Costa Rica bajó tasa de contagio por COVID-19 en julio, como dijo Alvarado. Otras señales no son tan alentadoras

En resumen: Es cierto que Costa Rica logró bajar la tasa R de contagio por COVID-19 desde su pico más alto a finales de junio. El presidente Carlos Alvarado había señalado ese logro a finales del mes siguiente como resultado de las medidas sanitarias.

La tasa R mide cuántas personas infecta una persona con COVID-19 durante su periodo de contagio. La cúspide llegó a 1,8 en Costa Rica a finales de junio, y bajó hasta llegar a 1 a finales de julio.

La disminución es un dato positivo aunque por sí solo no cuenta toda la historia sobre los resultados de la atención de la epidemia en el país. La recuperación del rastreo de casos se presentó como el objetivo principal de las medidas sanitarias del primer “martillo” de mediados de julio. Las autoridades alcanzaron esa meta solo parcialmente con los casos que se habían detectado antes de aplicar el martillo.

La mortalidad y las hospitalizaciones son otros factores para medir la respuesta del país durante la pandemia. Las hospitalizaciones han aumentado bruscamente desde julio. La razón de mortalidad por COVID-19 continúa baja con respecto a otros países de Iberoamérica, aunque la tasa de letalidad (muertes respecto al total de casos confirmados) se ha duplicado desde principios de julio.

Esos indicadores adicionales muestran rasgos «preocupantes». Así lo señalaron a Doble Check Juan José Romero, director del posgrado de epidemiología de la Universidad Nacional (UNA); y Gilbert Brenes, director del Centro Centroamericano de Población de la Universidad de Costa Rica (CCP).

Por otro lado, no es posible establecer con precisión si una tasa R disminuida tiene una relación directa con las medidas oficiales. No obstante, Romero y Brenes apuntaron a que hay indicios que así lo sugieren. Hay que destacar que la disminución que se dio en la tasa R se revirtió paulatinamente hasta llegar a casi 1,2 el 20 de agosto, uno de los indicadores más altos de Iberoamérica actualmente.

En resumen: Es cierto que Costa Rica logró bajar la tasa R de contagio por COVID-19 desde su pico más alto a finales de junio. El presidente Carlos Alvarado había señalado ese logro a finales del mes siguiente como resultado de las medidas sanitarias.

La tasa R mide cuántas personas infecta una persona con COVID-19 durante su periodo de contagio. La cúspide llegó a 1,8 en Costa Rica a finales de junio, y bajó hasta llegar a 1 a finales de julio.

La disminución es un dato positivo aunque por sí solo no cuenta toda la historia sobre los resultados de la atención de la epidemia en el país. La recuperación del rastreo de casos se presentó como el objetivo principal de las medidas sanitarias del primer “martillo” de mediados de julio. Las autoridades alcanzaron esa meta solo parcialmente con los casos que se habían detectado antes de aplicar el martillo.

La mortalidad y las hospitalizaciones son otros factores para medir la respuesta del país durante la pandemia. Las hospitalizaciones han aumentado bruscamente desde julio. La razón de mortalidad por COVID-19 continúa baja con respecto a otros países de Iberoamérica, aunque la tasa de letalidad (muertes respecto al total de casos confirmados) se ha duplicado desde principios de julio.

Esos indicadores adicionales muestran rasgos «preocupantes». Así lo señalaron a Doble Check Juan José Romero, director del posgrado de epidemiología de la Universidad Nacional (UNA); y Gilbert Brenes, director del Centro Centroamericano de Población de la Universidad de Costa Rica (CCP).

Por otro lado, no es posible establecer con precisión si una tasa R disminuida tiene una relación directa con las medidas oficiales. No obstante, Romero y Brenes apuntaron a que hay indicios que así lo sugieren. Hay que destacar que la disminución que se dio en la tasa R se revirtió paulatinamente hasta llegar a casi 1,2 el 20 de agosto, uno de los indicadores más altos de Iberoamérica actualmente.

¿Qué es la tasa R?

La tasa R de reproducción de un brote epidémico es “el número promedio de personas que contagia cada infectado durante todo el tiempo en que es contagioso”. Así lo define el Centro Centroamericano de Población de la Universidad de Costa Rica (CCP) en sus reportes semanales de ese indicador.

