Taxista en emergencia médica no es paciente con COVID-19, como se dijo en video

Resumen: Un taxista que tuvo una emergencia médica al volante no es un caso sospechoso de estar infectado por el nuevo coronavirus. Así lo confirmó la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para refutar un video que capturó la emergencia y que circuló por redes sociales.

El suceso ocurrió el pasado 20 de marzo en las cercanías del Hospital San Vicente de Paúl, en Heredia.

La persona autora del video conjetura falsamente que el taxista tiene COVID-19. «Este señor viene con los síntomas del coronavirus, venía descompuesto en el carro. Creo que tiene coronavirus», aseguró.

El video fue acompañado por un texto en el que se asegura que un taxista diagnosticado positivo para COVID-19 había escapado del hospital, y que estaba ofreciendo el servicio de transporte.

La CCSS desmintió la información por medio de un comunicado de prensa.  La institución aclaró que el paciente solicitó la atención del servicio de emergencias  por una patología médica distinta al COVID-19. La entidad aseguró que el paciente no presentaba síntomas relacionados con el virus.

Resumen: Un taxista que tuvo una emergencia médica al volante no es un caso sospechoso de estar infectado por el nuevo coronavirus. Así lo confirmó la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para refutar un video que capturó la emergencia y que circuló por redes sociales.

El suceso ocurrió el pasado 20 de marzo en las cercanías del Hospital San Vicente de Paúl, en Heredia.

La persona autora del video conjetura falsamente que el taxista tiene COVID-19. «Este señor viene con los síntomas del coronavirus, venía descompuesto en el carro. Creo que tiene coronavirus», aseguró.

El video fue acompañado por un texto en el que se asegura que un taxista diagnosticado positivo para COVID-19 había escapado del hospital, y que estaba ofreciendo el servicio de transporte.

La CCSS desmintió la información por medio de un comunicado de prensa.  La institución aclaró que el paciente solicitó la atención del servicio de emergencias  por una patología médica distinta al COVID-19. La entidad aseguró que el paciente no presentaba síntomas relacionados con el virus.

Otro rumor

La institución además alertó sobre otro rumor falso en el que se aseguraba que un paciente de COVID-19 del Hospital San Juan de Dios también había escapado del centro hospitalario.

Las autoridades advierten que esto es falso. El hospital San Juan de Dios no tiene pacientes positivos por COVID-19 internados. Además, la CCSS aclaró que los pacientes que ameriten internamiento son ingresados en unidades de aislamiento, de las cuales no es posible salir.

La CCSS reiteró su llamado “a no compartir noticias falsas que generan temor y no ayudan en nada al manejo de la emergencia nacional”.

Anuncio de NCR Noticias sobre posible caso del nuevo coronavirus es falso

En resumen: La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) descartó que una mujer con antecedente de viajar a Italia esté enferma por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2. La evaluación realizada a esa mujer indicó que está enferma por un coronavirus estacional que circula anualmente en el país.

El medio de comunicación  NCR Noticias anunció incorrectamente que esa mujer «sería el primer caso de COVID-19», que es el nombre de la enfermedad respiratoria ocasionada por el nuevo coronavirus. Esa fue una especulación que careció de una confirmación institucional o de un criterio médico experto.

En resumen: La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) descartó que una mujer con antecedente de viajar a Italia esté enferma por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2. La evaluación realizada a esa mujer indicó que está enferma por un coronavirus estacional que circula anualmente en el país.

El medio de comunicación  NCR Noticias anunció incorrectamente que esa mujer «sería el primer caso de COVID-19», que es el nombre de la enfermedad respiratoria ocasionada por el nuevo coronavirus. Esa fue una especulación que careció de una confirmación institucional o de un criterio médico experto.

En realidad, la prueba de laboratorio del centro hospitalario que atendió a la paciente descartó desde un inicio que fuese un caso del nuevo brote que apareció a finales del año pasado en la ciudad de Wuhan, en China.

Reporte incorrecto

El medio de comunicación digital, NCR Noticias, anunció como reporte de «última hora» que «este sábado, en el Hospital San Juan de Dios, se valora una mujer que sería el primer caso de COVID-19 (Coronavirus)». La publicación original se ha compartido más de 7.900 veces en Facebook.

La primera oración del reporte de NCR Noticias recalcaba que «se valora a una mujer que sería el primer caso» del nuevo coronavirus.

La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) descartó que esa mujer esté infectada con el nuevo coronavirus SARS-CoV-2. Esa institución evaluó a una mujer que presentaba síntomas de infección respiratoria y que había viajado recientemente a Italia, donde hay 888 casos confirmados del nuevo coronavirus y 21 muertes por la enfermedad que ocasiona. La CCSS indicó a Doble Check que la mujer había sido atendida en un centro de salud privado y luego acudió a un hospital público.

En realidad, esa persona fue diagnosticada como portadora de un coronavirus estacional que circula en el país anualmente. La institución llegó a ese diagnóstico por medio de una prueba de laboratorio que detecta los cuatro tipos de coronavirus humanos estacionales que se han registrado en el país: OC43, HKU1, 229E y NL63.

Por medio de la prueba de laboratorio, se descartó que fuese una infección por el nuevo brote originario de China al tenerse un resultado positivo de coronavirus estacionario. Así lo confirmó la CCSS por medio de su departamento de comunicación.

