Giros divulga datos falsos sobre poder curativo de las plantas contra el cáncer

No existe respaldo científico que compruebe que plantas como el “chilillo”, la “uña de gato” y el “hongo de sol” sean eficaces para curar o frenar el avance del cáncer. El ingeniero agrónomo Hernán Rodríguez recomendó esos remedios en el programa Giros, de Repretel, del 1.° de noviembre.

Para demostrar que una hierba o producto natural verdaderamente cura algún tipo de cáncer se debe hacer una serie de pruebas experimentales y estudios rigurosos. Hasta la fecha no existe ninguno que respalde las afirmaciones del invitado en el programa.

Rodríguez incluso afirmó que el “hongo de sol” había curado al expresidente estadounidense Jimmy Carter de un cáncer de cerebro. En realidad, el exmandatario tuvo un melanoma que hizo metástasis en su cerebro. Su recuperación se atribuye a una combinación de radioterapia e inmunoterapia.

Anterior a esta intervención, Giros había divulgado aseveraciones falsas expresadas por otros dos invitados identificados como botánicos: Diomedes Ureña, padre, y Diomedes Ureña, hijo.  Entre las informaciones falsas se dijo que una infusión de varias plantas detienen el cáncer y que un tipo de compresa cura el cáncer de piel. Ambas afirmaciones carecen de sustento.

Además se dijo erróneamente que el cáncer de piel es causado por un hongo microscópico y que las bacterias se unen para comerse el cuerpo y formar tumores. Lo cierto es que los tumores no son causados directamente por bacterias que se comen el cuerpo ni hongos en la piel. En realidad, estos se producen cuando las células se multiplican de forma descontrolada, lo cual se atribuye a errores en el ADN llamados mutaciones.

La comprobación de la efectividad de cualquier medicamento debe hacerse mediante experimentación científica. La experimentación se hace en etapas. Primero se hacen estudios con cultivos de células de cáncer (llamados estudios in vitro), luego con animales (estudios preclínicos) y, posteriormente, estudios clínicos con sujetos sanos y grupos de pacientes con cáncer.

En resumen: No existe respaldo científico que compruebe que plantas como el “chilillo”, la “uña de gato” y el “hongo de sol” sean eficaces para curar o frenar el avance del cáncer. El ingeniero agrónomo Hernán Rodríguez recomendó esos remedios en el programa Giros, de Repretel, del 1.° de noviembre del 2019.

Para demostrar que una hierba o producto natural verdaderamente cura algún tipo de cáncer se debe hacer una serie de pruebas experimentales y estudios rigurosos. Hasta la fecha no existe ninguno que respalde las afirmaciones del invitado en el programa.

Rodríguez incluso afirmó que el “hongo de sol” había curado al expresidente estadounidense Jimmy Carter de un cáncer de cerebro. En realidad, el exmandatario tuvo un melanoma que hizo metástasis en su cerebro. Su recuperación se atribuye a una combinación de radioterapia e inmunoterapia.

Anterior a esta intervención, Giros había divulgado aseveraciones falsas expresadas por otros dos invitados identificados como botánicos: Diomedes Ureña, padre, y Diomedes Ureña, hijo.  Entre las informaciones falsas se dijo que una infusión de varias plantas detienen el cáncer y que un tipo de compresa cura el cáncer de piel. Ambas afirmaciones carecen de sustento.

Además se dijo erróneamente que el cáncer de piel es causado por un hongo microscópico y que las bacterias se unen para comerse el cuerpo y formar tumores. Lo cierto es que los tumores no son causados directamente por bacterias que se comen el cuerpo ni hongos en la piel. En realidad, estos se producen cuando las células se multiplican de forma descontrolada, lo cual se atribuye a errores en el ADN llamados mutaciones.

La comprobación de la efectividad de cualquier medicamento debe hacerse mediante experimentación científica. La experimentación se hace en etapas. Primero se hacen estudios con cultivos de células de cáncer (llamados estudios in vitro), luego con animales (estudios preclínicos) y, posteriormente, estudios clínicos con sujetos sanos y grupos de pacientes con cáncer.

No es la primera, ni la segunda vez

Hernán Rodríguez participó en Giros el 1.° de noviembre. Su intervención se mantiene en una publicación titulada Las mejores plantas y verduras que ayudan con la prevención del cáncer.

Doble Check consultó a Rodríguez sobre la fuente de sus aseveraciones. El invitado refirió a un libro que dijo ya no tener consigo y cuyo nombre no pudo referir inmediatamente.

