Píldora «del día después» aprobada en Costa Rica no crea coágulos de sangre, confirma la OMS

En resumen: La píldora anticonceptiva de emergencia de levonorgestrel que aprobó el Ministerio de Salud recientemente carece de un efecto que ocasione o aumente el riesgo de tromboembolismo venoso, afección que consiste en la formación y liberación de coágulos de sangre en el torrente sanguíneo.

Así lo confirmó la Organización Mundial de la Salud (OMS) directamente a Doble Check, ante una publicación del Eco Católico del pasado 5 de mayo, que achaca esa afección a la píldora de levonorgestrel.

“La píldora de anticoncepción de emergencia que tiene solo levonorgestrel no incrementa el riesgo de tromboembolismo venoso dado que carece de estrógenos, que son lo que tienen efecto facilitador, junto a otros factores, de la formación de coágulos en el sistema venoso”, explicó la OMS por medio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), sede regional de ese ente rector de salud.

Además, según el análisis de la evidencia realizado por la OMS en su síntesis de Criterios médicos de elegibilidad de anticonceptivos, de 2015, las mujeres que tienen una historial de enfermedad cardiovascular severa pueden usar píldoras anticonceptivas de emergencia generalmente, incluso aquellas con condiciones previas de tromboembolismo.

El rector mundial de salud advierte que, de los métodos anticonceptivos de emergencia reconocidos por esa institución, el único que tiene contraindicación en casos de riesgo aumentado de tromboembolismo venoso es el método Yuzpe, debido a la combinación de medicamentos que contienen hormonas de estrógenos y progesterona.

En resumen: La píldora anticonceptiva de emergencia de levonorgestrel que aprobó el Ministerio de Salud recientemente carece de un efecto que ocasione o aumente el riesgo de tromboembolismo venoso, afección que consiste en la formación y liberación de coágulos de sangre en el torrente sanguíneo.

Así lo confirmó la Organización Mundial de la Salud (OMS) directamente a Doble Check, ante una publicación del Eco Católico del pasado 5 de mayo, que achaca esa afección a la píldora de levonorgestrel.

“La píldora de anticoncepción de emergencia que tiene solo levonorgestrel no incrementa el riesgo de tromboembolismo venoso dado que carece de estrógenos, que son lo que tienen efecto facilitador, junto a otros factores, de la formación de coágulos en el sistema venoso”, explicó la OMS por medio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), sede regional de ese ente rector de salud.

Además, según el análisis de la evidencia realizado por la OMS en su síntesis de Criterios médicos de elegibilidad de anticonceptivos, de 2015, las mujeres que tienen un historial de enfermedad cardiovascular severa pueden usar píldoras anticonceptivas de emergencia generalmente, incluso aquellas con condiciones previas de tromboembolismo.

El rector mundial de salud advierte que, de los métodos anticonceptivos de emergencia reconocidos por esa institución, el único que tiene contraindicación en casos de riesgo aumentado de tromboembolismo venoso es el método Yuzpe, debido a la combinación de medicamentos que contienen hormonas de estrógenos.

Píldora sin riesgo de tromboembolismo venoso

El tromboembolismo venoso es el efecto más adverso a la salud que el Eco Católico le ha atribuido a la píldora anticonceptiva de emergencia desde que el Ministerio de Salud aprobó su venta sin receta médica en Costa Rica, a finales de abril. La afirmación también se ha divulgado en “memes” por otros usuarios de redes sociales.

Publicación compartida en redes sociales que atribuye trombosis venosa a la píldora anticonceptiva de emergencia.

El pasado 5 de mayo, ese periódico divulgó que unos de los “efectos adversos que pueden producir las altas dosis de levonorgestrel” son “el sangrado profuso y el tromboembolismo”. Esa afirmación fue atribuida en el periódico a Franklin Binns, presentado como fundador de Farmacéuticos por la Vida.

El tromboembolismo venoso consiste en la formación de un coágulo de sangre anormal en las venas. Puede producirse una trombosis venosa profunda (cuando se forma un coágulo sanguíneo en una vena profunda) o una embolia pulmonar (cuando un coágulo se desprende y viaja a través del torrente sanguíneo hacia los pulmones), describe el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de Estados Unidos. Las consecuencias de esa afección pueden ser graves e incluso puede ocasionar la muerte.

Por otro lado, las píldoras anticonceptivas de emergencia aprobadas en Costa Rica están compuestas por un único ingrediente: levonorgestrel, una hormona (gestágeno) que impide el embarazo principalmente al evitar o retrasar la ovulación. Las píldoras no pueden interrumpir un embarazo establecido ni dañar al embrión en desarrollo, tal como indica la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es decir, carecen de propiedades abortivas.

Contrario a lo indicado por el Eco Católico, el consenso médico de la OMS no ha encontrado que ese ingrediente pueda ocasionar o aumentar el riesgo de tromboembolismo venoso.

“La píldora de anticoncepción de emergencia que tiene solo gestágenos (Levonorgestrel) no incrementa el riesgo de tromboembolismo venoso dado que carece de estrógenos, que son lo que tienen efecto facilitador, junto a otros factores, de la formación de coágulos en el sistema venoso”, explicó a Doble Check la Organización Panamericana de la Salud (OPS), ente regional de la OMS.

