero de alquileres pertenecen a los dos quintiles más adinerados en el país.

¿Por qué la información de la ministra debe tomarse con pinzas? En primer lugar, los datos son imprecisos. La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares no permite desagregar los datos de esa forma. El cálculo de la ministra de 250 hogares (en realidad 235) está basado en una muestra de solo 3 de los 7.046 hogares encuestados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos. Aunque la tendencia es cierta, emplear los datos a un nivel tan desagregado genera elevadísimos márgenes de error.

En segundo lugar, el dato necesita contexto. Descartando las advertencias sobre los elevados márgenes de error al analizar la encuesta con este nivel de detalle, sería cierto que solo 250 de los 109.483 hogares que reciben dineros de alquileres dependen en un 100% de ese ingreso para subsistir. El dato, sin embargo, omite que hay muchos más hogares que –aunque no dependen de alquileres exclusivamente– sí necesitan de ese dinero para cubrir más de la mitad de sus ingresos totales. Hay 9.331 hogares que dependen en más de un 50% de los ingresos por alquileres.

Lo que dijo la Ministra

La Ministra de Vivienda y Asentamientos Humanos, Irene Campos, se basó en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) del 2018 (la más reciente) para afirmar ante los diputados que solo una minoría –unos 250– de los hogares que alquilan dependen exclusivamente de ese ingreso para subsistir.  La diputada independiente Ivonne Acuña, citó también el dato de la jerarca en el programa Matices del jueves 30 de abril.

Consultada por Doble Check, la jerarca Campos afirmó que usó el dato solo para referirse a una tendencia:

«Más allá de que ese sea el número exacto de hogares, lo que la encuesta expone es que son pocos hogares los que dependen solamente del ingreso por alquileres«, Irene Campos, Ministra de Vivienda.

«La encuesta lo que nos dice es que la cantidad de personas que perciben dinero solamente por alquileres es relativamente bajo, en relación con el total de personas que reciben dinero por alquileres y además otros ingresos, y más aún, si se compara con la cantidad viviendas en alquiler, conforme a la ENAHO 2019», agregó.

¿Por qué el dato no es preciso?

La tendencia que señala la Ministra de Vivienda es correcta, pero sus datos son altamente imprecisos.

La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares del 2018 entrevistó a 7.046 hogares para poder conocer las principales tendencias sobre cómo los hogares costarricenses emplean su dinero. Esos 7.046 se usan para conocer la tendencia general de los poco más de 1,5 millones de hogares que hay en el país. Es válido usar la encuesta para conocer tendencias generales, pero la precisión estadística se pierde conforme segmentamos esa información.

Por ejemplo: aunque la encuesta entrevistó a 7.046 hogares, solo 482 reportaron recibir ingresos de alquileres. Eso reduce la muestra significativamente y aumenta la posibilidad de error. El dato de la jerarca surge de aplicar un segundo filtro: ¿cuáles de los 482 hogares consultados dependen al 100% de los alquileres para sobrevivir? Solo tres.

Esos tres hogares consultados representan 235 hogares para el país: es decir, son los 250 hogares a los que se refiere la ministra. Sin embargo, el número podría ser varias veces mayor, o mucho menor.

«No sería jamás un dato fiable a ningún nivel, pues el coeficiente de variación (que mide precisión) supera cualquier umbral permitido para la credibilidad como inferencia poblacional (…). Para dar estimaciones sobre totales de este tipo con mayor certeza se requeriría de otro diseño de muestra que no es el utilizado en este caso«, dijo Annia Chávez, encargada de la ENIGH en el INEC.

A pesar de la imprecisión que resulta de emplear ese dato, la encuesta sí permite concluir que el fenómeno es poco común. Según Annia Chávez, encargada de la encuesta en el INEC,  «lo que se puede decir al respecto es que este es un fenómeno de frecuencia muy bajo entre la población, y por ello no resulta representado en las encuestas que se realizan actualmente».

