Publicación en redes del IIS-UCR adelantó datos incorrectos para señalar a personas más ricas del país

En resumen: Dos investigadores del Instituto de Investigaciones Sociales de la UCR se basaron en la revista FORBES Centroamérica para señalar la fortuna de las que supuestamente son las tres personas más ricas en Costa Rica. Esa fuente de información fue falaz.

El dato replicado por los académicos Lorenzo Ramírez y Francisco Robles no corresponde a fortunas personales en ninguno de los casos. Así lo confirmó FORBES Centroamérica a Doble Check.

Los investigadores asumieron incorrectamente que FORBES Centroamérica muestra datos equivalentes a los de la versión estadounidense de la publicación. Esta versión sí suele emplearse como una fuente secundaria en publicaciones sobre riqueza e inequidad.

Los estándares de investigación periodística entre FORBES y FORBES Centroamérica son distintos. FORBES (en su versión original) sí pretende mostrar las fortunas netas de las personas más ricas del planeta. FORBES Centroamérica muestra capitales e ingresos empresariales de algunas de las compañías más grandes de la región. Su listado es falaz al personalizar la lista y presentarla  como “Los empresarios más ricos de la región”.

Los investigadores no verificaron la manera en que FORBES Centroamérica llegó a sus estimaciones y replicaron cifras engañosas. Ellos están en lo correcto cuando señalan la escasez de fuentes para conocer el volumen de las mayores fortunas en Costa Rica. No hay una fuente pública disponible que permita confirmar o refutar que las personas señaladas por el ISS sean las más ricas del país.

En resumen: Dos investigadores del Instituto de Investigaciones Sociales de la UCR se basaron en la revista FORBES Centroamérica para señalar la fortuna de las que supuestamente son las tres personas más ricas en Costa Rica. Esa fuente de información fue falaz.

El dato replicado por los académicos Lorenzo Ramírez y Francisco Robles no corresponde a fortunas personales en ninguno de los casos. Así lo confirmó FORBES Centroamérica a Doble Check.

Los investigadores asumieron incorrectamente que FORBES Centroamérica muestra datos equivalentes a los de la versión estadounidense de la publicación. Esta versión sí suele emplearse como una fuente secundaria en publicaciones sobre riqueza e inequidad.

Los estándares de investigación periodística entre FORBES y FORBES Centroamérica son distintos. FORBES (en su versión original) sí pretende mostrar las fortunas netas de las personas más ricas del planeta. FORBES Centroamérica muestra capitales e ingresos empresariales de algunas de las compañías más grandes de la región. Su listado es falaz al personalizar la lista y presentarla  como “Los empresarios más ricos de la región”.

Los investigadores no verificaron la manera en que FORBES Centroamérica llegó a sus estimaciones y replicaron cifras engañosas. Ellos están en lo correcto cuando señalan la escasez de fuentes para conocer el volumen de las mayores fortunas en Costa Rica. No hay una fuente pública disponible que permita confirmar o refutar que las personas señaladas por el IIS sean las más ricas del país.

¿Cuál fue la polémica?

La controversia surgió de una investigación en proceso de dos académicos del Instituto de Investigaciones Sociales de la UCR. Sus hallazgos preliminares se usaron como una base para una publicación en redes.

El IIS usó datos del INEC y de la revista FORBES Centroamérica para sustentar esta afirmación. Esta última fuente fue inadecuada.

Los avances de esa investigación inconclusa también se divulgaron en Semanario Universidad y en un video del programa Desde la U.

En los reportajes, los académicos señalaron a Rodolfo Jiménez Borbón, a Carlos Cerdas y a Steve Aronson como las personas más ricas en el país. Así aparecen en la lista de FORBES Centroamérica del 2019.

Las publicaciones pretendían demostrar la brecha de desigualdad en el país. El mismo instituto comparó los montos sumados de las fortunas publicadas en la revista con los ingresos de las personas de menores ingresos en el país, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC).

La publicación de Desde la U provocó una respuesta en video de la empresa Florida Ice and Farm Company (Fifco), cuyo representante legal es Jiménez. Entre otras afirmaciones, el video refutó que Jiménez fuera el dueño del capital de la empresa. Doble Check contactó a Fifco para aclarar información adicional y para informarle sobre algunas precisiones a su mensaje que son abordadas en otro chequeo.