Así, el método puede ser empleado “en cualquier circunstancia” por mujeres que carecen de historial previo de tromboembolismo venoso. Las mujeres que tienen historial de enfermedad cardiovascular severa (incluyendo condiciones de tromboembolismo) pueden generalmente usar píldoras de levonorgestrel “sin riesgos mayores”, indica la OMS en sus Criterios médicos de elegibilidad de anticonceptivos, cuya edición vigente es del 2015.

La OMS aclara que podría recomendarse a una paciente abstenerse de usar anticoncepción hormonal en general en casos especiales de personas que padecen tromboembolismo hereditario familiar. Eso sí, la institución destaca que es una afección “extremadamente rara”.

Anticonceptivos con estrógenos sí tienen restricciones

Aunque no hay un riesgo identificado por la OMS con la píldora de levonorgestrel, el rector mundial de salud advierte que sí existe un riesgo con las pastillas anticonceptivas tradicionales para mujeres que han padecido tromboembolismo venoso.

La píldora de levonorgestrel de emergencia tiene una composición distinta a las pastillas anticonceptivas de uso ordinario, que son compuestos hormonales combinados que sí contienen estrógenos.

Durante los ciclos hormonales femeninos, los altos niveles de estrógenos protegen a la mujer de tener hemorragias mediante una coagulación sanguínea facilitada. En mujeres que han tenido patologías como el tromboembolismo venoso, ese ajuste fisiológico puede hacer que la sangre de las venas de las piernas se coagule con mayor facilidad, y esos coágulos pueden migrar y bloquear alguna arteria.

Por eso, la OMS advierte sobre estos efectos con respecto al uso de anticonceptivos con estrógenos para mujeres que hayan padecido tromboembolismo venoso anteriormente.

Así lo explicó a Doble Check Rodolfo Gómez Ponce de León, asesor de salud sexual y reproductiva del Centro Latinoamericano de Perinatología/ Salud de la Mujer y Reproductiva (CLAP/SMR) de la OPS.

“Otro elemento importante es el factor de riesgo asociado a las grandes cirugías con inmovilización prolongada: en ese caso tampoco deberían utilizarse métodos hormonales combinados”, agregó el especialista.

En el caso de mujeres con historia familiar de tromboembolismo profundo, la restricción solo tiene relevancia en casos de enfermedad congénita. De otro modo, los anticonceptivos de rutina pueden emplearse generalmente sin mayores riesgos, según el criterio técnico de la OMS.

La OMS confirma que los anticonceptivos hormonales combinados, en sí mismos, no aumentan el riesgo de que mujeres sin padecimiento previo sufran tromboembolismo venoso. “Aún en mujeres fumadoras no hay contraindicación absoluta si no fuma más de 15 cigarrillos diarios”, añadió Gómez.

Restricción con el método Yuzpe

Además de la pastilla de levonorgestrel, la OMS reconoce la existencia de tres tipos más de anticonceptivos de urgencia: píldoras de acetato de ulipristal, dispositivos intrauterinos de cobre, y el método Yuzpe, que consiste en la combinación de distintas píldoras anticonceptivas orales.

La OMS también ha determinado una restricción del método Yuzpe a mujeres que tienen un riesgo aumentado de tromboembolismo venoso, dado que esa anticoncepción de emergencia mezcla progesterona y estrógenos.

Sangrados son leves y poco comunes

El Eco Católico también atribuye “sangrado profuso” como una consecuencia de emplear el anticonceptivo de emergencia de levonorgestrel.

Fragmento del Eco Católico del 5 de mayo del 2019

Es cierto que el uso de anticoncepción de urgencia puede ocasionar sangrado irregular o cambios leves en la regularidad de la menstruación, pero esos efectos son leves y se limitan a días después de emplear el producto. Así lo señala la edición del 2018 de Planificación Familiar, publicación revisada y editada por la OMS, la Universidad Johns Hopkins y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

La OMS destaca que dichos efectos secundarios no requieren tratamiento adicional, debido a su levedad y al corto plazo por el que se presentan. Además, con base en la evidencia disponible, el rector mundial de salud estima que el sangrado irregular se presenta en una minoría de casos.

Esa institución estipula que los anticonceptivos de emergencia también pueden ocasionar temporalmente náuseas, dolor abdominal, fatiga, dolor de cabeza, sensibilidad en las mamas, mareos y vómito.

Píldora carece de efecto abortivo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha ratificado desde hace más de una década que las píldoras de levonorgestrel tienen un efecto que se limita al proceso de ovulación y no intervienen después de la fecundación o del embarazo. Es decir, no son abortivas.

Ese consenso médico es compartido por gremios internacionales de ginecología, obstetricia y planificación familiar, a partir de la evaluación de la evidencia científica disponible.

Consenso médico descarta efecto abortivo de «píldora del día después»

En resumen:

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha ratificado desde hace más de una década que las píldoras anticonceptivas de emergencia —conocidas como “píldora del día después”— tienen un efecto que se limita al proceso de ovulación y no intervienen después de la fecundación o del embarazo. Es decir, no son abortivas.

Ese consenso médico es compartido por gremios internacionales de ginecología, obstetricia y planificación familiar, a partir de la evaluación de la evidencia científica disponible.

