Asociación Bancaria usó dato falso para oponerse a tope del 30% en tasas de interés

Es falso que la propuesta metodológica para regular la usura que se analiza en la Asamblea Legislativa permitiría «cerrar» tarjetas de crédito actuales, como advirtió la Asociación Bancaria Costarricense (ABC).

La entidad realizó la afirmación a través de un campo pagado que se publicó en diarios de circulación nacional.

La Asociación además escribió otro mensaje que es engañoso. La ABC realizó una proyección de exclusión financiera basada en el mismo proyecto. Utilizó los datos de los tarjetahabientes actuales y señaló que todos los que dejarían de ser rentables para los bancos con las nuevas condiciones quedarían fuera de cualquier oferta.

La iniciativa de ley propone un tope de 2,2 veces la tasa de interés activa promedio del sistema financiero para las tasas de interés que se cobran a nivel crediticio. Ello implicaría límites de un 29,1% en colones y de un 15% en dólares, tomando como referencia datos publicados por el Banco Central para la semana del 20 al 26 de noviembre.

Ambos topes entrarían a regular únicamente los nuevos contratos. La aplicación de la nueva ley no podría ser retroactiva.

El propósito del proyecto de ley es establecer un límite a los intereses que cobran entidades financieras y comerciales por las operaciones de crédito. De este modo, se podría castigar el delito de usura. Actualmente no existen parámetros para establecer cuáles tasas del mercado son desproporcionadas.

Resumen: Es falso que la propuesta metodológica para regular la usura que se analiza en la Asamblea Legislativa permitiría «cerrar» tarjetas de crédito actuales, como advirtió la Asociación Bancaria Costarricense (ABC).

La entidad realizó la afirmación a través de un campo pagado que se publicó en diarios de circulación nacional.

La Asociación además escribió otro mensaje que es engañoso. La ABC realizó una proyección de exclusión financiera basada en el mismo proyecto. Utilizó los datos de los tarjetahabientes actuales y señaló que todos los que dejarían de ser rentables para los bancos con las nuevas condiciones quedarían fuera de cualquier oferta.

La iniciativa de ley propone un tope de 2,2 veces la tasa de interés activa promedio del sistema financiero para las tasas de interés que se cobran a nivel crediticio. Ello implicaría límites de un 29,1% en colones y de un 15% en dólares, tomando como referencia datos publicados por el Banco Central para la semana del 20 al 26 de noviembre.

Ambos topes entrarían a regular únicamente los nuevos contratos. La aplicación de la nueva ley no podría ser retroactiva.

El propósito del proyecto de ley es establecer un límite a los intereses que cobran entidades financieras y comerciales por las operaciones de crédito. De este modo, se podría castigar el delito de usura. Actualmente no existen parámetros para establecer cuáles tasas del mercado son desproporcionadas.

El espacio pagado

La Asociación Bancaria Costarricense (ABC) pautó en varios medios de comunicación nacional un campo pagado. La publicación afirma que poner un tope del 30% a las tasas de interés nacionales permitiría «cerrar» tarjetas de crédito. «Si su límite de crédito es menor a $750, le podrían cerrar su tarjeta de crédito», advierte ABC.

Campo pagado en el periódico La Nación del 27 de noviembre de 2019.

Además, el anuncio señaló que con el tope del 30% «más de 727.000 personas se quedarían sin acceso a crédito con las instituciones financieras, lo que equivaldría a más de 20 estadios nacionales llenos».

Una afirmación falsa y otra engañosa

La primera de las afirmaciones realizadas por la ABC es falsa. El proyecto de ley para regular las tasas de usura no plantea la posibilidad de «cerrar» tarjetas de crédito vigentes. Así lo indicaron los propios proponentes del texto, los diputados Welmer Ramos, del Partido Acción Ciudadana (PAC), y David Gourzong, del Partido Liberación Nacional (PLN).

«La ley no es retroactiva. Esto quiere decir que quienes tienen hoy un contrato por cualquier tipo de crédito deberán mantener las condiciones», explicó el liberacionista.

El propio asesor legal de la ABC, Mario Gómez, había afirmado que «la ley no es retroactiva», en medio de una entrevista que sostuvo el 21 de noviembre en el programa Enfoques, de crhoy.com.

Sobre la afirmación de su espacio pagado, la Asociación reconoció a través de un correo electrónico que no existe un efecto retroactivo. No obstante, matizó diciendo que intentó hacer referencia a «los nuevos financiamientos».

ABC también advierte sobre 727.000 personas que supuestamente quedarían excluidas del crédito con instituciones financieras. Cortés indicó que la ABC calculó el efecto que tendría aplicar las nuevas tasas a personas que ya tienen tarjetas de crédito. La supuesta exclusión se refiere a los casos en los que «los costos por colón prestado superaban los ingresos por colón prestado», con las condiciones actuales de las tarjetas.