Los coronavirus humanos estacionales son causantes de alrededor de un quinto de los cuadros de infección respiratoria en el país, detalló a Doble Check Eugenia Corrales-Aguilar, especialista en virología del Centro de Investigaciones en Enfermedades Tropicales (CIET) de la Universidad de Costa Rica.

El periodista de NCR Noticias, Joao Gómez, justificó a Doble Check  que el anuncio de ese medio se basó en un reporte extraoficial que identificaba a una mujer como portadora de un coronavirus, pero que no se contó con un criterio experto o institucional que confirmara o descartara la posibilidad de que este fuese el SARS-CoV-2.

Durante la tarde de este sábado, NCR Noticias modificó su nota original. Ahora, el medio solo afirma que «se valora una mujer que tendría algún tipo de coronavirus», aunque no se modificó o aclaró ese cambio en la publicación en Facebook.

Posteriormente, NCR Noticias publicó otro artículo donde afirma correctamente que el diagnóstico de la mujer atendida por la CCSS no está vinculado con el nuevo coronavirus.

El nuevo coronavirus

Un nuevo coronavirus fue identificado en la ciudad de Wuhan, en China, el año pasado. El coronavirus fue nombrado como SARS-CoV-2. La enfermedad ocasionada por este se llama COVID-19.

Al 27 de febrero, la Organización Mundial de la Salud (OMS) había reportado 86.652 personas enfermas de COVID-19 y más de 2.800 muertes a escala global, cuya gran mayoría está en China. Puede seguir los reportes diarios de la OMS en este enlace.

 

Eco Católico divulgó dato engañoso sobre tasa de fracaso de la FIV

En resumen: Un artículo de noviembre del Eco Católico afirma que la fertilización in vitro (FIV) es un procedimiento que ha fracasado en 80% de los casos realizados por la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) este año. Sin embargo, el periódico presentó ese dato de manera engañosa.

El titular del Eco Católico puede ser engañoso por varias razones:

1. El periódico enfoca su artículo en cuestionar el uso de embriones para esa técnica de reproducción asistida. Sin embargo, la estimación de su titular incluye seis casos que fueron cancelados y donde, por lo tanto, no hubo fertilización de óvulos ni desarrollo de embriones. El periódico no hace esa aclaración.

2. El artículo afirma que solo se obtuvieron tres embarazos por medio de la fertilización in vitro en el primer ciclo habilitado por la CCSS. En realidad, se lograron cinco embarazos, pero dos se interrumpieron por aborto espontáneo antes de la novena semana de desarrollo.

3. La tasa de éxito de un procedimiento médico como la FIV se estima con base en nacimientos vivos. Sin embargo, el Eco Católico hace una predicción al suponer que los tres embarazos que aún están en desarrollo serán nacimientos vivos. El primer ciclo de FIV de la CCSS aún no ha llegado a la etapa de nacimientos.

4. El periódico publicó un dato sobre el fracaso de la FIV sin brindarle a sus lectores información que permita comparar ese resultado frente a la reproducción humana natural. Esta también tiene tasas de éxito limitadas por diversas condiciones.

La información disponible en la actualidad aún no permite calcular una tasa de éxito para la FIV, ya que es necesario el conteo de nacimientos vivos.

Actualmente, los datos solo permiten afirmar que se lograron embarazos en 55% de los casos donde hubo fertilización in vitro. Esta es una tasa superior al promedio mundial. Eso sí, hay que tratar ese porcentaje con cautela porque la población tratada en el país es muy pequeña en comparación con otros países.

En resumen: Un artículo de noviembre del Eco Católico afirma que la fertilización in vitro (FIV) es un procedimiento que ha fracasado en 80% de los casos realizados por la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) este año. Sin embargo, el periódico presentó ese dato de manera engañosa.

El titular del Eco Católico puede ser engañoso por varias razones:

1. El periódico enfoca su artículo en cuestionar el uso de embriones para esa técnica de reproducción asistida. Sin embargo, la estimación de su titular incluye seis casos que fueron cancelados y donde, por lo tanto, no hubo fertilización de óvulos ni desarrollo de embriones. El periódico no hace esa aclaración.

2. El artículo afirma que solo se obtuvieron tres embarazos por medio de la fertilización in vitro en el primer ciclo habilitado por la CCSS. En realidad, se lograron cinco embarazos, pero dos se interrumpieron por aborto espontáneo antes de la novena semana de desarrollo.

3. La tasa de éxito de un procedimiento médico como la FIV se estima con base en nacimientos vivos. Sin embargo, el Eco Católico hace una predicción al suponer que los tres embarazos que aún están en desarrollo serán nacimientos vivos. El primer ciclo de FIV de la CCSS aún no ha llegado a la etapa de nacimientos.

4. El periódico publicó un dato sobre el fracaso de la FIV sin brindarle a sus lectores información que permita comparar ese resultado frente a la reproducción humana natural. Esta también tiene tasas de éxito limitadas por diversas condiciones.

La información disponible en la actualidad aún no permite calcular una tasa de éxito para la FIV, ya que es necesario el conteo de nacimientos vivos.

Actualmente, los datos solo permiten afirmar que se lograron embarazos en 55% de los casos donde hubo fertilización in vitro. Esta es una tasa superior al promedio mundial. Eso sí, hay que tratar ese porcentaje con cautela porque la población tratada en el país es muy pequeña en comparación con otros países.

¿Cómo funciona la fertilización in vitro (FIV)?