La Conferencia Episcopal de Costa Rica expresó ayer su oposición a la comercialización del medicamento en el país. Sin especificar la fuente, su comunicado afirmaba que «diversos científicos han afirmado que la misma [la píldora] puede impedir la implantación del cigoto en el endometrio». Ese pronunciamiento concuerda con una nota informativa publicada en el periódico Eco Católico de su edición del 7 de abril. La nota sostiene que el Ministerio de Salud “ignora el efecto abortivo” de ese medicamento, pues apunta que Estados Unidos ha reconocido que el medicamento puede evitar la implantación de un embrión en el útero, paso clave para que suceda un embarazo.

La oposición a la venta de ese anticonceptivo en Costa Rica achaca que, por la alegada presencia de ese efecto, el mecanismo de acción del medicamento es abortivo. Esta posición ha buscado respaldo en la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su nombre en inglés) de Estados Unidos. Desde 1999 esta agencia requiere que las etiquetas de los anticonceptivos de emergencia indiequen que uno de los métodos de acción puede ser impedir la implantación.
Esta posición riñe con el concenso científico basado en las evidencias médicas más recientes. De hecho, una investigación del 2012 de The New York Times reveló que el proceso para incluir esta indicación en las etiquetas de la FDA careció de una discusión de evidencia científica. Asimismo, el artículo indicó que investigaciones posteriores no han encontrado el efecto inhibitorio de la implantación.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos —principal rector de salud en Estados Unidos y organismo al que pertenece la FDA— sostiene en su sitio de Internet que el efecto de la píldora anticonceptiva de emergencia está centrado en retrasar la ovulación. La institución no hace atribuciones a efectos en la implantación del óvulo fecundado y cita investigaciones que descartan ese efecto.

En resumen: La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha ratificado desde hace más de una década que las píldoras anticonceptivas de emergencia —conocidas como “píldora del día después”— tienen un efecto que se limita al proceso de ovulación y no intervienen después de la fecundación o del embarazo. Es decir, no son abortivas.

Ese consenso médico es compartido por gremios internacionales de ginecología, obstetricia y planificación familiar, a partir de la evaluación de la evidencia científica disponible.

La Conferencia Episcopal de Costa Rica expresó ayer su oposición a la comercialización del medicamento en el país. Sin especificar la fuente, su comunicado afirmaba que «diversos científicos han afirmado que la misma [la píldora] puede impedir la implantación del cigoto en el endometrio». Ese pronunciamiento concuerda con una nota informativa publicada en el periódico Eco Católico de su edición del 7 de abril. La nota sostiene que el Ministerio de Salud “ignora el efecto abortivo” de ese medicamento, pues apunta que Estados Unidos ha reconocido que el medicamento puede evitar la implantación de un embrión en el útero, paso clave para que suceda un embarazo.


La oposición a la venta de ese anticonceptivo en Costa Rica achaca que, por la alegada presencia de ese efecto, el mecanismo de acción del medicamento es abortivo. Esta posición ha buscado respaldo en la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su nombre en inglés) de Estados Unidos. Desde 1999 esta agencia requiere que las etiquetas de los anticonceptivos de emergencia indiquen que uno de los métodos de acción puede ser impedir la implantación.

Esta posición riñe con el consenso científico basado en las evidencias médicas más recientes. De hecho, una investigación del 2012 de The New York Times reveló que el proceso para incluir esta indicación en las etiquetas de la FDA careció de una discusión de evidencia científica específica sobre ese efecto. Asimismo, el artículo indicó que investigaciones posteriores no han encontrado el efecto inhibitorio de la implantación.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos —principal rector de salud en Estados Unidos y organismo al que pertenece la FDA— sostiene en su sitio de Internet que el efecto de la píldora anticonceptiva de emergencia está centrado en retrasar la ovulación. La institución no hace atribuciones a efectos en la implantación del óvulo fecundado y cita investigaciones que descartan ese efecto.

Píldora sin efecto después de la fecundación

Las píldoras anticonceptivas de emergencia no funcionan si una mujer ya está embarazada. Es decir, si el embrión se implantó en el útero. El medicamento tampoco puede impedir la implantación del embrión, según distintos consensos científicos basados en la evidencia disponible.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha ratificado desde hace más de una década que la píldora “del día después” previene o retrasa que un óvulo salga de los ovarios. Así se evita que el óvulo se encuentre con los espermatozoides.

Este medicamento está compuesto por levonorgestrel. Esta es una hormona sintética empleada en píldoras anticonceptivas desde hace más de 30 años. Su uso corresponde a casos de emergencia después de tener relaciones sexuales riesgosas (porque no se empleó protección o porque hubo un fallo en otro anticonceptivo, como la ruptura del condón).

El Ministerio de Salud anunció ayer, jueves, la aprobación del registro del anticonceptivo de emergencia y su venta en el país sin la necesidad de receta médica.

La OMS, principal rectora de salud en el mundo, ha refutado que los anticonceptivos de emergencia tengan efectividad después de que el espermatozoide se une con el óvulo, antes o después de adherirse al útero.

“Existe evidencia sólida para afirmar que el mecanismo de acción de las píldoras anticonceptivas de emergencia es sobre el proceso de ovulación”, respondió a Doble Check la Organización Panamericana de la Salud (OPS), ente regional de la OMS, por medio de su vocera de prensa.

El impedimento a la implantación del óvulo fecundado aparece catalogado como “idea equivocada” sobre los anticonceptivos de emergencia en la edición actualizada de Planificación Familiar del 2018, publicación revisada y editada por la OMS, la Universidad Johns Hopkins y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

A ese consenso científico también se han sumado el Consorcio Internacional sobre Anticoncepción de Emergencia (ICEC) y la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO).