Las tendencias para hogares que alquilan

Para verificar la afirmación de la jerarca, debemos analizar la ENIGH al mismo nivel de detalle que empleó en sus declaraciones. Por eso, los cálculos que mencionamos a continuación carecen de precisión estadística y solo pueden observarse como tendencias.

La tendencia que la jerarca de vivienda señala es correcta. En realidad, solo 9% de los hogares que reciben ingresos de alquileres dependen de ese dinero para cubrir la mayor parte de sus ingresos.

De los 109.483 hogares que reciben recursos de alquileres  de viviendas, locales o habitaciones, la enorme mayoría (unos 77.992, un 71%) cubren menos de un cuarto de sus ingresos con ese dinero.

El dato de la jerarca es correcto. Solo 235 hogares dependen en un 100% de los ingresos de alquileres para subsistir. Sin embargo, existen otros miles de hogares que sí dependen de ese dinero para cubrir la mayoría de sus ingresos. En concreto, para unos 9.331 hogares (un 8,2% de los hogares que alquilan) los alquileres representan la mitad de sus ingresos.

Eso sí, los ingresos por hogar al alquilar viviendas, locales o habitaciones pueden variar muchísimo. La encuesta incluye casos que pueden ir desde un mínimo de 2.000 colones hasta un máximo de 3.600.000 colones por mes.

Las tendencias para hogares que pagan alquiler

Por cada hogar que recibe dinero de alquileres en Costa Rica, hay otros tres que pagan alquiler. En Costa Rica hay alrededor de 338.376 hogares que pagan alquiler de vivienda, locales o habitaciones. Para un 74% de los casos, ese gasto representa menos de un cuarto de los ingresos del hogar.

Hay, sin embargo, alrededor de un 3% de los hogares (casi 11.600 casos), en donde el pago del alquiler representa más de la mitad de los ingresos del hogar.

La enorme mayoría de los pagos por alquiler son menores a los 200.000 mil colones. La encuesta no permite distinguir entre alquiler de viviendas, locales o habitaciones, lo que podría explicar porqué algunos montos son tan bajos. 

 

Es falso que el gobierno está dando casas a refugiados nicaragüenses

En resumen: Diario Extra indujo al error al titular que “Gobierno garantiza casas para nicas”, tal como lo hizo en un artículo sobre los nicaragüenses que han buscado refugio en Costa Rica por la crisis política en ese país, que inició en abril del 2018.

En realidad, el Gobierno no puede brindar viviendas a las personas nicaragüenses que han buscado refugio en Costa Rica, según los estatutos y registros de distintas instituciones públicas.

La mayoría de recursos para ayudar a solicitantes de refugio nicaragüenses ha provenido del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), pero estos no son parte del presupuesto nacional.

Por otro lado, el Estado puede brindar otros beneficios socioeconómicos a solicitantes de refugio, como asignaciones familiares y becas educativas, solo si en el núcleo familiar hay menores de edad, pues se prima el bienestar del niño antes de su estado migratorio.

Sin embargo, registros facilitados a Doble Check muestran que, a pesar del aumento de solicitudes de refugio, el gasto estatal para la atención de esa población es una fracción ínfima de la ayuda social facilitada durante el 2018.

En resumen: Diario Extra indujo al error al titular que “Gobierno garantiza casas para nicas”, tal como lo hizo en un artículo sobre los nicaragüenses que han buscado refugio en Costa Rica por la crisis política en ese país, que inició en abril del 2018.

En realidad, el Gobierno no puede brindar viviendas a las personas nicaragüenses que han buscado refugio en Costa Rica, según los estatutos y registros de distintas instituciones públicas.

La mayoría de recursos para ayudar a solicitantes nicaragüenses de refugio ha provenido del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), pero estos no son parte del Presupuesto Nacional.