Giros también había divulgado desinformación médica sobre el cáncer en ocasiones anteriores. En marzo del 2016, el programa publicó un espacio titulado Las plantas como solución natural para algunas enfermedades. Otro espacio similar se publicó en mayo del 2018, Plantas que nos ayudan contra el cáncer y otros males.

Doble Check se comunicó con Diomedes Ureña, hijo, a través de correo electrónico. El invitado no respondió a todas las consultas que se le hicieron y dijo estar en desacuerdo con una de ellas. Aclaró que sus fuentes de información son distintas a las de su padre, aunque no citó ninguna para sostener lo dicho en el programa.

Doble Check también envió un correo electrónico a la directora de Giros, Yamileth Guido. Se le consultó si el programa había verificado los atestados de los invitados y corraborado sus afirmaciones antes del programa. No se obtuvo respuesta oportuna. En una comunicación preliminar, una de las periodista encargadas del contenido del programa, Gabriela Ávila, dijo que “las afirmaciones son responsabilidad del experto”.

Falso: La uña de gato no cura 14 tipos de cáncer

Hernán Rodríguez afirmó erróneamente que la “uña de gato” previene y cura 14 tipos de cáncer, y que esto ha sido avalado por la “Academia de Ciencias de Cancerología de los Estados Unidos”. No se encontró evidencia que respalde esa afirmación. De hecho, no existe ninguna entidad con este nombre; sí con el nombre Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, o Sociedad Americana contra el Cáncer.

El extracto acuoso de esa planta sí ha sido probado, por ejemplo, en células de carcinoma escamoso (subtipo de cáncer de piel), osteosarcoma, cáncer de mama y cérvix. Se ha demostrado que el compuesto provoca la muerte de células de cáncer. Sin embargo estas pruebas únicamente han sido exitosas de forma in vitro. Es decir, no ha probado ser efectiva en estudios con animales ni con personas.

Falso: El “hongo del sol” no curó a Carter

Es falso que el «hongo del sol» hubiera sido la cura para el cáncer de cerebro del expresidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter. La afirmación falsa fue hecha por Rodríguez.

El expresidente había sido diagnosticado con melanoma, un subtipo muy agresivo de cáncer de piel, que hizo metástasis a hígado y cerebro.

Los médicos tratantes del expresidente usaron una combinación de radioterapia e inmunoterapia para controlar y eliminar a las células de cáncer. El reporte médico indicó que el expresidente Carter estaba libre de cáncer tres meses después de iniciar con esa combinación.  De hecho, el expresidente es uno de los casos más mediáticos a la fecha con respecto a la eficacia de la inmunoterapia contra el cáncer.

Falso: Infusión de calaguala, cola de caballo, hojas de papaya y linaza no detiene el cáncer

Los invitados Ureña, padre e hijo, mencionan que la mezcla hervida de calaguala (o flor de lirio), cola de caballo, hojas de papaya y linaza funciona para que el cáncer no avance. No se encontró que la flor de lirio ni la cola de caballo tuvieran propiedades anticancerígenas. Por el contrario, las infusiones acuosas de cola de caballo son dañinas, pueden generar pancreatitis aguda tóxica.

En el caso de la papaya, la papaína es el compuesto que tiene efecto antitumoral, pero no se encuentra en las hojas, sino en el fruto. Hervir las hojas no otorga ningún beneficio.

En el caso de la calaguala, esta tiene compuestos que disminuyen la inflamación y el crecimiento tumoral.  No obstante, para obtener los compuestos con las propiedades mencionadas hay que hacer una extracción especial (extracción alcohólica) ya que hervido no es posible sacarlos de la planta.

Finalmente, el consumo de linaza molida o alimentos ricos en linaza sí reducen la proliferación tumoral en cáncer de próstata o aumentan la muerte celular en cáncer de mama. Incluso los extractos de aceite de linaza pueden disminuir la proliferación de células de cáncer de pulmón, mama, colon, piel o leucemias en estudios in vitro. No se ha comprobado con pacientes. Para la linaza hervida no se encontraron reportes de propiedades anticancerígenas.

Falso: Madero negro, pepinillo y tuete no curan cáncer de piel

Los invitados también afirmaron que las compresas de una cocción de madero negro, pepinillo y tuete sirven para curar el cáncer de piel. Es verdad que a partir del madero negro se han purificado moléculas capaces de repeler insectos y microorganismos. A partir del extracto alcohólico se han obtenido moléculas con propiedades contra bacterias y hongos.