La fertilización in vitro (FIV) es una técnica de reproducción asistida que se realiza fuera del cuerpo de las mujeres en un ambiente controlado de laboratorio.

La fertilización in vitro (FIV) consiste en la unión de los óvulos con los espermatozoides, mientras que la transferencia de embriones (TE) es la colocación de los embriones en el útero. Puede utilizarse también microinyección espermática (ICSI) que consiste en introducir un espermatozoide en cada óvulo, según criterio del especialista”, explica la CCSS en su plataforma informativa.

Cada mujer seleccionada para el procedimiento es tratada previamente con hormonas y medicamentos. Esta preparación pretende estimular que los ovarios produzcan varios óvulos, los cuales son extraídos y mezclados con espermatozoides en un laboratorio.

Si la fertilización es exitosa, los embriones se desarrollan en el laboratorio por un período de entre uno y cinco días. Luego se selecciona el número de embriones para transferirlos en el útero de la mujer con base en su viabilidad de desarrollo.

Se transfieren como máximo dos embriones al útero de cada mujer, según lo establece el decreto que regula la aplicación de esta técnica en Costa Rica. La transferencia de un máximo de dos embriones ha sido generalizada en los tratamientos de FIV para disminuir la posibilidad de nacimientos múltiples.

La CCSS advierte que “en los casos en los que se hayan generado embriones que no se transfieran al útero, serán congelados, con el objetivo de transferirlos en intentos futuros”.

¿Cuándo es necesaria la fertilización in vitro?

La FIV se dispone para personas con infertilidad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la infertilidad es una enfermedad del sistema reproductivo que se identifica cuando no se logra un embarazo después de 12 meses de relaciones sexuales regulares y sin protección.

La FIV es una técnica reservada para personas en las que no han funcionado otros procesos de fertilidad. Así lo explicó a Doble Check Jerchell Barrantes, director de la Unidad de Medicina Reproductiva de Alta Complejidad de la CCSS.

“Este es un programa de pacientes que han pasado por todo el proceso de diagnóstico, tratamiento, correcciones quirúrgicas y tratamientos de infertilidad de baja complejidad. El 80% de los casos se resuelve con esas técnicas, pero hay 20% que requiere fertilización in vitro. Eso son casos difíciles. Son casos que, grosso modo, tienen menos de 3% de quedar embarazadas [naturalmente]. Es la única opción que les quedaba”, detalló Barrantes.

El titular del Eco Católico

La CCSS anunció en julio pasado que 15 parejas mostraron su interés por participar  en el primer ciclo de FIV que ofrece esa institución. La Sala Constitucional había prohibido la aplicación de la  técnica en el país en el 2000. Sin embargo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos había condenado al Estado costarricense por esa prohibición en el 2012 y ordenó restablecer la FIV en el país.

El 10 de octubre pasado, la CCSS anunció los resultados preliminares de ese primer grupo. “En nueve mujeres se logró realizar la transferencia de óvulos fecundados, y de esas, tres parejas disfrutan de un embarazo”, describió la CCSS en aquel momento por medio de un comunicado de prensa.

El Eco Católico publicó un reportaje de portada en el que cuestiona la efectividad de la FIV y su aplicación en el país. El periódico es el semanario de la Iglesia católica, institución que se manifestó reiteradamente contra la reanudación de la aplicación del procedimiento en el país.

El Eco Católico calculó el porcentaje de éxito del primer ciclo de FIV en la Caja al comparar esos tres embarazos en desarrollo frente a las 15 parejas seleccionadas para el programa. Así, ese periódico tituló a inicios de noviembre: “Tasa de fracaso de la FIV en la Caja es del 80%”.

Artículo del Eco Católico de su edición del 3 de noviembre del 2019, titulado: «Tasa de fracaso de la FIV en la Caja es del 80%».

El artículo del Eco Católico empleó como fuente principal a Claudio Slon, miembro del grupo Médicos por la Vida. Slon centró sus cuestionamientos en la transferencia y en el congelamiento de embriones para esa técnica. El médico describió como “hijos que murieron” a los embriones empleados en los casos que no resultaron en embarazo.

Eco Católico incluyó casos donde no hubo fertilización

Sin embargo, seis de las 15 mujeres incluidas en el programa de la CCSS —y en el titular del Eco Católico— no llegaron a la etapa de fertilización in vitro ni de transferencia embrionariaEsas mujeres solo pasaron por un proceso de estimulación ovárica.

 

“Cuando una pareja entra a un ciclo FIV, el proceso empieza con la estimulación ovárica controlada, que es poner una medicación para que el ovario superovule; ojalá, desarrollar unos 10 folículos”, detalló Jerchell Barrantes, director de la Unidad de Medicina Reproductiva de Alta Complejidad de la CCSS.

 

Barrantes confirmó a Doble Check que esos seis casos fueron suspendidos por irregularidades en la respuesta de cada mujer a ese proceso inicial. “Hubo seis casos que respondieron mucho o muy poco [a la estimulación ovárica], donde era muy riesgoso ir a un quirófano a sacar dos óvulos o un óvulo, o donde la reacción era tan enérgica que era peligroso sacar los óvulos porque se conlleva un síndrome de hiperestimulación ovárica”, describió.

El artículo del Eco Católico omite que su cálculo sobre el fracaso de la FIV incluye a mujeres a quienes ni siquiera se les extrajo óvulos para su fertilización o para su congelamiento.