Estas dos últimas instituciones también han reconocido que la píldora “podría” afectar la movilidad de los espermatozoides al hacer más espesa la mucosa cervical de las mujeres. Sin embargo, advirtieron posteriormente que la evidencia científica sobre ese efecto aún es contradictoria.

El ministro de Salud, Daniel Salas, también descartó que al medicamento se le puedan atribuir efectos abortivos por su mecanismo de acción. “Lo que [el medicamento] hace es inhibir la ovulación, o bien, retarda o impide el paso del espermatozoide”, dijo el jerarca en conferencia de prensa este jueves.

El jefe de ginecología y obstetricia del Hospital Rafael Ángel Calderón Guardia, Danilo Medina, también coincidió con el criterio de la OMS en entrevista con Doble Check sobre los efectos de ese medicamento.

¿Por qué la FDA mantiene en sus etiquetas una afirmación contraria al consenso internacional?

El anticonceptivo de emergencia que el gobierno costarricense permitió es similar a productos como Plan B y otros genéricos disponibles en Estados Unidos desde 1999. Fue entonces cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de ese país permitió su venta en su mercado.

Además de autorizar su distribución, la FDA se encargó de dictar la descripción que acompaña al producto en su empaque con base en la información dispuesta por el fabricante de la píldora al momento de registrarla.

Así describe la FDA el mecanismo de acción de la píldora Plan B en su sitio oficial en Internet: “Plan B actúa primariamente al detener la salida del óvulo del ovario. Puede prevenir la unión de la esperma y el óvulo (fertilización). Si la fertilización ocurre, Plan B puede prevenir que un óvulo fertilizado se adhiera al útero (implantación). Si un óvulo fertilizado ha sido implantado antes de tomar Plan B, Plan B no funcionará”.

Entonces, la  FDA requiere desde 1999 que los empaques de las píldoras de levonorgestrel en Estados Unidos indiquen que puede impedir la implantación, a pesar de los criterios actualizados de la OMS que indican lo contrario.

La decisión de esa agencia estadounidense sobresale en los debates alrededor del aborto y la contraconcepción en Estados Unidos y en Latinoamérica, desde grupos y figuras políticas que consideran que impedir la implantación de un óvulo fecundado constituye un aborto.

Precisamente, el Eco Católico afirmó que “en países donde el aborto es legal, como en los Estados Unidos, sí se reconoce el efecto anidatorio o anti-implantatorio de dicho fármaco”.

Nota publicada por el Eco Católico el 7 de abril del 2019.

Sin embargo, hay varios “pero” en esa afirmación.

En el 2012, una investigación de New York Times revisó el proceso de aprobación que hizo la FDA para Plan B en 1999. El periódico estadounidense calificó la descripción propuesta por la FDA como “especulativa”, pues esta afirmó que la píldora “teóricamente podría prevenir el embarazo al interferir con un número de procesos fisiológicos”, donde se incluía la ovulación y la implantación en el útero.

El medio de comunicación indicó que revisó cientos de páginas del proceso llevado por la FDA para aprobar la píldora y no halló que la agencia discutiera evidencia sobre el efecto de implantación en aquel momento. Una especialista de la OMS en esa época añadió al Times que la investigación sobre la píldora en esos años estaba centrada en su eficacia más que en sus métodos de acción.

En el mismo artículo, una representante de la FDA reconoció a New York Times que “los datos emergentes sobre Plan B sugieren que no inhibe la implantación”. Los resultados de ese reportaje motivaron a los Institutos Nacionales de Salud (NIH), órgano gubernamental de investigación médica de ese país, a eliminar de su portal de Internet afirmaciones que relacionaran la píldora con efectos antimplantatorios.

Ante una consulta de Doble Check, esa agencia únicamente contestó que “la FDA revisa y evalúa la literatura científica y los datos proporcionados por los patrocinadores de fármacos o disponibles de otra manera. Si ese proceso fuera a proveer a la FDA con información adicional que garantice un cambio en el etiquetado para los anticonceptivos de emergencia de levonorgestrel, nosotros tomaremos acciones apropiadas en ese momento”.

Doble Check también entrevistó a una exfuncionaria de la FDA en materia de comunicación para comprender el proceso de aprobación de las píldoras de levonorgestrel en ese país.

Tomar una posición definitiva de cara a presiones sociales y con distintas perspectivas científicas de los datos existentes puede ser un reto para la mayoría de organizaciones”, reconoció la exvocera de la FDA, quien añadió que la agencia se enfrentó a “una considerable cantidad de información a considerar” sobre la píldora.

“La determinación regulatoria a la que llegó la FDA con el fabricante refleja la interpretación de la agencia de los datos en aquel momento y su entendimiento sobre cómo el producto trabajaba basado en esa información”, añadió la exfuncionaria de esa agencia bajo la condición de reserva de su nombre.

Otra posición expuesta por el gobierno de Estados Unidos

Otro hecho en contra de la afirmación de la Conferencia Episcopal y del Eco Católico es que la posición de la FDA sobre la píldora anticonceptiva de emergencia no es la única expuesta desde entidades gubernamentales de Estados Unidos.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS por sus siglas en inglés), homólogo de un ministerio de salud pública de Estados Unidos, no incluye algún efecto en la implantación del óvulo fecundado en su descripción de los mecanismos de acción de ese medicamento.