La tasa R indica por cuánto se multiplica un brote como el de COVID-19 en la población. Una tasa R de 1 “indica que la cantidad de individuos infectados no aumenta ni disminuye en el tiempo y el brote se encuentra estacionario”, explica el CCP.

Por otro lado, una tasa R menor a 1 sugiere que la epidemia está en camino de extinguirse. Sin embargo, si ese indicador es mayor a 1 se infiere que hay proliferación, “la cual será de tipo exponencial a menos que se haga algo para contenerla”, advierte el CCP en sus reportes.

La tasa R más reciente en Costa Rica es de 1,2 al 26 de agosto, según el análisis semanal del CCP.

¿Qué dijo Carlos Alvarado sobre la tasa R?

El presidente Alvarado afirmó en la conferencia de prensa del viernes 31 de julio que las medidas sanitarias que se han adoptado en Costa Rica por la pandemia de COVID-19 “han tenido resultado en la realidad”.

Alvarado se refirió específicamente a una disminución en la tasa R durante julio como evidencia para esa afirmación. Ese indicador disminuyó de una cúspide de 1,8 a finales de junio a 1,1 al inicio de agosto. Los informes semanales del Centro Centroamericano de la Población (CCP) de la UCR indican que la tasa R se ha mantenido estable durante este mes.

«Si seguíamos en la tendencia que venía de antes hubiéramos superado los mil casos al día hace mucho, y hubiera seguido más. Hoy, con este gran sacrificio que se ha hecho, sí, golpeamos números superiores a los 800, pero hemos logrado mantenernos de nuevo en 500, 400. O sea, no se nos ha disparado. Y eso es gracias a lo que se está haciendo. Hay resultados”, agregó el mandatario.

¿Una reducción de la tasa R es algo positivo?

Sí.

Los expertos consultados por Doble Check reconocieron que, de haber mantenido la tasa R de finales de junio, el esparcimiento de la enfermedad hubiera sido más acelerado. “Haber mantenido un ritmo incluso de 1,5 querría decir que dos personas podrían producir 3 casos nuevos. Entonces, la tasa de contagio hubiera crecido exponencialmente”, aseguró Juan José Romero, director del posgrado de epidemiología de la Universidad Nacional (UNA).

Según Romero, la eventual reducción de la tasa R parece reflejarse en un “estacionamiento” de la velocidad en que el virus se ha esparcido.

“En agosto se ralentizó el incremento que hubo en julio, que fue dramático. Entonces,  la curva en agosto se estabilizó un poco. Ha tenido un aumento en el promedio de casos en estas últimas dos semanas, que veníamos agarrando la ‘colita’ de la primera apertura previa al Día de la Madre”, afirmó el epidemiólogo con base en los registros de casos de COVID-19 en el país.

¿Las medidas sanitarias bajaron la tasa de contagio?

“Lo que dijo el presidente Carlos Alvarado no es ni totalmente falso ni totalmente verdadero.  Lo que dijo es una explicación bastante probable de lo que realmente ocurrió”, afirmó a Doble Check Gilbert Brenes, director del Centro Centroamericano de la Población (CCP) de la UCR.

La tendencia decreciente de la tasa R durante julio coincide en el tiempo con la implementación de medidas sanitarias como la recomendación de uso generalizado de mascarillas y el conjunto de restricciones de movilidad conocido como “martillo”, que fue aplicado del 11 al 19 de julio. Así lo indicó el informe semanal del CCP sobre la tasa R en el país al 19 de agosto.

«Aunque no es posible establecer de manera inequívoca una relación de causa-efecto, la coincidencia es muy sugestiva de que estas intervenciones tuvieron un impacto», agrega el informe del CCP.

Aún así, determinar una relación de causalidad directa entre esas medidas y la reducción de la tasa de contagio requiere investigación científica que aún no se ha publicado en Costa Rica. “La única forma de medir claramente la efectividad es con un diseño de investigación (experimental o cuasi-experimental) que determine claramente la relación causa-efecto”, dijo Brenes.