Solamente en el quinto párrafo del texto, Slon menciona que la transferencia embrionaria se efectuó en nueve mujeres al decir que “en 6 de 9 parejas, sus hijos murieron”. La nota no aclara qué sucedió en el resto de casos.

La periodista a cargo del artículo, María Estela Monterrosa, respondió a Doble Check que, según el criterio de su colaborador, Claudio Slon, “las tasas de éxito o fracaso deben contarse en todas las candidatas al procedimiento desde que ingresan al programa de FIV”.

Hubo cinco embarazos en primer ciclo de FIV

Slon se basó en el cálculo del titular del Eco Católico para criticar la eficacia de la FIV en la CCSS. “Como ellos mismos lo dijeron, de todas las parejas a quienes se les aplicó la técnica, solo un 20% se obtuvo el embarazo (3 de 15)”.

En realidad, cinco de los nueve casos donde se hizo transferencia embrionaria resultaron en embarazo. Dos de esos embarazos terminaron por aborto espontáneo antes de la novena semana y tres aún están en desarrollo y superan las 18 semanas.

Jerchell Barrantes, de la CCSS, indicó que se transfirió un total de 13 embriones. Solo se transfirió un embrión a cinco mujeres; en los cuatro casos restantes, se transfirieron dos.

Doble Check consultó a la periodista del Eco Católico sobre esta imprecisión. Monterrosa justificó que “el fin de la FIV no es lograr embarazos, sino nacimientos de niños” y que por eso se enfocaron en los tres embarazos que siguen en desarrollo.

FIV en la Caja aún no ha llegado a etapa de nacimientos

Es correcto que los nacimientos vivos son necesarios para estimar el éxito de la FIV o de otras técnicas de reproducción asistida. Sin embargo, ese registro aún no está disponible en la CCSS porque esa institución inauguró la Unidad donde se realiza la FIV en julio de este año.

Sin embargo, el Eco Católico hizo una predicción apresurada, pues considera que los tres embarazos logrados por medio de la FIV serán nacimientos vivos. “Slon consideró que para efectos estadísticos los tres embarazos que están en curso llegarán al buen término, por lo que adelantó el criterio (a favor del centro FIV de la CCSS)”, justificó la periodista de ese medio.

La tasa de pérdida del embarazo por medio de FIV es similar a las posibilidades de ese desenlace en embarazos por concepción natural, y el riesgo aumenta con la edad de la mujer. Así lo indica en su plataforma informativa la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM, siglas en inglés).

Hay distintas maneras de medir tasas de éxito de la FIV… con nacimientos vivos

Aunque no se indicó en el artículo, la periodista del Eco Católico argumentó que, según Slon, las distintas etapas del ciclo de FIV no pueden considerarse como independientes. En realidad, sí se puede.

Doble Check hizo una revisión de distintas metodologías para medir el éxito de la fertilización in vitro y las técnicas de reproducción asistida en general. Los métodos de cálculo hallados dividen esas técnicas en distintas partes para medir su éxito.

Eso sí, Doble Check halló que el cálculo de tasas de éxito de la FIV se basa en nacimientos vivos.

Por ejemplo, la Autoridad de Fertilización Humana y Embriología del gobierno de Reino Unido estima la tasa de éxito de la FIV al comparar los nacimientos vivos frente al total de embriones transferidos. La tasa de éxito con ese método fue un promedio de 22% para el 2017 en Reino Unido, con mayores posibilidades para las mujeres menores de 35 años (29%).

Otra metodología revisada por Doble Check es la del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, siglas en inglés), del gobierno de Estados Unidos. Esta institución reporta anualmente las tasas de éxito de las técnicas de reproducción asistida ofrecidas en los centros médicos de ese país.

Los reportes de la CDC comparan los nacimientos vivos frente a la cantidad de procesos de transferencia embrionaria (al menos un embrión) para técnicas de reproducción asistida. En el caso de las técnicas donde se extraen los óvulos frescos de las mujeres tratadas, esa institución también calcula la tasa desde diferentes puntos de vista: nacimientos vivos por extracción intentada, por extracción y por transferencia embrionaria.

Slon defendió en la nota del Eco Católico y en una respuesta a Doble Check que su predicción es similar a las estadísticas mundiales sobre la FIV que recopila el Comité Internacional para el Monitoreo de Tecnología de Reproducción Asistida (ICMART, siglas en inglés).

Sin embargo, esa entidad emplea una metodología que contradice el argumento de Slon. Para calcular las tasas de éxito de la técnica, ICMART se basa en el número de nacimientos vivos por cada proceso de aspiración de óvulos registrado. Es decir, la entidad excluye a las mujeres que no llegaron a esa etapa.

Así, la predicción del Eco Católico y de Slon debió calcularse  solamente con las nueve mujeres donde se realizó la aspiración de óvulos y la implantación de embriones.

Con esa metodología, la tasa de nacimientos por aspiración de ICMART para la región de América Latina en el 2011 fue de 29,6%, con un promedio de 28% para todo el mundo.

¿Cuáles datos pueden estimarse actualmente?

Es incorrecto calcular la tasa de éxito de la FIV en la CCSS porque su primer ciclo no ha llegado a la etapa de partos. Actualmente, esa institución solo dispone datos de personas interesadas en el procedimiento, de extracciones de óvulos y del total de embriones transferidos.