Por otro lado, el Estado puede brindar otros beneficios socioeconómicos a solicitantes de refugio. Por ejemplo, pueden dar asignaciones familiares y becas educativas solo si en el núcleo familiar hay menores de edad, pues se prima el bienestar del niño antes de su estado migratorio.

Sin embargo, registros facilitados a Doble Check muestran que, a pesar del aumento de solicitudes de refugio, el gasto estatal para la atención de esa población es una fracción ínfima de la ayuda social facilitada durante el 2018.

Titular engañoso

El pasado 4 de febrero, Diario Extra publicó una noticia titulada como “Gobierno garantiza casas para nicas”. El artículo se refería a una declaración del ministro de Seguridad, Michael Soto, sobre la existencia de albergues clandestinos para solicitantes nicaragüenses de refugio.

En uno de sus párrafos, el artículo consigna que el ministro dijo que Seguridad ha identificado varias casas que funcionan como refugios improvisados para migrantes, pero que “no hay ningún indicio de que dichos centros funcionen como estaciones de entrenamiento militar”.

Esa fue la única “garantía” que hay de un jerarca del Gobierno en la nota.

Sin embargo, las reacciones más destacadas de la noticia en Facebook evidencian que el titular indujo al error. El título dio a entender que el Gobierno está dando viviendas a los nicaragüenses que buscan refugio.

Reacciones destacadas de la nota que publicó Diario Extra

Dicha lectura es incorrecta por varias razones.

La primera es que la afirmación del jerarca apunta a una dirección distinta. El ministro confirmó a Doble Check:

En una conferencia [de prensa], lo que indiqué es que hay casas en el país que nicaragüenses las alquilan, las convierten en cuarterías y les dan hospedaje a sus coterráneos, les ayudan con su alimentación mientras se estabilizan. No es una cuestión de que el gobierno está tolerando o facilitando casas para que la gente se hospede o para grupos subversivos; de ninguna manera vamos a permitir eso”.

Reglamento cierra opciones

La segunda razón que refuta la interpretación del titular de Extra la dio el Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI), encargado del financiamiento de los bonos de vivienda estatales. El reglamento operativo de esa institución no admite a solicitantes de refugio o refugiados.

Hay siete requisitos para acceder a un bono de vivienda. Estas condiciones están relacionadas con las características del núcleo familiar y los recursos económicos de quien solicita el beneficio. Una de esas exigencias es ser costarricense o contar con residencia legalizada y permanente en el país.

“Para acreditar el estatus migratorio, el documento requerido es cédula de residencia” específicamente. Los refugiados y los solicitantes de refugio tienen otro tipo de documento y no pueden optar por el bono. Así lo explicó el BANHVI por medio de su área de Comunicación.

Cabe recordar la diferencia entre una persona migrante y una refugiada. Según la Ley General de Migración y Extranjería:

Se entenderá como refugiado a la persona que:
1) Debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, género, pertenencia a determinado grupo u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, por causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de tal país.
2) Al carecer de nacionalidad y por hallarse fuera del país donde antes tenía su residencia habitual, no pueda o, por causa de dichos temores, no quiera regresar a él.

Por otra parte, no existe una definición jurídica uniforme de ‘migrante’. Sin embargo, el Acnur considera que la ‘migración’ implica un proceso voluntario de alguien que cruza una frontera en busca de mejores oportunidades económicas.

Ayuda internacional

Hay que tener claro que solicitar refugio es distinto a ser refugiado.

Una persona puede solicitar refugio en Costa Rica por medio de la Dirección General de Migración y Extranjería, pero cada petición pasa por un proceso de evaluación que puede tardar meses. El solicitante recibe un carné provisional mientras esa evaluación se hace. Si la solicitud fuera aceptada, se convierte en un refugiado con su carné respectivo.

La condición de solicitante de refugio garantiza que la persona no será devuelta o expulsada del país mientras se determina la legitimidad de su petición.