“Lo único que se puede ver con la R es que la tendencia decreciente coincide en el tiempo con la implementación de medidas como la recomendación del uso de las mascarillas o las restricciones a la movilidad. Entonces, la efectividad de las medidas administrativas puede ser una explicación plausible de la tendencia decreciente, pero no necesariamente es la única”, explicó el especialista del CCP.

Otros factores pudieron influir en la disminución de la tasa R. “Por ejemplo, podrían haber más casos asintomáticos, los casos se están detectando en forma tardía o la gente se está enfermando por otras razones y el sistema de salud no logra determinar la enfermedad por COVID-19”, agregó Brenes.

Por otro lado, Juan José Romero, advirtió que las medidas podrían incidir en el factor R pero este “es sumamente volátil y depende de muchos factores”.

“Depende de dónde uno muestrea. Depende de la cantidad de personas que se muestrean, y el tipo de personas. Porque si uno va y muestrea a unas personas en una zona muy ‘caliente’ van a salir muchos casos. Si uno solo espera los casos que llegan al sistema hospitalario de manera pasiva, muy probablemente aparezcan muy pocos casos”, explicó Romero.

El epidemiólogo de la UNA destacó de forma positiva que “la estrategia [del Ministerio de Salud] ha sido captar la mayor cantidad de casos”. “Si a pesar de buscar la mayor cantidad de casos la tasa R ha bajado, es probable que las tasas de contagio se han reducido, a pesar de andar por los 600 casos diarios”, añadió Juan José Romero.

“El Presidente describe bien la relación temporal entre las medidas administrativas y la tendencia del R pero, nuevamente, no se puede determinar claramente que las medidas administrativas sean la causa única y exclusiva del decrecimiento en la tasa R, por lo que no se puede saber claramente si la descripción de la efectividad es precisa”, resumió Gilbert Brenes.

¿La tasa R es suficiente para evaluar las medidas sanitarias?

No.

Los informes semanales que elabora el CCP cada semana sobre la tasa R advierten que este “no es un indicador apropiado del grado de severidad de la pandemia.  Únicamente indica su potencial de proliferación”.

“Una población donde están ocurriendo gran cantidad de hospitalizaciones, muertes y nuevos casos, bien puede tener una tasa R baja, incluso menor que 1. Asimismo, en otra población pueden estar ocurriendo muy pocos casos pero con una R alta, la cual indicaría que de no tomarse medidas correctivas hay potencial de que en el futuro ocurra un crecimiento explosivo”, señala el CCP en su metodología para el cálculo de la tasa R.

¿Qué otros indicadores son necesarios y qué nos dicen?

Debido a las limitaciones de la tasa R, el CCP calcula la severidad del brote de COVID-19 con base en su mortalidad. Al 26 de agosto, el CCP midió que Costa Rica tiene una de las razones más bajas de mortalidad de Iberoamérica. El país registra 70 defunciones acumuladas por cada 100.000 personas mayores de 65 años, pero subrayó que el país “se está alejando gradualmente del selecto grupo con cocientes de mortalidad mínimos”, como Uruguay y Cuba.

Por su parte, el Observatorio del Desarrollo de la UCR ha calculado que la tasa de letalidad de COVID-19 (muertes con respecto a casos acumulados) aumentó de 0,4% en julio a 1,05% a finales de agosto en territorio costarricense.

Otro indicador que el CCP analiza es la cantidad de casos descartados (con prueba negativa) en relación con la cantidad de confirmados con un test positivo. El país ha empeorado mucho en esta relación. El CCP ha advertido que ese indicador “ha caído desde alrededor de 40 a tan solo 2 descartes por cada positivo desde mediados de julio” en Costa Rica.

Los expertos afirmaron a Doble Check que también debe evaluarse el aumento en la cantidad de personas hospitalizadas y en condición grave por el virus respiratorio. El epidemiólogo Juan José Romero describió como “peligroso” y brusco el crecimiento de esos indicadores durante julio.

Al iniciar julio, en los hospitales del país había 50 personas internadas por COVID-19. Al 24 de agosto, esa cifra había ascendido a 414 hospitalizaciones, de las cuales 143 estaban en cuidados intensivos.