El tuete también tiene actividad antifúngica,  pero no anticancerígena. Así que, posiblemente, usar esas compresas sí le ayuden con los hongos, pero no con el cáncer.

Por otro lado, en las plantas de la familia del pepino se han descubierto moléculas que pueden generar la muerte de células cancerosas. Entre estas moléculas están la cucurbitacina B contra el cáncer de próstata, o el chitosan, extraído de la piel del pepino. Sin embargo, las mismas se han probado de forma pura, no colocando el pepino de forma directa sobre la piel.

Cuidado con estos remedios naturales si es paciente de cáncer

Plantas como el comino o hinojo de prado (Carum carvi por su nombre científico) pueden disminuir la efectividad de tratamientos como la quimioterapia.

Por otro lado, el Aloe vera o sábila podría aumentar los efectos adversos de la quimioterapia. Por ello  se debe tener cautela a la hora de contemplar estos vegetales como una terapia.

Sí existe potencial curativo en algunas plantas

Algunas plantas sí tienen potencial como fuente para el descubrimiento de nuevos fármacos.

Por ejemplo, el paclitaxel, comúnmente utilizado en el tratamiento de cáncer de mama, fue originalmente extraído de la especie de una planta llamada Taxus brevifolia.

Sin embargo, es importante que independientemente de la existencia o no de pruebas que demuestren la eficacia de algunos extractos de plantas sobre células cancerosas, los pacientes siempre deben hacerle saber a su médico sobre cualquier producto de medicina complementaria y alternativa que utilicen, ya que esto puede alterar la eficacia del tratamiento que reciben.

El cáncer no es una sola enfermedad

El cáncer es el nombre que se le ha dado a un grupo de casi 200 enfermedades diferentes que tienen como factor común la multiplicación de células de forma rápida y descontrolada.

Sin embargo, a pesar de que en común se les llama “cáncer”, sus causas y agresividad varían entre cada tipo, entre personas e incluso entre las células de cáncer de un mismo tumor.

Por lo tanto, asegurar que un producto de cualquier origen cura “el cáncer” es una generalización incorrecta. No existe una cura universal para todos los tipos de cáncer porque cada persona tiene una enfermedad que es única.

 

La periodista Sara Quesada colaboró en esta verificación. 

Sobre este tema puede encontrar referencias en:

Se hizo una revisión bibliográfica en bases de datos internacionales de renombre científico, como: (1) PubMed, del instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés); (2) SciELO, asociada a varias fundaciones y bibliotecas de Latinoamérica y Brasil; (3) MedlinePlus, también del NIH; (4) EBSCOhost: Academic Search Complete, la cual reúne varias bases de datos independientes de renombre; y (5) La Farmacopea Vegetal Caribeña de TRAMIL (Programa de investigación aplicada a la medicina popular del Caribe).