La afirmación no se puede etiquetar como veraz ni como falsa, pues conjetura sobre comportamientos que están en el futuro. Sí se puede afirmar que el cálculo es engañoso. Oculta las posibilidades de que las mismas personas puedan buscar otras ofertas en mejores condiciones, de que los propios usuarios renuncien a tener una tarjeta de crédito si sus condiciones no se lo permiten o de que los bancos reduzcan sus márgenes de ganancia.

Respuesta desde los proponentes

Los propulsores del texto opinan que realmente no habría exclusión financiera. En la opinión de los diputados, facilitar tarjetas de crédito con tasas de usura a personas pobres más bien es una forma de explotación. Esta es una forma de «aumentar la riqueza (de los prestamistas) con injusticia», dijo el diputado Gourzong.

Asimismo, el diputado Ramos conjetura que un porcentaje de las personas excluidas por unos bancos (especialmente por el sector privado) podría ser acogido por los sectores público y cooperativo, que ya ofrecen mejores condiciones. Esta afirmación tampoco puede ser verificada, pues también se trata de un comportamiento en el futuro.

Datos del Ministerio de Economía señalan que, solo en tarjetas de crédito en colones, el 69,9% de las ofertas cobran tasas que oscilan entre el 40,0% y el 49,9%La gran mayoría de ellas están a cargo de la banca privada y de casas comerciales.Entidades de la banca pública y de cooperativas cobran tasas menores.

«Si los bancos del Estado, las cooperativas y las asociaciones solidaristas están dando tarjetas y crédito a tasas que no llegan al límite de usura, las personas que sean desplazadas pueden ser asumidos por esos otros entes», afirma el legislador.

En cuanto a las tarjetas en dólares, la situación es diferente. La totalidad de los plásticos que están en las calles paga actualmente tasas de entre el 18% y el 38%. El límite propuesto por el proyecto de ley es de 15%, tres puntos porcentuales por debajo de la tasa más baja en el mercado.

El proyecto divide

La iniciativa para imponer un tope a las tasas de interés ofrecidas en el mercado formal sigue en la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa. Los diputados apuntan a dictaminar el proyecto, pero primero decidieron pactar una audiencia con el presidente del Banco Central, Rodrigo Cubero.

El Banco Central aboga por imponer una tasa de interés más alta en dólares y en colones. En el segundo caso, habla de un porcentaje cercano al 50%. Su tesis es que sería imposible dar crédito a algunos sectores con las condiciones actuales.

Aparte de las tarjetas de crédito, el proyecto regularía también operaciones crediticias comerciales, como las que ofrecen tiendas por departamento. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) señalan que una décima parte de los hogares costarricenses reportan utilizar al menos una tarjeta de crédito.

La redacción actual del proyecto, con sus topes del 30% y del 15%, despierta el rechazo de todos estos sectores prestamistas. Ellos argumentan que es necesario aplicar tasas más altas para atender a la población con mayor riesgo de pago, aunque sea a tasas superiores al 30%.

Si el texto es aprobado en comisión (con la redacción actual o una nueva), luego tendría que pasar al Plenario legislativo. Allí, los 57 diputados podrían presentar sus últimas propuestas para modificarlo, de cara a su votación (positiva o negativa) en primer debate.

Medios publicaron cifras contradictorias sobre tasa de usura propuesta por diputados

Resumen: La versión más reciente del proyecto de ley para fijar las tasas de usura habría fijado un tope de 30,18% en colones y de 15,31% en dólares según datos de la semana pasada. No obstante, al menos dos medios dieron cifras distintas.

Diario Extra erró por 3 puntos porcentuales el tope en colones y El Observador lo hizo por un margen de hasta 7 puntos. Entre los medios que han tratado el tema, La Nación y crhoy.com brindaron los datos certeros.

Los diputados de la Comisión de Asuntos Hacendarios propusieron un nuevo parámetro para tipificar el delito de usura. El tope propuesto por los legisladores es de 2,2 veces la tasa de interés activa promedio del sistema financiero.

La usura es el cobro de intereses abusivos en operaciones crediticias (financieras o comerciales).

Los datos del Ministerio de Economía señalan que, solo en tarjetas de crédito, el 69,9% de las ofertas en colones pagan tasas que oscilan entre el 40,0% y el 49,9%. En dólares, las cifras varían entre el 18% y el 38%.

Resumen: La versión más reciente del proyecto de ley para fijar las tasas de usura habría fijado un tope de 30,18% en colones y de 15,31% en dólares según datos de la semana pasada. No obstante, al menos dos medios dieron cifras distintas.

Diario Extra erró por 3 puntos porcentuales el tope en colones y El Observador lo hizo por un margen de hasta 7 puntos. Entre los medios que han tratado el tema, La Nación y crhoy.com brindaron los datos certeros.