“Investigaciones muestran que las píldoras anticonceptivas de emergencia trabajan mayormente al prevenir o retrasar la ovulación. Menos comúnmente, los anticonceptivos de emergencia pueden prevenir la fecundación si la ovulación ya ha sucedido”, resume la HHS.

La institución no incluye atribuciones sobre impedimentos en la implantación del óvulo fecundado en su descripción del método de acción de la píldora. Para dicha definición, la HHS adjunta dos investigaciones científicas, realizadas en 2013 y 2014, donde se descarta que el levonorgestrel impida la implantación del óvulo fecundado en el útero. Tales investigaciones analizan distintos estudios clínicos donde se evalúa el proceso de fecundación por medio de pruebas in vitro (en ambientes controlados) e in vivo (en organismos).

La HHS respondió a Doble Check, por medio de una representante, que su plataforma “provee información de salud confiable y actualizada a las mujeres”, y que trabajó junto con la FDA para la revisión de ese contenido y que también redirecciona a los usuarios hacia la información de esa agencia.

Nota del editor: Doble Check no usa fuentes anónimas para la verificación de informaciones. En este caso se usó una fuente on background debido a que la información provista por la exfuncionaria no pesó en la verficación o refutación del contradictorio. Su información se usó para la comprensión del modo de trabajo de una agencia extranjera como la FDA.

Píldora “del día después” no pone en riesgo la vida de las mujeres

En resumen: Las píldoras anticonceptivas de emergencia —también llamadas “del día después”— no representan un riesgo para la vida de las mujeres, y sus efectos secundarios son leves y poco frecuentes.

El 28 de marzo pasado, Noticias Repretel divulgó argumentos de personas opuestas a la venta de la píldora anticonceptiva que consideran que el medicamento “podría poner en riesgo la vida de las mujeres” y que es “un daño físico”.

Ambas afirmaciones son falsas: no hay un riesgo conocido para la vida o la salud de las mujeres por emplear anticoncepción de emergencia.

Así lo indican la Organización Mundial de la Salud (OMS) y especialistas en farmacología, obstetricia y ginecología consultados por Doble Check.

En resumen: La píldora anticonceptiva de emergencia —también llamada “del día después”— no representan un riesgo para la vida de las mujeres, y sus efectos secundarios son leves y poco frecuentes.

El 28 de marzo pasado, Noticias Repretel divulgó argumentos de personas opuestas a la venta de la píldora anticonceptiva que consideran que el medicamento “podría poner en riesgo la vida de las mujeres” y que es “un daño físico”.

Ambas afirmaciones son falsas: no hay un riesgo conocido para la vida o la salud de las mujeres por emplear anticoncepción de emergencia.

Así lo indican la Organización Mundial de la Salud (OMS) y especialistas en farmacología, obstetricia y ginecología consultados por Doble Check.

Reacción a posible llegada de la pastilla

El Ministerio de Salud anunció que la empresa farmacéutica Geodon Richter PLC, de Hungría, solicitó el registro para comercializar un anticonceptivo de emergencia conocido como “píldora del día después”, el cual está compuesto por levonorgestrel, una hormona sintética.

Salud evalúa permitir el uso de ese producto con receta médica, y también para casos de violaciones por medio de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

Ante esa noticia, en su edición del pasado 29 de marzo, Noticias Repretel consignó la opinión de personas que están a favor y en contra de la distribución de ese medicamento en el país.

El presentador del noticiero dijo que los opositores “opinan que la posible incorporación de esta píldora a la CCSS, a farmacias y hospitales privados podría poner en riesgo la vida de las mujeres”.

Posteriormente, el noticiero presentó a Grace Mora, que se identificó como “activista pro vida” y que dijo:

“Esa pastilla no debe ser para los costarricenses, porque pienso que la gente se puede aprovechar y puede salir más cara la medicina que la enfermedad, porque eso es un daño moral, espiritual y físico para la mujer”.

Consideramos que las implicaciones morales o espirituales de la pastilla son opiniones. Sin embargo, el riesgo físico para la vida y la salud de las mujeres que la activista le achaca a la pastilla sí es un hecho verificable.

Así, tales afirmaciones son falsas: no se han encontrado efectos adversos por el uso de métodos anticonceptivos de emergencia que representen un riesgo para la vida o la salud de las mujeres. La información de Noticias Repretel solo presenta dos posiciones en el debate sobre su aprobación, pero omite dejar clara la inocuidad del medicamento.

Con base en la revisión de la evidencia científica disponible, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha ratificado la seguridad de la píldora en toda mujer o niña en edad de procrear, pues se ha demostrado que “no tiene ninguna contraindicación médica ni tampoco ningún límite de edad”, indica la OMS en sus documentos oficiales.

Efectos secundarios leves y temporales

Además de la pastilla de levonorgestrel, hay tres tipos más de anticonceptivos de urgencia: píldoras que contienen acetato de ulipistral, dispositivos intrauterinos de cobre, y píldoras anticonceptivas orales combinadas (conocido como método Yuzpe, de acceso en Costa Rica).

Estos métodos pueden aplicarse hasta cinco días después de relaciones sexuales sin protección o cuando los anticonceptivos de rutina fallaron (si el condón se rompió, por ejemplo). La eficacia de las alternativas de emergencia depende del ciclo menstrual de la mujer y de cuán inmediato sea su uso después de la relación sexual riesgosa, según las recomendaciones de la OMS.