  • Abdulaziz A.A., Dapar M.L.G., Manting M.M.E., Torres M.A.J., Aranas A.T., Mindo R.A.R., Cabrido C.K., Demao C.G. Qualitative evaluation of the antimicrobial, antioxidant, and medicinall important phytochemical constituents of the ethanolic extracts of the leaves of Gliricidia sepium (Jacq.) walp. Pharmacophore (2019) 10(4):72-83.
  • Arango C.M., Molina C.F., Gaviria B.L., Ruiz A.M., López B.E. Efecto del consumo de linaza en el perfil lipídico, el control del cáncer y como terapia de reemplazo hormonal en la menopausia: una revisión sistemática de ensayos clínicos aleatorizados. Perspectivas de nutrición humana (2011) 13(1): 73-91.
  • Barowski T., Bczak K.G., Wiatrak B., Kulma A., Pelc K., Czuj T., Szopa J., Gasiorowski K. Flax oil from transgenic Linum usitatissimum selectivel inhibits in vitro proliferation of human cancer cell lines. Acta Ploloniae Pharmaceutica – Drug Research 74 (2): 653-659.
  • Chiu H.F., Huang S.R., Lu Y.Y., Han Y.C., Shen Y.C., Venkatakrishnan K, Wang C.K. Antimutagenicity, antibacteria, and water holding capacity of chitosan from Luffa aegyptiaca Mill and Cucumis sativus L. J of food biochem (2017) 41: e12362.
  • Ciani F., Tafuri S., Troiano A., Cimmino A., Fioretto B.S., Guarino A.M., Pollice A., Vivo M., Evidente A. Carotenuto D., Calabro V. Anti-proliferative and pro-apoptotic effects of Uncaria tomentosa aqueous
  • extract in squamous carcinoma cells. J of ethnopharmacology (2018) 211: 285-294.
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  • Mathijssen R.H.J., Sparreboom A., Verweij J. Determining the optimal dose in the development of anticancer agents. Nat Rev Clin Oncol (2014) 11: 272–281. doi:10.1038/nrclinonc.2014.40
  • Navarro M., Moreira I., Arnaez E., Quesada S., Azofeifa G., Vargas F., Alvarado D., Chen P. Flavonoids and Ellagitannins Characterization, Antioxidant and Cytotoxic Activities of Phyllanthus acuminatus Vahl. Plants (2017) 6, 62. doi:10.3390/plants6040062
  • Ramos-Esquivel A., Víquez-Jaikel A., Fernández C. Potential drug-drug and herb-drug interactions in patients with cancer: a prospective study of medication surveillance. J Oncol Pract (2017) 13: e613-e622. doi: 10.1200/JOP.2017.020859
  • Rinner B., Li Z.X., Haas H., Siegl V., Sturm S., Stuppner H., Pfragner R. Antiproliferative and pro-apoptotic effects of Uncaria tomentosa in human medullary thyroid carcinoma cells. Anticancer research (2009) 29: 4519-4528.
  • Weinberg RA. 2014. The biology of cancer. Segunda edición. Garland Science, Taylor & Francis Group, LLC. 876 pp.
Nota del editor: Warner Alpízar Alpízar es Doctor en Biología del Cáncer de la Universidad de Bergen, Noruega. Actualmente es subdirector del Centro de Investigación en Estructuras Microscópicas (CIEMIC) y profesor de Bioquímica de la UCR. Oscar Brenes García es Doctor en Neurociencias de la Universidad de Turín, Italia, en conjunto con la Universidad de Costa Rica y Máster en Ciencias Biomédicas con énfasis en Fisiología Celular. Actualmente es profesor de Fisiología de la UCR. Ambos forman parte de un proyecto piloto de colaboración entre la Escuela de Medicina de la UCR y Doble Check para verificar informaciones dudosas o falsas en materia de salud.

Falso: El ser humano no es ácido de día y básico de noche

En resumen: Es falso que nuestro pH en sangre sea ácido de día y básico de noche.

En el programa Buen Día del 26 de junio, el ingeniero agrónomo Hernán Rodríguez, expresó una serie de imprecisiones. Su intervención se tituló “¿Se debe mezclar frutas ácidas con alcalinas?”. El día de hoy, el invitado repitió algunas de estas aseveraciones en el mismo espacio.

Entre las ideas expresadas se menciona que nuestro pH es ácido de día y básico de noche. El invitado afirmó que la secreción de jugo gástrico es mayor en la mañana. También dijo que, por la marea alcalina, somos básicos después de las 2 p. m. Por ello deberíamos consumir alimentos ácidos o alcalinos según la hora del día, dijo Rodríguez.

El pH es un parámetro químico para conocer la acidez o alcalinidad de una sustancia. En el caso del cuerpo humano, se suele medir en la sangre.

La evidencia científica indica que el pH del organismo se mantiene estable a lo largo del día, independientemente de lo que se consuma. Es decir, la mezcla de alimentos no influye en la acidez o la alcalinidad de la sangre.

Las aseveraciones que fueron expresadas en Buen Día contienen numerosos errores que inducen a malas interpretaciones sobre cómo funciona el cuerpo humano.

Doble Check contactó a Hernán Rodríguez. El agrónomo comentó que la información dicha en el programa fue recopilada tras sus múltiples años de estudio en Europa. Sin embargo, no pudo referir algún artículo, estudio o libro que remita a las afirmaciones expresadas en Buen Día.

Toda la información resumida en esta verificación proviene de fuentes científicas validadas y reconocidas. También forma parte del currículo de estudios de la Escuela de Medicina de la Universidad de Costa Rica.

En resumen: Es falso que nuestro pH en sangre sea ácido de día y básico de noche.

En el programa Buen Día del 26 de junio, el ingeniero agrónomo Hernán Rodríguez, expresó una serie de imprecisiones. Su intervención se tituló “¿Se debe mezclar frutas ácidas con alcalinas?”. El día de hoy, el invitado repitió algunas de estas aseveraciones en el mismo espacio.