El único cálculo que halló Doble Check que puede hacerse con la información disponible es el porcentaje de embarazos logrados por proceso de aspiración. Este tipo de cálculo es incluido por ICMART en su informe más reciente del 2011.

Para esa estimación, hay que dividir la cantidad de embarazos logrados (5) entre la cantidad de procesos de extracción de óvulos que se realizaron (9), lo cual arroja una tasa de 55,5% de embarazos para el primer ciclo de la FIV en la Caja. Ese porcentaje es superior al promedio mundial de 27,3% de embarazos que se logran por cada aspiración. Ese porcentaje debe manejarse con cautela porque la población tratada en el país es hasta ahora muy pequeña en comparación con otros países.

El área de Prensa de la CCSS no especificó a Doble Check cuál será la fórmula específica para establecer una eventual tasa de éxito de la FIV. Aún así, la evidencia hallada muestra que los datos deberán desagregarse por etapas, contrario a la predicción general hecha por el Eco Católico.

El éxito de la reproducción humana es limitado

El embarazo por medio de concepción natural no tiene una tasa de éxito de 100%. En realidad, las posibilidades son variadas. Incluso las parejas jóvenes y fértiles pueden tener limitaciones para lograr un embarazo.

La Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) advierte que la edad y los meses de intentos son los principales factores de éxito para un embarazo natural. “Para parejas jóvenes y fértiles, las posibilidades de embarazo están entre 20% y 37% durante los primeros tres meses. La posibilidad de éxito aumenta a 80% al año y 90% después de dos años de intentos”, explica esa institución.

La ASRM también indica que los mejores años reproductivos de una mujer están en sus veintes. “La fertilidad disminuye gradualmente a partir de los 30 años, sobre todo después de los 35 años. Cada mes que lo intente, una mujer sana y fértil de 30 años de edad tiene una probabilidad del 20% de quedar embarazada”, detalla esa entidad en su material informativo sobre fertilidad. Al llegar a los 40 años, una mujer tiene menos de 5% de quedar embarazada en un ciclo, añade la institución.

El especialista Jerchell Barrantes, de la CCSS, afirmó que los fracasos en la implantación del óvulo fecundado en el útero son comunes en las etapas tempranas del embarazo, previo a un diagnóstico por ecografía, y que esos casos suelen confundirse con atrasos o irregularidades con la menstruación.

Es decir, durante la concepción natural es común que ocurra fecundación pero que no concrete la implantación en el útero de la madre. No obstante, esos casos no suelen catalogarse o registrarse como «hijos que murieron».

La respuesta completa que dio a Doble Check la periodista del Eco Católico, María Estela Monterrosa, puede revisarse aquí.

Algunos medios y políticos reportan erróneamente sobre orden de la Contraloría a la CCSS

Varios medios y figuras políticas divulgaron información errónea sobre una orden que extendió hoy la Contraloría General de la República a la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

Uno de los errores fue afirmar que la orden se refería a la obligatoriedad de cumplir con la regla fiscal. En esta confusión cayeron la cuenta oficial de la bancada del Partido Unidad Social Cristiana en Twitter, así como informaciones publicadas por Noticias Repretel y Noticias Monumental.

En realidad, la orden de la Contraloría se refiere a un asunto completamente separado: la ilegitimidad de los acuerdos entre la Caja y los sindicatos de salud en temas de incentivos salariales. La regla fiscal es otra cosa. Tiene que ver con un límite a la inversión de las instituciones según el endeudamiento del país. La Sala Constitucional ya había definido que los regímenes que sostienen la CCSS están por encima de esta restricción de la reforma fiscal.

La segunda es una mala interpretación. Varias figuras del Partido Unidad Social Cristiana afirmaron en Twitter que la Contraloría declaró la nulidad de los acuerdos que habían sido tomados por la CCSS y los sindicatos en febrero y agosto.

Es cierto que la CGR emitió su orden a raíz de una solicitud de nulidad presentada por la bancada socialcristiana. Sin embargo, la Contraloría expresamente evita conceder tal nulidad. La institución justifica esta posición en que ni siquiera reconoce los acuerdos entre la Caja y los sindicatos como un “acto administrativo”. Es decir, ni siquiera existía un acto por anular en primer lugar.

Eso sí, para fines prácticos, el resultado parece ser idéntico. La Contraloría le ordena a la Caja obviar los acuerdos hechos con los sindicatos y acatar las disposiciones de empleo público contenidas en la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas. Estas están en un apartado distinto que el de la regla fiscal.

En resumen: Varios medios y figuras políticas divulgaron información errónea sobre una orden que extendió hoy la Contraloría General de la República a la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

Uno de los errores fue afirmar que la orden se refería a la obligatoriedad de cumplir con la regla fiscal. En esta confusión cayeron la cuenta oficial de la bancada del Partido Unidad Social Cristiana en Twitter, así como informaciones publicadas por Noticias Repretel y Noticias Monumental.

En realidad, la orden de la Contraloría se refiere a un asunto completamente separado: la ilegitimidad de los acuerdos entre la Caja y los sindicatos de salud en temas de incentivos salariales. La regla fiscal es otra cosa. Tiene que ver con un límite a la inversión de las instituciones según el endeudamiento del país. La Sala Constitucional ya había definido que los regímenes que sostienen la CCSS están por encima de esta restricción de la reforma fiscal.

La segunda es una mala interpretación. Varias figuras del Partido Unidad Social Cristiana afirmaron en Twitter que la Contraloría declaró la nulidad de los acuerdos que habían sido tomados por la CCSS y los sindicatos en febrero y agosto.