Esa institución estipula que los anticonceptivos de emergencia tienen efectos secundarios como náuseas, dolor abdominal, fatiga, dolor de cabeza, sensibilidad en las mamas, mareos y vómito, que pueden presentarse en los días posteriores al uso del medicamento.

Las usuarias de esos métodos también han reportado cambios leves en la regularidad de la menstruación o sangrado irregular durante uno o dos días después de emplear el producto, según indica la edición del 2018 de Planificación Familiar, publicación revisada y editada por la OMS, la Universidad Johns Hopkins y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Sin embargo, el ente de salud destaca que tales reacciones son leves y se limitan a días posteriores al uso del anticonceptivo, por lo que no se requiere tratamiento adicional. Además, la OMS estima que tales reacciones se presentan en una minoría de casos, con base en la evidencia disponible.

“Las consecuencias físicas por el uso de la píldora son prácticamente nulas y los efectos son iguales o un poco mayores que cualquier anticonceptivo oral: son sumamente pasajeros”, afirmó Danilo Medina, jefe de ginecología y obstetricia del Hospital Rafael Ángel Calderón Guardia.

La OMS recomienda el uso de otros anticonceptivos de emergencia antes que el método Yuzpe, ya que los mareos y el vómito son más comunes con esa alternativa.

“La ingesta de cualquier método anticonceptivo tiene reacciones secundarias por su carga hormonal. Como la dosis es más alta en los métodos de emergencia, el efecto secundario puede ser mayor que con otras pastillas anticonceptivas orales”, explicó Victoria Hall, directora del Centro de Información de Medicamentos (CIMED) de la UCR.

Por eso, la especialista en Farmacia destacó que esos métodos deben emplearse únicamente en casos de urgencia.

La literatura científica disponible también ha descartado que los anticonceptivos de emergencia ocasionen infertilidad o efectos en el feto si el embarazo se da a pesar de aplicar el método.

Vacuna contra el papiloma es segura, contrario a lo dicho por grupo conservador

La página Despierta Costa Rica ha compartido información falaz, basada en temores sin fundamento médico, para exponer su oposición a las vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH).

La oposición de esa página, con más de 24.000 seguidores en Facebook, se basa en testimonios anecdóticos (sin pruebas científicas) de personas que acusan a la vacuna de ocasionar enfermedades o la muerte.

Sin embargo, con información de ese tipo no es posible determinar una relación de causa y efecto entre la vacuna y tales afecciones.

Lo cierto es que distintas investigaciones independientes de gran escala y rigor metodológico han demostrado lo contrario al reclamo de Despierta Costa Rica: no hay efectos adversos encontrados por la aplicación de la vacuna contra el VPH.

Esa garantía ha sido revisada y ratificada por el Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas, de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Otro de los esfuerzos de Despierta Costa Rica incluyó la promoción y transmisión de una charla a cargo de la activista argentina, Chinda Brandolino, sobre “vacunación responsable”, el 18 de marzo.

Allí, Brandolino afirmó falsamente que la inoculación contra el papiloma es “causa de lupus, trombosis, vasculitis, parálisis, infertilidad”. Brandolino dijo que Japón ha decretado la veracidad de tales efectos, lo cual también es falso.

Doble Check solicitó conversar con las personas detrás de Despierta Costa Rica. Sin embargo, no hubo respuesta oportuna.

La página Despierta Costa Rica ha compartido información falaz, basada en temores sin fundamento médico, para exponer su oposición a las vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH).

La oposición de esa página, con más de 24.000 seguidores en Facebook, se basa en testimonios anecdóticos (sin pruebas científicas) de personas que acusan a la vacuna de ocasionar enfermedades o la muerte.

Sin embargo, con información de ese tipo no es posible determinar una relación de causa y efecto entre la vacuna y tales afecciones.

Lo cierto es que distintas investigaciones independientes de gran escala y rigor metodológico han demostrado lo contrario al reclamo de Despierta Costa Rica: no hay efectos adversos encontrados por la aplicación de la vacuna contra el VPH.

Esa garantía ha sido revisada y ratificada por el Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas, de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Otro de los esfuerzos de Despierta Costa Rica incluyó la promoción y transmisión de una charla a cargo de la activista argentina Chinda Brandolino sobre “vacunación responsable”, el 18 de marzo.

Allí, Brandolino dijo falsamente que la inoculación contra el papiloma es “causa de lupus, trombosis, vasculitis, parálisis, infertilidad”. Brandolino dijo que Japón ha decretado la veracidad de tales efectos, lo cual también es falso.

Doble Check solicitó conversar con las personas detrás de Despierta Costa Rica. Sin embargo, no hubo respuesta oportuna. Además de este tema sobre la vacunación, la página mantiene posiciones conservadoras contra los derechos de personas sexualmente diversas y contra el aborto.

Primero: qué es el Virus del papiloma humano (VPH)

El VPH es la infección vírica más frecuente del aparato reproductor. El virus es causa de distintas enfermedades, como verrugas genitales y lesiones precancerosas que pueden evolucionar a cáncer, tanto en mujeres y hombres.

Ese virus se propaga por contacto directo con piel y mucosas genitales o líquidos corporales durante las relaciones sexuales, entre ellas las orales. Así lo indica la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Aunque el virus puede ser asintomático y desaparecer en la mayoría de casos, también puede ocasionar lesiones que desembocan en cáncer.  Precisamente, el VPH puede causar cáncer de cérvix, el cuarto más común que afecta a mujeres en el mundo, según la OMS.