Entre las ideas expresadas se menciona que nuestro pH es ácido de día y básico de noche. El invitado afirmó que la secreción de jugo gástrico es mayor en la mañana. También dijo que, por la marea alcalina, somos básicos después de las 2 p. m. Por ello deberíamos consumir alimentos ácidos o alcalinos según la hora del día, dijo Rodríguez.

El pH es un parámetro químico para conocer la acidez o alcalinidad de una sustancia. En el caso del cuerpo humano, se suele medir en la sangre.

La evidencia científica indica que el pH del organismo se mantiene estable a lo largo del día, independientemente de lo que se consuma. Es decir, la mezcla de alimentos no influye en la acidez o la alcalinidad de la sangre.

Las aseveraciones que fueron expresadas en Buen Día contienen numerosos errores que inducen a malas interpretaciones sobre cómo funciona el cuerpo humano.

Doble Check contactó a Hernán Rodríguez. El agrónomo comentó que la información dicha en el programa fue recopilada tras sus múltiples años de estudio en Europa. Sin embargo, no pudo referir algún artículo, estudio o libro que remita a las afirmaciones expresadas en Buen Día.

Toda la información resumida en esta verificación proviene de fuentes científicas validadas y reconocidas. También forma parte del currículo de estudios de la Escuela de Medicina de la Universidad de Costa Rica. Al pie de esta nota hay algunos detalles de textos de referencia.

¿Qué es el pH?

El pH es un parámetro químico medible que se usa para saber cuán ácida o básica es una sustancia. Por ejemplo, se puede medir en los fluidos de un organismo, como la sangre o la orina.

El pH tiene que ver con la cantidad de moléculas llamadas protones (simbolizados como H+) que tiene una solución. La escala de pH va desde cero (mínimo) hasta 14 (máximo). Los valores menores a 7 son considerados ácidos y los mayores a 7 considerados básicos (alcalinos). El valor 7 se considera neutro.

¿Cómo es el pH en nuestro cuerpo?

El pH normal en una persona se encuentra en un rango que va desde 7,38 a 7,42. El pH es un parámetro muy finamente regulado por el organismo. Si se apartara de este rango podría tener consecuencias graves para la salud.

Por lo tanto, el cuerpo humano no está ni ácido ni alcalino en condiciones normales. Dicho de otra forma, el pH se mantiene dentro del rango mencionado antes.

¿Qué controla el pH en nuestro organismo?

El organismo tiene varios sistemas que controlan los cambios de pH que puedan presentarse para mantenerlo en el rango normal.

El primero de ellos es un conjunto de sustancias a las que llamamos amortiguadores o buffers. Los amortiguadores son compuestos químicos presentes en los líquidos del cuerpo que estabilizan el pH y no permiten que cambie de forma brusca.

Un segundo sistema que participa del control del pH es la respiración. Si hay un ligero cambio en el pH del organismo, la frecuencia respiratoria puede compensar este cambio sin que la persona lo advierta. El pH baja si una persona respirase más lentamente. El parámetro sube si respirara más rápido.

El tercer sistema que participa de la regulación del pH es el sistema renal. Los riñones filtran la sangre. Estos órganos cuentan con mecanismos muy selectivos que permiten recuperar algunas sustancias para que no se pierdan en la orina y dejar que otras sí sean desechadas.

Estos intercambios de sustancias en el sistema renal permiten recuperar o excretar ácidos y bases para regular el pH de la sangre y otros fluidos del cuerpo.

¿Cómo afecta la digestión al pH sanguíneo?

La respuesta más concreta y simple a esta pregunta es que el pH sanguíneo no se ve afectado de forma importante por la digestión como para ocasionar problemas en la salud.

El estómago produce jugos gástricos que son ácidos como parte del proceso normal de digestión.

De hecho, el pH estomacal puede alcanzar los valores de pH más ácidos de todo nuestro cuerpo (hasta de 0,7). Sin embargo, esto no acidifica la sangre porque el estómago es un órgano especializado capaz de mantener aislado el ácido que produce, como si fuera una bolsa impermeable.

La secreción de ácido en el estómago también está regulada. El solo pensamiento en comida ya estimula que se libere un poco de ácido, pero esta no se intensifica hasta que el alimento llega al estómago.

Entonces, en circunstancias normales, la liberación de ácido en el estómago se da por estímulos específicos.

Por lo tanto, es incorrecto decir que hay una hora del día en la cual se produzca más o menos ácido estomacal. La evidencia indica que su mayor secreción se da cuando ingerimos alimentos y varía en función de estos.