Es cierto que la CGR emitió su orden a raíz de una solicitud de nulidad presentada por la bancada socialcristiana. Sin embargo, la Contraloría expresamente evita conceder tal nulidad. La institución justifica esta posición en que ni siquiera reconoce los acuerdos entre la Caja y los sindicatos como un “acto administrativo”. Es decir, ni siquiera existía un acto por anular en primer lugar.

Eso sí, para fines prácticos, el resultado parece ser idéntico. La Contraloría le ordena a la Caja obviar los acuerdos hechos con los sindicatos y acatar las disposiciones de empleo público contenidas en la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas. Estas están en un apartado distinto que el de la regla fiscal.

El conflicto

La Contraloría estudió una denuncia presentada por siete diputados del PUSC el 13 de agosto. Los legisladores buscaban anular dos acuerdos entre el gobierno y los sindicatos de salud.

Un acuerdo había sido tomado en febrero. Su principal punto era que el cálculo de las anualidades se seguiría haciendo con base en un porcentaje y no como un monto nominal para los empleados contratados en la Caja al momento de la entrada en vigencia del plan fiscal. El uso de un monto nominal había sido justamente uno de los cambios dispuestos en la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas.

El otro acuerdo, del 12 de agosto, le había puesto fin a la huelga en este sector. El acuerdo indicaba que los empleados continuarían recibiendo sus incentivos con base en un cálculo porcentual a menos que un tribunal contencioso determinara la invalidez del acuerdo de febrero.

Ese proceso podría tardar años. Por ello, los diputados socialcristianos pidieron la intervención de la Contraloría. Tras la orden emitida hoy por la institución, varias figuras políticas de la Unidad se manifestaron satisfechas. Sin embargo, aunque el resultado fue el deseado, sus manifestaciones son erróneas. La Contraloría no emitió una nulidad.

Quienes erróneamente divulgaron esta interpretación fueron la diputada María Inés Solís, su colega Rodolfo Peña y el analista político Juan Carlos Hidalgo.

Al final, la Contraloría defiende las intenciones originales del plan fiscal en materia de empleo público. En corto, le ordena a la Caja que obvie los acuerdos y que aplique la ley, en cuenta el cálculo de los incentivos como un monto nominal y no como porcentaje para todos sus empleados, nuevos y antiguos.

Lo que dijo la CGR

La Contraloría indicó que los acuerdos no pueden ser considerados como actos administrativos. Las razones expuestas se resumen así:

  1. Los actos administrativos deben ser unilaterales. Los acuerdos fueron multilaterales y no exclusivos de la Administración en ejercicio de sus competencias.
  2. El contenido de los acuerdos es diverso y no indica la normativa que lo sustenta.
  3. La metodología de cálculo para el pago de ciertos incentivos salariales no es en sí misma un derecho adquirido.

La CGR razona que los acuerdos no tienen las características de un “acto administrativo”. Por ello no puede ordenar la nulidad de los acuerdos, ni tampoco la CCSS puede hacer una declaratoria de lesividad (es decir, someter los acuerdos a un proceso contencioso) porque no hay tal acto.

Es decir, la Contraloría dice que todos están hablando en el aire. Lea aquí el oficio completo de la Contraloría.

La regla fiscal no tiene nada que ver

En todo este asunto no entra la regla fiscal. Este es un límite presupuestario que se incluyó en la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas. La regla restringe el gasto corriente en las entidades estatales no financieras en relación con el porcentaje de endeudamiento reflejado en el Presupuesto Nacional.

Una de las polémicas más encendidas durante la discusión del plan fiscal era si la CCSS entraba en esta limitación. El asunto fue resuelto parcialmente por la Sala Constitucional, cuando resolvió que los tres principales regímenes que sustentan a la institución están libres de acatar esa disposición del plan fiscal.

Hacienda, por su parte, anunció que examinará cada año el presupuesto de la Caja. Ello le permitirá diferenciar aquellas partidas que no estén financiadas por esos regímenes. Doble Check está investigando cuál es el porcentaje del presupuesto de la institución que no está financiado por las fuentes exentas de la regla.

La cuenta oficial de la bancada del PUSC confundió los conceptos tratados hoy por la Contraloría, y afirmó en Twitter que se refería a la regla fiscal. Lo mismo sucedió con los medios Noticias Monumental y Noticias Repretel.

Doble Check contactó a Randall Rivera, director de Monumental, y con el periodista de Repretel, Fernando Brenes. Ambos periodistas reconocieron la falla. Rivera atribuyó la información a un error humano y afirmó que habían hecho las correcciones correspondientes, tanto al aire como en su sitio web.

Nota del editor: Una versión anterior de esta nota incluía a la diputada liberacionista Silvia Hernández como una de las personas que habían asumido que la orden de la Contraloría implicaba un mandato de acatar la regla fiscal. La diputada sí se refirió a la regla fiscal pero en un contexto más amplio, que Doble Check no leyó adecuadamente. Por ello se eliminó la referencia a la diputada.

Información inexacta creó rumor de que nueva ley privatizará la CCSS

No hay evidencia de que una reforma a la ley de concesiones vaya a privatizar la Caja Costarricense del Seguro Social. Así se desprende de una revisión de la reforma aprobada en mayo y de la propia Ley General de Concesión de Obras Públicas y Servicios Públicos, que data de 1998. Aclaraciones de la diputada que promovió la reforma y de Casa Presidencial apoyan esa refutación.