Aronson también reaccionó. El empresario declaró en una carta al rector de la UCR, Carlos Araya, que desde el 2009 está desvinculado del Grupo Britt, la empresa listada en FORBES Centroamérica. Doble Check conversó con Aronson, y el empresario afirmó que tampoco había tenido noticia de la publicación de la revista regional.

El Consejo Científico del IIS reaccionó con una respuesta pública ante la refutación de Fifco. El texto insistió en la validez de las fuentes consultadas. El IIS llamó la atención a que la COVID-19 ha incrementado las brechas económicas en el país, lo que requiere generar nuevas propuestas fiscales. También explica que su intención fue “contribuir al debate público y transparente sobre la desigualdad social, la distribución del ingreso y la justicia tributaria”.

¿Cuál fue el error?

Los investigadores  no verificaron los datos de una publicación que terminó siendo engañosa. FORBES Centroamérica publicó “Los empresarios más ricos de la región 2019” en mayo de ese año.

La revista informó a Doble Check de que usó los estados financieros de Fifco S. A. para referirse a la fortuna de Jiménez. Para Cerdas, se basó en una publicación de la calificadora Fitch Ratings de febrero del 2019 para la Constructora MECO. Una proyección de ventas para el Grupo Britt publicada en una nota de prensa de El País, de España, se usó para el dato de Aronson.

Estos datos son engañosos porque solo hablan sobre el rendimiento empresarial. Las fortunas de las personas señaladas son desconocidas. La revista regional también comete un error –y los académicos del IIS lo secundan– al señalar a Steve Aronson como propietario de la empresa Britt.

Los ingresos de las empresas están asignados a los empresarios por FORBES Centroamérica incluso antes de deducir los costos de ventas y los impuestos.

Doble Check se comunicó con el editor de la publicación Hugo Salvatierra, quien no era editor para la publicación del 2019. Él remitió una respuesta del periodista que hizo la recopilación de ese año. El reportero dijo que la información quedaba clara en la ficha metodológica de la revista. Afirma que las cifras corresponden a las ganancias y activos de las empresas de las personas listadas:

“No quiere decir que ese dinero sea de ellos como tal”.

La explicación impresa en la revista no incluye esa aclaración. Por el contrario, la contradice:

“El listado (…) fue elaborado con la información de sus empresas y negocios disponible en medios impresos, electrónicos y digitales, así como los informes anuales de FORBES de 2017 y 2018. El listado agrupa a los empresarios más importantes de la zona, ordenados de acuerdo con sus activos, ingresos e inversiones más recientes”.

FORBES ≠ FORBES Centroamérica

FORBES Centroamérica es una publicación editada por la empresa mexicana Media Business Generators. La revista opera a través de un acuerdo de licencia con FORBES Media LLC.

Ambas publicaciones parecen tener criterios distintos en rigurosidad. La publicación original de FORBES, de Estados Unidos, sí pretende acercarse a la fortuna neta y personal de los millonarios listados en sus publicaciones.

Doble Check trató de comunicarse infructuosamente con FORBES. La revista bosqueja su método de recopilación de información en una nota aclaratoria sobre su lista de las personas más ricas en Estados Unidos en el 2019.

“Cuando nos es posible nos reunimos en persona con miembros y candidatos de FORBES 400, o hablamos con ellos por teléfono. También entrevistamos a sus empleados, administradores, rivales, pares y abogados”, dice la publicación.

La revista afirma que usa documentos bursátiles, registros judiciales, registros de sucesiones y artículos de prensa. Agrupa distintos tipos de propiedades: acciones, tierra, arte, yates, aviones, joyería, colecciones de automóviles, etc. También restan las deudas y las donaciones.

En contraste, FORBES Centroamérica trabajó con estándares más simples. Para los casos de la región, la revista únicamente se fijó en la información disponible de grandes empresas. Por ejemplo, le adjudicó a Rodolfo Jiménez ingresos por $1.160 millones, cuando esta cifra corresponde a las ventas totales de Fifco antes de costos y de impuestos, según sus estados financieros del 2018.

El Consejo Científico del IIS había defendido el uso de su fuente original en una carta publicada tras la refutación de Fifco.  “FORBES Centroamérica realiza sus cálculos con base al valor de las ventas de las empresas o de sus inversiones. En su reporte global FORBES Centroamérica por ejemplo, calcula los ingresos de Jeff Bezos o Bill Gates, en parte según valor de mercado de Amazon o Microsoft”.