Romero recalcó a Doble Check que la tendencia de ocupación hospitalaria en general se mantuvo estable durante agosto, pero que sí se ha mantenido un aumento “preocupante” en el uso de unidades de cuidados intensivos (UCI).

Ocupación hospitalaria total y de UCI por COVID-19. Cálculos realizados por Juan José Romero (UNA).

La Caja Costarricense del Seguro Social cuenta actualmente con 235 unidades de cuidados intensivos y 667 camas en salón para casos moderados y leves, según el reporte de esta institución al 23 de agosto.

La institución anunció este mes que la capacidad máxima que esa institución podría dedicar para COVID-19 es de 1.050 camas de salón y 287 UCI.

¿Se cumplió el objetivo del primer martillo? 

Gilbert Brenes recalcó que uno de los objetivos del “martillo” de restricciones y cierres aplicado del 11 al 19 de julio era recuperar la trazabilidad en los contactos que tuvieron las personas contagiadas con otros individuos, tal como había anunciado el Ministro de Salud Daniel Salas. Brenes consideró que la efectividad de esa medida sanitaria también debe evaluarse con ese indicador.

El Ministerio de Salud indicó a Doble Check que al 20 de julio se había recuperado 8,8% de los nexos de casos que se habían diagnosticado al 11 de julio. Al 12 de agosto, Salud había identificado el nexo de “más de 60%” del total de casos registrados antes de ese “martillo”. Salud no brindó a Doble Check cifras posteriores a esa fecha porque “se trabaja en la sistematización” de ese periodo.

Los especialistas consultados por Doble Check alertaron que esas cifras son indicativos de que la epidemia “está aún rebasando las capacidades preventivas del sistema de salud”.

“El seguimiento de contactos (nexos) en los cantones con alta cantidad de casos está bastante lejos del 90% deseable”, afirmó Juan José Romero al revisar las cifras de Salud.

Gilbert Brenes afirmó que, con base en esos datos, puede interpretarse que “la estrategia de martillo aún no está cumpliendo el objetivo de facilitar el rastreo”. “Mi impresión es que el Ministerio aún requiere apoyo de otras instituciones para seguir los nexos epidemiológicos: municipalidades, instituciones autónomas…”, añadió el director del CCP.

Tasa R aumentó durante agosto

Posteriormente a las afirmaciones de Carlos Alvarado, la tasa R de contagio aumentó de forma gradual hasta llegar a casi 1,17 a finales de este mes.

«Tras alcanzar el umbral crítico de R=1 el 28 de julio, la tasa de reproducción del COVID-19 aumentó paulatinamente hasta alcanzar la R=1,17  para el 20 de agosto», indicó el informe más reciente del CCP que fue publicado este miércoles.

Esa institución advirtió en ese análisis que es «evidente» que «la nueva ola de restricciones (martillo) iniciada el 8 de agosto no logró el objetivo deseado de reducir la tasa R por debajo de uno».

El CCP reconoció que ese resultado puede deberse a otras razones como la aparición de nuevos brotes en zonas donde el martillo no estaba enfocado, y no a la ausencia de efecto de las medidas en el indicador R. «La falta de resultados pone en entredicho la efectividad de la política de restricciones en este nuevo período«, añade el informe.

El CCP ha ubicado la tasa R de Costa Rica entre las más altas de Iberoamérica y España en la actualidad, junto con España, Argentina y Paraguay.

El CCP alertó que si el país mantuviera su tasa de contagio actual, «dentro de un mes estaremos con reportes de alrededor de 1.650 casos diarios. Este número es casi el doble que el promedio actual y podría desbordar la capacidad de atención hospitalaria de la CCSS».

 

Alerta de estafa: Presidente Alvarado nunca sugirió invertir en Bitcoin System

Un sitio web en Internet suplanta el estilo gráfico del medio crhoy.com para divulgar una estafa disfrazada de noticia. La publicación asegura que el presidente Carlos Alvarado usa un programa llamado «Bitcoin System» para realizar transacciones automáticas con criptomonedas. La nota atribuye las declaraciones al programa de Canal UCR Sobre La Mesa.