Migración y Extranjería confirmó que más de 26.000 personas solicitaron refugio en Costa Rica desde mediados del 2018, después del estallido de la crisis en Nicaragua. La mayoría de peticiones provino de ciudadanos de ese país (poco más de 23.000), pero solo tres de esas solicitudes fueron aprobadas el año pasado.

El año anterior, la Unidad de Refugio de esa institución recibió $700.000 del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), “para hacer frente al incremento de solicitudes de refugio, que se estaba dando desde el año 2016”, respondió el área de prensa de Migración y Extranjería.

Tales recursos fueron empleados para la apertura de un nuevo edificio para la Unidad de Refugio, para ampliar su capacidad de atención diaria, así como la contratación de 30 profesionales en derecho y personal administrativo, confirmaron ACNUR y Migración.

Aparte de ese financiamiento, “la Unidad de Refugio trabajó con los recursos asignados para su trabajo cotidiano sin recurrir en gastos extraordinarios”, afirmó dicha institución.

En total, Acnur señaló a Doble Check que su marco de cooperación se amplió en Costa Rica con $1 millón para atender la llegada de solicitantes de refugio nicaragüenses. Sumado al apoyo a Migración y Extranjería, los recursos también se emplearon en la apertura de una oficina en Upala para coordinar la asistencia humanitaria en la zona norte del país. También se creó un centro de información para refugiados y solicitantes de refugio.

Además, ACNUR destinó esos fondos a sus agencias socias. Estas ofrecen servicios de apoyo legal y socioeconómico, atención psicológica y capacitaciones para personas que buscan refugio en Costa Rica. “Desde abril de 2018 hasta la fecha, el Acnur y sus agencias socias han registrado a 7.710 nicaragüenses en nuestros programas”, afirmó esa entidad.

Los fondos provienen del presupuesto regular del Acnur; es decir, no son fondos públicos del Gobierno. “El presupuesto regular del Acnur se conforma principalmente de las donaciones de los Estados Miembros de las Naciones Unidas”, añadió la institución”.

Doble Check también solicitó información a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) sobre recursos asignados para la atención de nicaragüenses, pero no se obtuvo respuesta.

Otros beneficios, pero limitados

El Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) afirmó a Doble Check que la asignación de beneficios socioeconómicos de esa institución a solicitantes de refugio solo podría darse a familias con menores de edad. Así se hace también con migrantes irregulares.

En general, el IMAS destinó menos de 6% de sus recursos a la atención de 21.101 nicaragüenses el año pasado. De ese total, la mayoría son residentes permanentes, y solo 2.961 personas estaban en la categoría de “persona extranjera”, en la que se incluye a migrantes con estatus irregular o solicitantes de refugio.

Fuente: IMAS.

La mayoría de recursos a nicaragüenses en general se destinaron a asignaciones familiares, becas educativas Avancemos y seguridad alimentaria, según los registros facilitados por el área de prensa del IMAS.

El IMAS también tiene un convenio con Acnur para la atención de refugiados desde el 2017. Por medio de ese acuerdo, 415 nicaragüenses fueron alcanzados el año pasado, pero casi la totalidad de ese grupo ya tenía refugio aprobado o residencia permanente.

Fuente: IMAS.

Por otro lado, Casa Presidencial indicó que no ha destinado recursos directamente para la atención de solicitantes de refugio nicaragüenses.

Hasta la fecha, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) solo ha colaborado con cuatro tiendas de campaña para los Centros de Atención Temporal de Migrantes (Catem), que fueron donadas por los Estados Unidos y que se otorgaron en calidad de préstamo, según el Ministerio de la Presidencia. Esos centros están ubicados en La Cruz (Guanacaste) y en Golfito (Puntarenas), y atienden a migrantes de distintas nacionalidades.

Así, no sobra recomendar que lea más allá del título de las noticias, y si usted es quien los redacta, hágalos con más cuidado.