Los ejemplos señalados, contrario a su intención, señalan las diferencias en la precisión de los datos usados entre el reporte regional y la revista estadounidense.

Sigamos el ejemplo. FORBES calculó que la fortuna neta de Jeff Bezos (el empresario más rico del mundo) ascendía a $114.000 millones en el 2019. Si la revista estadounidense hubiera reportado su cálculo como FORBES Centroamérica, habría podido asignarle a Bezos un ingreso anual de $280.520 millones, que fue el monto por las ventas totales de la empresa Amazon durante ese año.

Investigadores responden

Doble Check compartió sus hallazgos con los investigadores a cargo del estudio: Francisco Robles y Lorenzo Ramírez. Los académicos explicaron que confiaron en la explicación metodológica ofrecida por la revista regional. También se fiaron en la publicación debido a que FORBES Centroamérica ha divulgado estos escalafones desde el 2014, y no habían tenido noticia de que sus cálculos hubieran sido refutados.

Robles recalcó que su intención nunca fue dañar la reputación de empresas o personas. Ramírez concedió que su error pudo haber sido publicar un dato de una investigación inconclusa. Según el investigador, el dato de Forbes podrá terminar con una importancia diluida –o nula– entre muchas otras fuentes de información de un estudio publicado.

Los investigadores hacen un detallado descargo a las críticas en un comunicado. En él advierten que el Instituto no fue responsable de la producción del reportaje que circuló en Desde la U que propició la respuesta de Fifco.

Sobre el video universitario, los investigadores escribieron:

“Algunos detalles de la investigación fueron generalizados y sujetos a imprecisión por parte del medio que los reportó, y luego utilizados para cuestionar el estudio que se encuentra en curso. Además, es importante reconocer las diferencias entre el proceso y el resultado de una investigación, así como entre la investigación y el trato que el medio universitario le dio a la información”.

Desde la U es una producción periodística de la Oficina de Divulgación e Información (ODI) de la UCR. La directora de la oficina, Gabriela Mayorga, dijo a Doble Check que «todo producto de comunicación que produce la ODI tiene el respaldo de la unidad académica para la que se elabora, y este caso no fue la excepción».

La directora del informativo, María Peña, coincidió con Mayorga. Desde la U es un programa noticioso de divulgación del quehacer de la UCR y, en este caso, Peña destacó el interés público del tema abordado por el IIS. «El trabajo que se realiza desde la ODI es de divulgación sobre el quehacer de la institución en sus múltiples áreas, no hacemos reporteo adicional, ni investigación independiente», dijo Peña.

Al margen de esta disputa institucional, Robles y Ramírez expresaron su frustración por la falta de datos disponibles para conocer la magnitud de la riqueza del 1% de las personas más ricas del país. Por ello abogan por una mayor transparencia de este tipo de datos en el país.

“Ahora nos damos cuenta de que no es un dato exacto, pues lo corregimos y seguimos para adelante, pero el problema de la desigualdad va a seguir ahí”, expresó Robles.

Gran contribuyente, cero ganancias

El reportaje de Desde la U señala el dato de que la empresa Fifco apareció en la lista de 196 grandes contribuyentes que reportaron cero ganancias entre el 2009 y el 2018. También sostiene que la empresa se acogió a la amnistía tributaria del 2019. Los datos son correctos pero carecen de contexto.

Primero, hablemos de la lista de grandes contribuyentes. Cuando se publicó la lista en diciembre del 2018, varias fuentes insinuaron que aquel era un listado de evasores. La lista no da suficientes elementos para sostener esa acusación.

En el caso de Fifco, la empresa aparecía por ser una empresa controladora (holding company). Algunas subsidiarias aparecían por no haber dado ganancias en algunos períodos. Estas apariciones no indican que todas las empresas del grupo empresarial no hubieran declarado ganancias y pagado impuestos como un todo. La lista omite las subsidiarias del grupo que se consideran grandes contribuyentes y que sí reportaron ingresos y ganancias.

Durante los 10 años que abarca la lista de grandes contribuyentes, la compañía Fifco pagó al fisco, de su propio bolsillo,  ₡278.000 millones.