La conductora del programa Marcela Piedra, el productor Roberto Jaén y la directora Argentina Artavia publicaron este viernes un comunicado en el que subrayan que: (el Presidente Alvarado) «no ha participado de nuestro programa desde Mayo de 2019» y que las aseveraciones de la noticia son completamente falsas.

El sitio web emplea opera igual que otras plataformas de estafa: usa nombres de personas famosas como expresidentes, presentadores de televisión o multimillonarios que afirman usar supuestos servicios de adminsitración de criptomonedas para hacer dinero. En realidad, la página pretende la recopilación de información personal.

Casa Presidencial confirmó a Doble Check que el único ingreso del presidente Alvarado es su salario.

En resumen: Un sitio web en Internet suplanta el estilo gráfico del medio crhoy.com para divulgar una estafa disfrazada de noticia. La publicación asegura que el presidente Carlos Alvarado usa un programa llamado «Bitcoin System» para realizar transacciones automáticas con criptomonedas. La nota atribuye las declaraciones al programa de Canal UCR Sobre La Mesa.

La conductora del programa Marcela Piedra, el productor Roberto Jaén y la directora Argentina Artavia publicaron este viernes un comunicado en el que subrayan que: (el Presidente Alvarado) «no ha participado de nuestro programa desde Mayo de 2019» y que las aseveraciones de la noticia son completamente falsas.

El sitio web emplea opera igual que otras plataformas de estafa: usa nombres de personas famosas como expresidentes, presentadores de televisión o multimillonarios que afirman usar supuestos servicios de adminsitración de criptomonedas para hacer dinero. En realidad, la página pretende la recopilación de información personal.

Casa Presidencial confirmó a Doble Check que el único ingreso del presidente Alvarado es su salario.

La publicación falsa

El sitio busca emitir una noticia falsa y usarla como un anzuelo para posibles estafas. El texto se titula «Informe confidencial: el último método de inversión de Carlos Alvarado dejó a los expertos boquiabiertos y a los grandes bancos aterrorizados«.

Hay varios detalles que deberían permitirle identificar que se trata de una noticia falsa. En primer lugar, utiliza un link distinto al de crhoy.com (en su lugar, emplea el link o url world-finance-news.club), también incluye textos en inglés y publicidad de una plataforma administradora de criptomonedas.

La redacción de la nota es descuidada. Más adelante, el artículo pretende hacerse pasar como un texto de un medio distinto: el diario La Nación. También incluye links directos para «acceder al sistema 100% gratis».

Por último, el vínculo asegura que el presidente Alvarado «la semana pasada estuvo en Sobre la Mesa (…) anunció una nueva laguna que –según él– puede hacer que cualquier persona sea millonaria en 3-4 meses».

«Y en este momento mi método #1 para hacer dinero es un nuevo programa que hace transacciones automáticas con criptomonedas llamado Bitcoin System. En toda mi vida no había visto una oportunidad tan increíble como esta», dicen las declaraciones falsas.

Según DomainTools, el sitio web falso fue creado el 22 de abril de 2020. No es posible observar los datos de la organización o persona que lo registró.

Programa Sobre la Mesa desmiente publicación

La conductora del programa Sobre la Mesa, Marcela Piedra, el productor Roberto Jaén y la directora Argentina Artavia desmintieron también la noticia.

«Aclaramos a la opinión púiblica que el Presidente Alvarado no ha participado de nuestro programa desde mayo de 2019, programa en que realizó una evaluación de su primer año de gobierno, disponible en nuestro canal de Youtube, desde entonces no lo hemos entrevistado de ninguna manera, ni remota, ni en estudio» , señala el comunicado.

Puede ver la entrevista a la que hace mención el comunicado a continuación:

El mismo modus operandi: declaraciones falsas de famosos

La suplantación de declaraciones de personas famosas y de sitios web de noticias de alto tráfico es común para realizar estafas. Textos casi idénticos al de la noticia falsa de Alvarado se han usado en otras ocasiones para suplantar a otros políticos, personajes famosos, presentadores de televisión y millonarios.

Por ejemplo, el 24 de enero circuló en Ecuador una noticia con un texto similar que involucraba al empresario Álvaro Noboa y al expresidente Rafael Correa. La información fue desmentida por Ecuador Chequea.  El sitio español de verificación de noticias Maldita.es también ha desmentido informaciones similares que involucran al periodista y presentador español Jordi Évole o Antonio García.