Los sindicatos de salud alertan sobre la presunta privatización basados en una lectura inexacta de un artículo periodístico de Sinart Costa Rica Noticias. La noticia está basada en declaraciones del 18 de julio de la diputada liberacionista, Silvia Hernández. La legisladora afirmó que “la reforma habilita que otros tipos de inversión puedan contribuir al desarrollo de una obra pública: hospitales, centros penitenciarios, escuelas, o el mantenimiento de una obra ya construída”.

En mayo se aprobó una reforma a la Ley General de Concesión de Obras Públicas y Servicios Públicos. El gremio Siprocimeca, por ejemplo, advirtió que esa reforma “permitirá también a la empresa privada asumir el mantenimiento y administración de obras como centros penitenciarios, escuelas y hasta hospitales». En otro comunicado, el sindicato añadió que la reforma permitiría la “privatización en la administración de centros de salud en la Caja; aunque ya estén construidos”. El presidente de la Unión Médica Nacional, Edwin Solano, hizo declaraciones similares en varios eventos.

Sin embargo, el artículo 2 de la ley exceptúa explícitamente la concesión de servicios de salud, así como electricidad y telecomunicaciones.

El departamento legal de Casa Presidencial reafirmó a Doble Check que la lectura de los sindicatos es falsa al indicar que el reciente cambio a la legislación dejó intacta las excepciones del artículo 2.

Por su parte, la diputada Hernández también aclaró a Doble Check que la reforma que promovió nunca varió el alcance de la ley de concesiones, pues sigue excluyendo los servicios de salud. La diputada señaló que su afirmación en prensa se refería a temas de desarrollo y mantenimiento de infraestructura en salud, y no a la prestación de los servicios.

En resumen: No hay evidencia de que una reforma a la ley de concesiones vaya a privatizar la Caja Costarricense del Seguro Social. Así se desprende de una revisión de la reforma aprobada en mayo y de la propia Ley General de Concesión de Obras Públicas y Servicios Públicos, que data de 1998. Aclaraciones de la diputada que promovió la reforma y de Casa Presidencial apoyan esa refutación.

Los sindicatos de salud alertan sobre la presunta privatización basados en una lectura inexacta de un artículo periodístico de Sinart Costa Rica Noticias. La noticia está basada en declaraciones del 18 de julio de la diputada liberacionista, Silvia Hernández. La legisladora afirmó que “la reforma habilita que otros tipos de inversión puedan contribuir al desarrollo de una obra pública: hospitales, centros penitenciarios, escuelas, o el mantenimiento de una obra ya construída”.

En mayo se aprobó una reforma a la Ley General de Concesión de Obras Públicas y Servicios Públicos. El gremio Siprocimeca, por ejemplo, advirtió que esa reforma “permitirá también a la empresa privada asumir el mantenimiento y administración de obras como centros penitenciarios, escuelas y hasta hospitales». En otro comunicado, el sindicato añadió que la reforma permitiría la “privatización en la administración de centros de salud en la Caja; aunque ya estén construidos”. El presidente de la Unión Médica Nacional, Edwin Solano, hizo declaraciones similares en varios eventos.

Sin embargo, el artículo 2 de la ley exceptúa explícitamente la concesión de servicios de salud, así como electricidad y telecomunicaciones.

El departamento legal de Casa Presidencial reafirmó a Doble Check que la lectura de los sindicatos es falsa, al indicar que el reciente cambio a la legislación dejó intacta las excepciones del artículo 2.

Por su parte, la diputada Hernández también aclaró a Doble Check que la reforma que promovió nunca varió el alcance de la ley de concesiones, pues sigue excluyendo los servicios de salud. La diputada señaló que su afirmación en prensa se refería a temas de desarrollo y mantenimiento de infraestructura en salud, y no a la prestación de los servicios.

Las afirmaciones sindicales

El sindicato Siprocimeca ha hecho varias publicaciones en donde se afirma una intención gubernamental de privatizar los servicios de la Caja. Un comunicado, titulado «7 razones para ir a huelga», destaca:

“El Gobierno quiere privatizar la Caja Costarricense del Seguro Social, para hacer un negocio millonario con la salud del pueblo. Sabía usted( sic) que se acaba de firmar la reforma de la Ley General de Concesión de Obras Públicas con Servicios Públicos, que permitirá también a la empresa privada asumir el mantenimiento y administración de otras obras como centros penitenciarios, escuelas y hasta hospitales. La Caja es nuestro principal baluarte y le pertenece al

pueblo, luchemos para que esta noble institución no sea privatizada.”

En otra publicación afirman:

“Asimismo, (los diputados) aprobaron una reforma a la Ley General de Concesiones (N°7762) que permite la privatización en la administración de centros de salud en la Caja; aunque ya estén construidos”.

El presidente de la Unión Médica Nacional. Edwin Solano, también hizo declaraciones al respecto:

“Ya los diputados firmaron una reforma a la ley de contratación pública privada en la que dice, en ese mismo lado que la empresa privada puede administrar hospitales. Entonces, debo decirle al señor presidente ejecutivo de la CCSS que nosotros tenemos claro por qué le estamos diciendo al pueblo que se quiere privatizar la institución.”