Desde el 2006, se han implementado vacunas para prevenir los tipos de VPH de mayor riesgo. A la fecha, en el mundo se han aplicado más de 270 millones de esas inoculaciones.

La vacuna ha sido aplicada en cuatro, dos y una dosis. Al 2017, la inyección había sido introducida en los programas nacionales de inmunización para las niñas en 71 países. De esas naciones, 11 habían implementado la vacuna para los niños también, según el registro de la OMS.

La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) anunció la inclusión de esa vacuna en el esquema básico de inmunizaciones de Costa Rica, la cual estará prevista para niñas de 10 años a partir de la segunda mitad del 2019. La aplicación de la vacuna es recomendable antes de que las personas sean sexualmente activas para garantizar su eficacia.

¿La vacuna contra el VPH ha generado “cientos de complicaciones a nivel mundial”?

Distintas investigaciones independientes de gran escala y rigor metodológico no han encontrado efectos adversos graves o permanentes por la aplicación de la vacuna contra el VPH.

Esas investigaciones han sido revisadas y ratificadas adicionalmente por el Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas, de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El grupo Despierta Costa Rica ha compartido publicaciones en redes sociales de personas que alegan que sus familiares padecen parálisis o han muerto a causa de la vacuna contra el VPH, y se oponen a la vacuna por «cientos de complicaciones a nivel mundial» que se achacan a la inyección.

Publicación compartida por Despierta Costa Rica en Facebook para promover la oposición a la vacuna contra el VPH.

No podemos negar que algunos de esos testimonios son trágicos y emotivos. Sin embargo, a partir de casos anecdóticos sin comprobación médica no se pueden establecer relaciones de causa y efecto. Además, tienen el problema de carecer de representatividad estadística y pueden llevar a sesgos.

“En Medicina, cuando hablamos de vacunas, hay que diferenciar causalidad y casualidad”, afirmó Alejandro Calderón, investigador principal del proyecto Estampa (Estudios de Tamizaje del Papiloma) de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), y miembro del proyecto de fortalecimiento de la atención integral del cáncer de esa institución.

Para ilustrar esa diferencia, veamos el siguiente ejemplo:

En el 2009, en Estados Unidos se difundió falsamente que 32 mujeres habían muerto debido a la vacuna contra el VPH.

La fuente de esa información es un sistema gubernamental donde las personas pueden reportar presuntos efectos después de vacunarse, llamado VAERS por sus siglas en inglés. En ese entonces, en el VAERS había 32 reportes de mujeres que murieron luego de haberse vacunado contra el VPH.

Aún así, en esos reportes solo hay casualidad: solo se reporta que un evento ocurrió después de otro. No hay manera de atribuirle una enfermedad a una vacuna solo por el hecho de que la afección se presentó después de su aplicación. El VAERS recopila las denuncias en bruto, pero estas deben ser analizadas y comparadas para determinar una relación directa.

El año pasado, una investigación independiente —publicada en la revista Vaccine—  de los datos del VAERS del 2009 al 2015 reafirmó que no hay riesgos de seguridad por la vacunación contra el papiloma, lo cual es congruente con otros estudios clínicos de gran escala producidos desde el 2006, cuando comenzó su distribución.

En cuanto a las muertes reportadas en el VAERS, el estudio concluyó que no hubo un patrón que las asocie por el tipo de diagnóstico, comorbilidad, edad o por el intervalo desde la vacunación hasta la muerte.

Por medio de la revisión de literatura científica, el Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas ha descartado asociaciones de la inoculación contra VPH con enfermedades nerviosas e inmunológicas, síndromes como Guillain-Barré, fallas cardiovasculares o la muerte, entre otras.

La información analizada por ese Comité de la OMS ha provenido de países como Reino Unido, Suecia y Estados Unidos. Por medio de datos recopilados en miles de personas —vacunadas y no vacunadas contra el papiloma— se ha comprobado que la propensión a ese tipo de enfermedades no es mayor entre la población inoculada.

Estudios en miles de mujeres también han descartado que la vacunación ocasione problemas obstétricos, anormalidades en el embarazo, en el parto o en el feto. Una de esas investigaciones, precisamente, analizó datos de miles de mujeres en Costa Rica, con el mismo resultado. Dichos análisis también pasaron por la revisión y aprobación posterior de la OMS.

Efectos secundarios leves y temporales

La OMS ha identificado que las vacunas contra el VPH pueden ocasionar mareos, dolor de cabeza, inflamación o dolor en la zona inyectada, náuseas, dolor abdominal o aumento de la temperatura corporal.

Además, la vacunación también puede ocasionar desvanecimientos, por lo que se recomienda que las personas permanezcan sentadas 15 minutos después de aplicarse la inoculación. La OMS ha establecido que esa reacción puede deberse a ansiedad o estrés de ser inyectado.

Alejandro Calderón, especialista de la CCSS, aclaró que los efectos secundarios de la inyección contra el papiloma son similares al resto de vacunas, y que desaparecen horas después.

¿Un estudio mexicano logró eliminar el VPH con un tratamiento?

En una publicación de febrero, Despierta Costa Rica afirmó que, mientras en México se logró eliminar el VPH con un tratamiento, en Costa Rica se intenta aplicar una vacuna «polémica» a la cual se oponen.

Publicación de Despierta Costa Rica en Facebook.