Doble Check también encontró otros textos similares que suplantan declaraciones de otros personajes famosos en Colombia y en México.

¿Cómo no caer en este tipo de noticias?

  1. Revise la dirección URL. Asegúrese de que la dirección URL del medio de comunicación que visita sea la correcta En este caso, por ejemplo, el enlace es world-finance-news.club, en lugar de www.crhoy.com. Revise también que sea idéntico: por ejemplo, un sitio de estafas podría usar el link www.crhhoy.com (con dos letras «h») para estafarlo o hacerle caer en una noticia falsa.
  2. Desconfíe si le piden visitar otro sitio web o compartir su información personal. Muchos de estos sitios pretenden llevarlo a otros sitios web donde le solicitarán información personal o descargar un programa. Un sitio confiable de noticias rara vez le pediría hacer eso.
  3. Revise los comentarios. Usualmente estos sitios contienen comentarios falsos: la mayoría suelen hacer comentarios positivos sobre la plataforma anunciada. Mire por ejemplo los comentarios de esta noticia sobre Carlos Alvarado que estamos desmintiendo:
  4.  Busque en Google. Probablemente algunas citas o párrafos de estos sitios ya se hayan publicado antes. Eso le permitirá tener más contexto sobre la supuesta noticia que está leyendo, o ver verificaciones de sitios de verificación.

 

Ejecutivo distribuyó información científica engañosa sobre incendios forestales en Costa Rica

El presidente Carlos Alvarado divulgó información engañosa sobre la situación de los incendios forestales en el país. El mandatario usó imágenes satelitales que solo muestran un escenario parcial y exageradamente halagador sobre el manejo de fuegos en Costa Rica.

La información circuló en redes sociales oficiales y en medios de comunicación nacionales, distribuida por el ministro de Ambiente, Carlos Manuel Rodríguez. También fue presentada por el presidente en una conferencia que se realizó en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en setiembre pasado. El mandatario también le mostró notoriamente la imagen a su par francés, Emmanuel Macron, durante un intercambio en esa misma cita.

El Ejecutivo, por medio del ministro Rodríguez, afirmó que su intención no fue engañar. El ministro afirmó que la imagen distribuida no representa información oficial. Añadió que, aunque puede que no sea precisa, sí ilustra una situación real sobre el buen manejo ambiental que hace Costa Rica.

El presidente Carlos Alvarado divulgó información engañosa sobre la situación de los incendios forestales en el país. El mandatario usó imágenes satelitales que solo muestran un escenario parcial y exageradamente halagador sobre el manejo de fuegos en Costa Rica.

La información circuló en redes sociales oficiales y en medios de comunicación nacionales, distribuida por el ministro de Ambiente, Carlos Manuel Rodríguez. También fue presentada por el presidente en una conferencia que se realizó en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en setiembre pasado. El mandatario también le mostró notoriamente la imagen a su par francés, Emmanuel Macron, durante un intercambio en esa misma cita.

El Ejecutivo, por medio del ministro Rodríguez, afirmó que su intención no fue engañar. El ministro afirmó que la imagen distribuida no representa información oficial. Añadió que, aunque puede que no sea precisa, sí ilustra una situación real sobre el buen manejo ambiental que hace Costa Rica.

Fuentes usadas

Nota del periodista:
Darío Chinchilla fue compañero universitario y es amigo personal del presidente Carlos Alvarado. Los criterios editoriales de Doble Check son independientes de esta relación, pero se considera importante divulgar su existencia de cara a la audiencia. No hubo comunicación entre ambos para la elaboración de esta información.

Educación no tendrá el presupuesto más alto de la historia en 2020. Será el más bajo en siete años

El presupuesto de educación para el 2020 no será el más alto de la historia, como lo informó La Nación este lunes en portada. Por el contrario, es el más bajo desde el 2013.

La Nación usó como referencia un gráfico de tendencia de los últimos siete años de inversión en educación aportado por la Contraloría General de la República (CGR). Sin embargo, la visualización tiene dos omisiones.