Solano afirmó también al día siguiente:

“Ya en la Asamblea Legislativa hay proyectos de ley para permitir que la empresa privada administre escuelas, administre cárceles y hospitales. Si eso no es privatizar, que me lo digan. Y le pregunto al señor presidente ejecutivo qué ha querido decir cuando dice que es mentira que se ha querido privatizar la Caja”

Rumor de privatización a partir de reforma legal reciente es falso

La ley 9.701 fue aprobada por la Asamblea Legislativa y firmada por el presidente Carlos Alvarado hace casi un mes. La norma reescribe 5 artículos de la ley de Concesión de Obras Públicas.

Uno de los cambios más importantes es la reforma al primer artículo de la ley. Antes, el gobierno solo tenía dos figuras de concesión: la concesión de obra pública (el Estado decide que una empresa construya y conserve alguna obra), y la concesión de obra con servicio público (el Estado decide que una empresa construya, conserve y además explote la obra durante algún tiempo).

La reforma introduce una tercera modalidad: la optimización de activos de infraestructura. Esta última opción se abre cuando ya existe una obra que se pone en manos de una empresa privada para que pueda operarla, mantenerla y explotarla durante algún tiempo determinado.

La reforma, sin embargo, nunca alteró el artículo dos de la ley de Concesión de Obras Públicas que expresamente decía:

“Toda obra y su explotación son susceptibles de concesión cuando existan razones de interés público, que deberán constar en el expediente mediante acto razonado. Se exceptúan de la aplicación de esta Ley las telecomunicaciones, la electricidad y los servicios de salud

Origen del rumor

¿De dónde surge la premisa sindical sobre la privatización de la CCSS? Marvin Atencio, secretario general de Siprocimeca, compartió con Doble Check el artículo de Costa Rica Noticias titulado «Empresa Privada podrá administrar obras públicas como escuelas o cárceles«.

En él, la diputada proponente del proyecto de ley afirmó: “(Con la reforma) no estamos hablando solo de carreteras. La reforma que yo hago habilita otros tipos de inversión (…) como son pensiones, por ejemplo, puedan contribuir al desarrollo de una obra pública en general: hospitales, centros penitenciarios, escuelas inclusive, o el mantenimiento de una obra ya construida».

Ni la diputada, ni el artículo periodístico aclaran que ella se refería específicamente a la infraestructura cuando hablaba de hospitales. Eso pudo inducir a error a los sindicatos.

Aclaraciones a la noticia

En declaraciones a Doble Check, Hernández afirmó:

“La reforma que presenté no varía el alcance de la ley de concesiones que ya excluye servicios de salud. Sí se puede realizar infraestructura en temas de salud y a eso me referí. Por ejemplo, hacer edificios y adquisición de equipos, para que el personal de salud se concentre en el servicio y no ande tapando goteras”, dijo.

El departamento legal de Casa Presidencial también descartó la lectura sindical y destacó que los proyectos de concesión que se encuentran planteados solo se circunscriben a la infraestructura de transporte:

“Es falso que la ley Nº 9701 privatice servicios de salud. El artículo 2 de la Ley General de Concesiones expresamente exceptúa su aplicación en telecomunicaciones, electricidad y servicios de salud. La reforma a la ley no varía sus alcances ni las restricciones a la figura de la concesión (…) no modificó el tipo de servicios que se pueden dar en concesión. Simplemente estableció que sobre los ya permitidos se pueden concesionar activos que ya existen”.

Doble Check procuró buscó comentarios sobre estas aclaraciones con Marvin Atencio, de Siprocimeca, y con Edwin Solano, de la Unión Médica Nacional. Los líderes sindicales argumentaron no poder dar respuesta, pues se encontraban en negociaciones con la CCSS.

En declaraciones a Doble Check, la periodista de Costa Rica Noticias Melany Corrales explicó que su artículo se basó exclusivamente en las declaraciones de la diputada liberacionista.

¿Y las escuelas y las cárceles?

Doble Check consultó a Casa Presidencial si la reforma a la ley abre la puerta para que el sector privado pueda participar en la administración de escuelas y cárceles, pero aún no ha recibido respuesta.

Al respecto, Hernández afirmó que —teóricamente— sí sería posible ver concesiones en este tipo de obras de infraestructura. Su opinión es que eso sería poco probable, puesto que las obras concesionables que usualmente se han hecho en el país han sido carreteras o infraestructura de transporte.

“¿Podría eventualmente darse? Sí, claro que sí. Pero en la práctica no es atractivo para que un tercero esté interesado”, dijo. “Pero hay que recordar que en el marco de una concesión, el activo siempre es del Estado, nunca lo pierde”, agregó la diputada.

Doble Check tratará de hallar una fuente independiente que brinde un análisis al respecto.

La huelga en salud

Los sindicatos del sector salud se han mantenido en huelga durante toda esta semana. Aunque la privatización ha sido uno de los principales temores externados por los trabajadores, no es el único.

Los gremios han insistido en que la publicación de dos decretos del Ejecutivo violan una serie de acuerdos firmados en febrero. Estos convenios pretendían proteger los derechos adquiridos de los empleados con respecto al pago de anualidades y otros pluses salariales. El Presidente Ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social, Román Macaya, concedió hoy en entrevista con Hablando Claro que algunos de los puntos en donde se había llegado a un acuerdo desde febrero, fueron afectados con un decreto posterior que los contradecía. Doble Check está realizando varias consultas sobre este tema a entes oficiales y sindicales para poder realizar nuevas verificaciones.