La referencia es cierta, pero el argumento de Despierta Costa Rica es engañoso.

Es cierto que el Instituto Politécnico Nacional de México (IPN) anunció un estudio piloto donde se eliminó el VPH en 29 mujeres por medio de un tratamiento no invasivo, llamado terapia fotodinámica.

La noticia se divulgó el 3 de febrero de este año en un comunicado de prensa del IPN, aunque no se adjuntó el estudio completo. La nota fue replicada por distintos medios de comunicación de Latinoamérica, como El Universal de México.

Según el comunicado, el equipo —liderado por la científica Eva Ramón Gallegos— logró erradicar el virus en la mayoría de los casos, así como la eliminación de “lesiones premalignas de cáncer de cérvix en una etapa muy inicial”.

La terapia fotodinámica consiste en aplicar un fármaco en el cuello del útero, llamado ácido delta aminolevulínico. Horas después, ese fármaco se transforma en una sustancia química fluorescente “que se acumula en las células dañadas, lo cual permite eliminar con un rayo láser especial únicamente las estructuras impregnadas con ésta”, explica la nota de prensa. El tratamiento se repite 48 horas después.

Con ese método, el IPN anunció la eliminación del VPH en el 100% de las mujeres infectadas que no tenían lesiones cervicales, mientras que el tratamiento fue exitoso en 64% de los casos con lesiones.

En una investigación previa del 2017, el equipo de Gallegos aplicó la terapia fotodinámica en tres ocasiones a 30 mujeres mexicanas. Al revisar un año después, los resultados fueron similares: 80% de eliminación del virus en casos sin lesiones y 83% en mujeres infectadas y con lesiones cervicales.

Ese estudio también registró la regresión de lesiones en 57% de las pacientes, pero se concluyó que tal resultado no era representativo estadísticamente, ya que pudo atribuirse a otras razones.

Argumento engañoso de Despierta Costa Rica

Una vacuna para prevenir el contagio del VPH y un tratamiento para eliminar la infección no son métodos excluyentes, ya que sus propósitos son distintos.

El estudio piloto de México que difundió Despierta Costa Rica propone un tratamiento para eliminar el VPH en mujeres que ya están infectadas con el virus.

En contraste, el propósito de la vacuna del VPH (y las vacunas en general) es evitar que las personas contraigan el virus, para evitar una infección del todo.

“El fin de la vacuna es evitar que más mujeres presenten lesiones precancerosas; el solo hecho de tener que hacer un tratamiento ya es un gasto y un estrés para una mujer, que podemos evitar vacunándolas”, afirmó Alejandro Calderón, investigador del proyecto Estampa.

“Aunque hubiera algo que eliminara el VPH, no tiene sentido que la gente se exponga a una infección que se puede evitar; es mejor la prevención primaria que la atención secundaria”, agregó el especialista

Así, el argumento de Despierta Costa Rica sería similar a decir que los cascos de motociclista son innecesarios porque hay maneras de tratar golpes y fracturas en el cráneo.

Hay que destacar que 90% de las infecciones de VPH desaparecen por sí solas después de 2 años. Así fue comprobado desde el 2007 por medio de una investigación a más de 4.500 mujeres en Estados Unidos y ese es el consenso médico actual.

Sin embargo, las infecciones que persisten tienen un riesgo alto de convertirse en lesiones precancerosas o cancerosas.

Rumor falso sobre Japón

Durante marzo, Despierta Costa Rica promocionó una charla sobre “vacunación responsable”, a cargo de la méica y activista argentina Chinda Brandolino.

Transmisión de charla de Chinda Brandolino sobre «vacunación responsable», de Despierta Costa Rica

En esa actividad, Brandolino afirmó que las vacunas contra el VPH son “causa de Lupus, trombosis, vasculitis, parálisis, infertilidad”, y agregó que ese diagnóstico “lo decretó Japón”.

Esa afirmación es falsa.

A inicios del 2013, el sistema de salud pública de Japón comenzó un programa de inoculación contra el papiloma, debido al aumento en la incidencia de cáncer de cérvix en ese país.

Sin embargo, meses después, la prensa japonesa comenzó a difundir acusaciones de problemas de movilidad y otras enfermedades en niñas y mujeres debido a dicha vacuna. El gobierno japonés cedió ante la presión mediática y suspendió su campaña de rutinas de vacunación.

El Estado japonés no decretó o reconoció la veracidad de esas acusaciones, sino que optó por abstenerse de recomendar activamente la vacunación “hasta que información apropiada sobre la vacuna del VPH sea facilitada al público”.

Ese cambio en la política japonesa careció de una revisión sistemática de causalidad en las denuncias, y se dio sin la presentación de evidencia científica adecuada. Así lo han señalado estudios sobre los efectos posteriores de esa decisión en la salud pública.

Aunque Japón detuvo su campaña de recomendación desde el 2013, la vacuna es facilitada a quienes la soliciten. Aún así, la cobertura de la vacuna pasó de 70% en ese año a menos de 1% en el 2017.

Desde entonces, la percepción a favor de la inyección contra el papiloma ha aumentado entre los profesionales médicos japoneses, y se ha demostrado que el sistema de vacunación disminuyó la tasa de cáncer cervical en esa nación.

Sobre Japón, la OMS advirtió que “las decisiones políticas basadas en evidencia débil, que llevan al desuso de vacunas seguras y efectivas, pueden resultar en un daño real”.