Por un lado, los datos históricos de la Contraloría hasta el 2018 no corresponden a presupuestos asignados, sino al presupuesto ejecutado en educación para cada año. La omisión induce a error porque históricamente hay subejecuciones presupuestarias. Ello hace inadecuado comparar un gasto real con uno esperado. El origen de los datos se indicaba en el pie del gráfico de la CGR, pero La Nación no lo reportó.

Por otra parte, la información de la Contraloría tiene una segunda omisión. Por primera vez, el presupuesto en educación incluirá las partidas del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y del programa Red de Cuido. Ambas partidas han estado incluidas en presupuestos nacionales anteriores, pero por primera vez aparecen expresamente como inversión en educación. El gráfico compara un presupuesto de 2020 aumentado por estas partidas comparado con el de otros años en los que no se contemplaban, a pesar de que sí existían esos gastos para el Estado.

Incluyendo red de cuido e INA, el presupuesto del 2020 en Educación será equivalente al 7,4% del PIB. Esta cifra es la más baja en siete años: es inferior a la presentada en cualquier año comprendido entre el 2014 y 2019. Por ejemplo, si se aplica la misma metodología, la inversión en educación habría llegado a un pico de 8,3% del PIB en el 2017.

En resumen: El presupuesto de educación para el 2020 no será el más alto de la historia, como lo informó La Nación este lunes en portada. Por el contrario, es el más bajo desde el 2013.

La Nación usó como referencia un gráfico de tendencia de los últimos siete años de inversión en educación aportado por la Contraloría General de la República (CGR). Sin embargo, la visualización tiene dos omisiones.

Por un lado, los datos históricos de la Contraloría hasta el 2018 no corresponden a presupuestos asignados, sino al presupuesto ejecutado en educación para cada año. La omisión induce a error porque históricamente hay subejecuciones presupuestarias. Ello hace inadecuado comparar un gasto real con uno esperado. El origen de los datos se indicaba en el pie del gráfico de la CGR, pero La Nación no lo reportó.

Por otra parte, la información de la Contraloría tiene una segunda omisión. Por primera vez, el presupuesto en educación incluirá las partidas del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y del programa Red de Cuido. Ambas partidas han estado incluidas en presupuestos nacionales anteriores, pero por primera vez aparecen expresamente como inversión en educación. El gráfico compara un presupuesto de 2020 aumentado por estas partidas comparado con el de otros años en los que no se contemplaban, a pesar de que sí existían esos gastos para el Estado.

Incluyendo red de cuido e INA, el presupuesto del 2020 en Educación será equivalente al 7,4% del PIB. Esta cifra es la más baja en siete años: es inferior a la presentada en cualquier año comprendido entre el 2014 y 2019. Por ejemplo, si se aplica la misma metodología, la inversión en educación habría llegado a un pico de 8,3% del PIB en el 2017.

El artículo de La Nación

El diario asegura que «nunca antes, desde la reforma constitucional del 2011 que elevó del 6% al 8% del PIB el aporte obligatorio del Estado a la educación, se había alcanzado una cifra tan elevada».

El diario usa como referencia el Informe Técnico del Proyecto de Ley del Presupuesto Ordinario y Extraordinario de la República de la CGR que incluye en su página 74 el siguiente gráfico:

Informe Técnico de la Contraloría General de la República: Proyecto de Ley de Presupuesto de la República 2020
Informe Técnico de la Contraloría General de la República: Proyecto de Ley de Presupuesto de la República 2020

“De parte nuestra no se realizó ningún cálculo de suma de presupuestos ni de porcentajes del PIB, se utilizaron exactamente los montos y cifras que nos proporcionó la CGR”, dijo Sofía Chinchilla, periodista del artículo a Doble Check.

 

Los montos y porcentajes exactos se los solicitamos a la Contraloría. (…) La única intervención que hicimos en los datos, fue para deflatar los montos, con el IPC a enero de cada año desde 2012 hasta 2019.”

La Nación, sin embargo, obtiene una conclusión errónea a partir de los datos. En primer lugar, la nota al pie del gráfico de la CGR indica que los datos para el período 2014-2018 se refieren a presupuestos ejecutados, no a los presupuestos asignados. La Nación no indica esto en su texto.