La lista sí incluía 96 empresas que estaban siendo fiscalizadas, según afirmó Hacienda al momento de divulgarla. El ministerio reclamaba entonces ₡560.000 millones a esas compañías en procesos que estaban en distinto nivel de avance. El nombre de las empresas no se hizo público.

Doble Check había hecho un trabajo sobre este tema cuando se divulgó la lista.

Amnistía

La amnistía que se aprobó como parte de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas («plan fiscal») en el 2018 reportó ₡207.300 millones al Estado en un período de tres meses.

La ley le permitió a Fifco terminar una disputa con el Estado por pago de impuestos. Cuatro de las empresas del grupo se acogieron a la amnistía, según una lista divulgada por el Ministerio de Hacienda luego de que la Sala Constitucional se lo ordenara.

La compañía pagó una cantidad prácticamente igual a la que el Estado le condonó. Fifco pagó ₡3.275 millones, mientras que el Estado renunció a reclamar ₡3.278 millones en intereses y multas.

Cerca de unas 20.000 empresas se acercaron a Tributación para cancelar los montos adeudados. El detalle completo está disponible aquí.

La amnistía tributaria formó parte del plan fiscal que se discutió duramente en el 2018. La iniciativa levantó críticas de diputados. El plan se aprobó finalmente con una mayoría de 34 legisladores en diciembre de aquel año.

El Ministerio de Hacienda la justificó en su momento como “un mecanismo de recaudación y recuperación de recursos adeudados de manera inmediata, sin costo financiero, que obliga al pago total de la deuda principal,  condona intereses y un porcentaje por sanciones”.

Doble Check también había explicado las formas en que los contribuyentes pueden demorar hasta por diez años los procesos de reclamo de impuestos por parte del Estado.

Costa Rica sí tiene una marcada desigualdad económica

Además de las notas de prensa que usaron al IIS como fuente, el instituto publicó una imagen en redes en donde señaló que “3 ticos ganan lo que 2 millones de ticos ganan juntos”. La afirmación carece de fundamento por lo expresado anteriormente.

Eso sí, el IIS usa datos sin fundamento para señalar un problema que sí es real en el país: la desigualdad en ingresos.

El IIS pretende mostrar las diferencias entre los superricos y el resto de la población. Para ello faltan datos, pero sí es posible conocer la desigualdad entre sectores más amplios. Costa Rica ha sido el único país incapaz de reducir significativamente su desigualdad en los ingresos de sus hogares entre el 2002 y el 2018 entre 15 países de América Latina. Así lo señala la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Para el 2015, el ingreso promedio del 10% más rico del país era 32 veces superior que el del 10% más pobre, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Los países miembros de esa organización mantenían esa diferencia en un promedio de 9,6 veces. Doble Check había reportado esos datos en una verificación anterior.

El alto desempleo y las diferencias salariales son dos de los elementos que señala la OCDE como causas de los altos índices de desigualdad. Por ejemplo, señala particularmente las diferencias salariales entre funcionarios públicos calificados, principalmente en instituciones descentralizadas.

La alta informalidad en el país también es responsable de las asimetrías en los ingresos. Ese indicador ronda el 40% de las personas ocupadas según la última Encuesta Continua de Empleo del INEC.

La Cepal ha señalado que “reducir la desigualdad no es solo un imperativo para el desarrollo social y para la garantía de los derechos de las personas; es también una condición para la sostenibilidad del crecimiento económico”.

Esa comisión ha señalado las ineficiencias producidas por la desigualdad. “Cuanto más elevada es la desigualdad de ingresos, menor es la productividad, lo que cuestiona el postulado, tan común en la teoría económica, de que la desigualdad sería necesaria para estimular el aumento de la productividad y, por ende, el crecimiento económico”.

Nota del editor: Una versión original de esta nota indicaba que el error señalado se había originado en una campaña en redes y no en una publicación individual. Además se editó la nota para consignar los nombres de los investigadores en la entrada del artículo.
Doble Check es un proyecto financiado por la Universidad de Costa Rica. El Instituto de Investigaciones Sociales también pertenece a esta casa de enseñanza. La información en esta nota se trabajó con independencia de esta relación, pero se considera necesario transparentar un conflicto de interés de cara a nuestra audiencia.