¿Y la marea alcalina?

Durante la producción del ácido estomacal se libera bicarbonato (una base) en la sangre. Existe la creencia que esto ocasiona que la sangre se haga más alcalina. A ese fenómeno se le conoce popularmente como la marea alcalina. Sin embargo, por los mecanismos amortiguadores, explicados anteriormente, esto no sucede.

¿Cómo afectan nuestro pH los alimentos que consumimos?

Las proteínas (carnes, lácteos, huevos) están compuestas por aminoácidos.

El metabolismo de algunos de estos aminoácidos son la principal fuente de ácido en el cuerpo. Por ello, un exceso en su consumo podría bajar ligeramente el pH (volverlo más ácido).

Si nuestra dieta se basar más bien en frutas y vegetales, esta generaría una carga extra de base (contrario al ácido). Ello se evidencia por orina más alcalina.

Estos efectos han generado una creencia equivocada de que el pH de la sangre se puede modificar según lo que se coma. Esta creencia falsa ha dado origen a las dietas alcalinas, a las que se les atribuyen propiedades preventivas de enfermedades como cáncer. Esto también es un mito.

Los alimentos podrían modificar el pH sanguíneo. Sin embargo, los pulmones y riñones, principalmente, son capaces de corregir esos cambios en un margen de tiempo muy breve.

Incluso, si se mantiene una dieta particular por mucho tiempo, las células de los riñones pueden experimentar algunos cambios para corregir de forma más efectiva el pH.

Por ejemplo, una persona vegetariana, que mantuviera cargas de base (alcalinidad) más altas, tendrá una mayor cantidad de células que regulen los posibles aumentos de pH, en comparación con otra persona que comiera una dieta mixta que incluyera carne.

En resumen, el organismo es capaz de adaptarse a los cambios en la dieta.

Alimentos ácidos y alcalinos

Otro punto importante que se mencionó en el programa, es que ciertos alimentos son ácidos y otros alcalinos y estos no deben mezclarse en un tiempo de comida. En realidad, la mayoría de los alimentos tienen un pH menor a 7. La clara de huevo es uno de los más básicos, con un pH de 7,96.

La confusión se ha dado porque las dietas alcalinas (básicas) no se refieren a consumir alimentos básicos (que realmente no existen). Estos regímenes inducen, en realidad, a consumir alimentos que no produzcan una carga ácida potencial en el riñón después de ser digeridos y metabolizados.

De esta manera, las frutas y los vegetales, las papas, el vino y los jugos de fruta pueden considerarse alcalinos, porque su consumo no disminuye el pH de la orina.

Por otro lado, carnes, productos lácteos, pescado y bebidas como el chocolate y la cerveza, producen una carga relativamente más ácida. No obstante, esto no se ha relacionado con ningún cambio de pH sanguíneo que afecte la salud.

En conclusión, se recomienda mantener una dieta balanceada para mantener un buen estado de salud. En caso de tener consultas o dudas se recomienda acudir al profesional correspondiente.

La periodista Sara Quesada colaboró en esta verificación. 

Sobre este tema, se pueden encontrar referencias en:

  • Boron WF, Boulpaep EL. 2017. Medical Physiology. Tercera edición. Elsevier. Philadelphia
  • Nelson, D. and Cox, M. 2017. Lehninger Principles of Biochemistry. Sétima edición. W. H. Freeman and Company. New York.
  • Schwalfenberg GK. 2012. The alkaline diet: Is there evidence that an alkaline pH diet benefits health? J Environ Public Health 2012. doi:10.1155/2012/727630.
  • Ulate, G. 2014. Fisiología Renal. Tercera edición. Editorial de la Universidad de Costa Rica. San José.
Nota del editor: Mariela Arias Hidalgo es doctora en Ciencias Naturales de la Escuela Médica de Hannover, Alemania, y profesora de Fisiología de la UCR. Gabriela Murillo es doctora en Ciencias Nutricionales de la Universidad de Connecticut y profesora de Bioquímica en la UCR. Ambas forman parte de un proyecto piloto de colaboración entre la Escuela de Medicina de la UCR y Doble Check para verificar informaciones dudosas o falsas en materia de salud. Esta verificación se limitó a la intervención de Hernán Rodríguez del 26 de junio en Buen Día, y no examinó la de hoy, 22 de octubre. Esta nota fue editada para agregar referencias bibliográficas.