Los diputados de la Comisión de Asuntos Hacendarios propusieron un nuevo parámetro para tipificar el delito de usura. El tope propuesto por los legisladores es de 2,2 veces la tasa de interés activa promedio del sistema financiero.

La usura es el cobro de intereses abusivos en operaciones crediticias (financieras o comerciales).

Los datos del Ministerio de Economía señalan que, solo en tarjetas de crédito, el 69,9% de las ofertas en colones pagan tasas que oscilan entre el 40,0% y el 49,9%. En dólares, la totalidad de las tarjetas pagan tasas de entre el 18% y el 38%.

Las cifras publicadas

Los diputados de la Comisión de Asuntos Hacendarios llegaron por fin a un acuerdo sobre cómo calcular el tope a los intereses crediticios. Esta restricción permitiría castigar la usura: el delito de cobrar tasas excesivamente altas en operaciones de crédito.

Los diputados de la Comisión de Asuntos Hacendarios aprobaron un método de cálculo de la usura. Esta sería 2,2 veces la tasa de interés activa promedio del sistema financiero.

El límite propuesto por los diputados fue el resultado de multiplicar la tasa de interés activa promedio del Sistema Financiero por 2,2. Según el Banco Central, entidad que sería la encargada de definir y actualizar anualmente los topes, estaríamos hablando de máximos de un 30,18% en colones  y de un 15,31% en dólares.

No obstante, medios de comunicación publicaron cifras diversas.

La Nación y crhoy.com utilizaron los porcentajes más acertados. Diario Extra o El Observador se distanciaron algunos puntos porcentuales.

El más significativo fue el caso de El Observador, que mencionó que, «con la metodología planteada por el nuevo proyecto, los intereses estarían delimitados entre el 34% y el 37%». El dato lo publicaron sin citar su fuente, ni hacer distinción entre dólares y colones.

El periodista Tomás Gómez, del El Observador, indicó a Doble Check que utilizó los datos disponibles en línea sobre la tasa de interés activa promedio en colones (el máximo y el mínimo en lo que iba del año). Indexó una serie publlicada por el Banco Central, con cifras que llegaban hasta el mes de abril. Al respecto, el Banco Central indicó dicha serie estaba desactualizada, pues varió la metodología empleada a partir de ese mes.

Por su parte, la diferencia en Diario Extra fue más pequeña. Ellos sí publicaron que la tasa máxima en dólares sería del 15%. Sin embargo, afirmaron que la tasa máxima en colones sería del 33%. Doble Check intentó contactar a la periodista que realizó la nota, pero fue imposible localizarla oportunamente.

Sobre su cálculo, el Banco Central indicó la tasa de interés activa promedio ponderado en colones era del 13,72% y del 6,96% en dólares (cuando se publicaron todas estas notas), por lo que la multiplicación debió de haberse hecho a partir de esos porcentajes.

La tasa de interés activa promedio se actualiza cada miércoles con la información referente a los últimos siete días. Por ello, con la última actualización, los topes de usura serían 29,8% en colones y 14,8% en dólares.

El fondo del proyecto

El delito de usura es definido como tal en la legislación costarricense e internacional. Sin embargo, sus castigos no se han podido aplicar en Costa Rica, pues no existen parámetros que tipifiquen la conducta. Es decir, no se sabe a partir de cuál porcentaje una tasa de interés es inadecuada.

Por ese motivo, los diputados discuten el expediente 20.861. El texto fue presentado por los diputados David Gourzong, del Partido Liberación Nacional, y Welmer Ramos, del Partido Acción Ciudadana (PAC).

El castigo por usura está establecido en el artículo 243 del Código Penal, y corresponde a una pena de entre seis meses y dos años de prisión. No obstante, es inaplicable en la práctica.

La discusión de este proyecto ha sido compleja por la oposición de sectores prestamistas como bancos y tiendas comerciales que ofrecen opciones de crédito. Estos grupos, financieros y comerciales, argumentan que proponer tasas máximas muy bajas podría limitar sus operaciones, especialmente con sectores de la población de perfiles más riesgosos en materia de pago.

No obstante, la fórmula recién aprobada en la comisión de Hacendarios contó con el apoyo de nueve de los 11 diputados presentes. Las excepciones fueron Otto Roberto Vargas, del Partido Republicano Social Cristiano (PRSC), y Carlos Avendaño, del Partido Restauración Nacional (PRN).

Actualmente, el proyecto se mantiene en la Comisión de Asuntos Hacendarios. Para continuar, deberá dictaminarse en los próximos días, de modo que pueda pasar a su etapa final en el Plenario legislativo.

De llegar a esa última etapa, los diputados tendrán al menos dos nuevas oportunidades de proponer modificaciones. También podrían cambiar  la fórmula del cálculo recién consensuada.

 

Editó Daniel Salazar