Esto es importante, debido a que la subejecución en el sector de educación desinfla los montos y provoca que la inversión del 2020 (de la que aún no sabemos cuánto se ejecutará realmente) parezca mucho más elevada. Por ejemplo, en el 2018 el presupuesto asignado fue de 2.666.048 millones para el MEP pero, según la memoria anual de la CGR, se ejecutó una cifra menor, equivalente a 2.438.169 millones (un 91,5% de lo presupuestado). Esa última cifra fue la empleada por La Nación.

El gráfico de la Contraloría también indujo a error. La visualización de la Contraloría no indica que, a diferencia de todos los otros años en el gráfico, los datos del 2020 incluyen el presupuesto del INA y de la Red de Cuido dentro de la inversión en educación.

En el 2020 el presupuesto para el MEP y las universidades públicas, únicamente, corresponderá a un 6,9% del PIB. Incluir esas dos instituciones provoca que aumente a un 7,4% del PIB.

La Nación sí indica esto en su artículo. En el cuerpo de la nota, la información explica: «La exjerarca (refiriéndose a la exministra de Hacienda Rocío Aguilar) también citó la inclusión del presupuesto del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) como parte del financiamiento de la educación pública».

Este dato anula la veracidad del titular de la nota.

La inversión en educación: nuestros cálculos

¿Qué pasaría si usáramos una misma metodología para comparar los datos de todos los años?

Haremos dos cálculos: el primero es una recopilación de los presupuestos asignados en educación para el MEP (que incluye las transferencias a las universidades públicas), el INA y la Red de Cuido. El segundo cálculo es una recopilación de los presupuestos asignados del MEP, únicamente. En ambos casos solo trabajaremos con presupuestos asignados (no ejecutados). Estos son los únicos que permiten una comparación apropiada.

El gráfico de la Contraloría y el artículo de La Nación ocultan que la inversión en educación, como porcentaje del PIB, está —en realidad— cayendo.

Si se considera la Red de Cuido y el INA, la inversión en educación del 2020 será de un 7,4% del PIB, muy inferior a la presentada en años anteriores. Por ejemplo, manteniendo esta forma de cálculo, nuestras estimaciones muestran que en el 2017 se había alcanzado la inversión histórica más importante en educación, equivalente a un 8,3% del PIB.

La tendencia que anotamos con nuestros cálculos coincide con un estudio del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la UCR publicado en junio de 2018, el cual que presenta la misma estimación.

En realidad, la inversión asignada en el MEP (excluyendo INA y Red de Cuido) en el 2020 será equivalente a un 6,92% del PIB. Para encontrar una cifra inferior a esa hay que devolverse al 2012, cuando se presupuestó un 6,78% del PIB.

En síntesis, aplicando una misma metodología para todos los años, el presupuesto del 2020 no logra ser el más alto de la historia. La afirmación tampoco es correcta aún si se analizan los datos nominalmente y se traen a valor presente, como hizo La Nación.

La caída en la inversión

El Ministerio de Educación y las transferencias a las Universidades Públicas tuvieron un aumento de un 0,8% en su presupuesto nominal del 2020 si se lo compara con el presupuesto del 2019. Sin embargo, en la práctica, eso  constituye un recorte si se considera la inflación, o si se realiza el análisis como porcentaje del PIB.

Las principales áreas afectadas en los presupuestos de educación durante estos dos últimos años  se encuentran en los niveles preuniversitarios. Si se excluyeran las transferencias a las universidades públicas, el MEP experimentó una variación real de -3% en el período 2018-2019 . En el 2019-2020 también habrá una caída real de 1,3%.

Revisamos la estructura programática del Presupuesto Nacional para el Ministerio de Educación. Para el 2020, los sectores de «Enseñanza preescolar, 1er y 2do ciclo», «3er ciclo y educación diversificada académica» experimentaron recortes en casi ₡6.700 millones con respecto al 2019.

Uno de los recortes específicos involucra el cierre del Fondo Nacional de Becas (FONABE), cuyo presupuesto decreció en un 72,8%. Esto no significa que se hubiera eliminado el programa de becas estudiantiles. Las funciones de esa entidad serán asumidas por el Instituto Mixto de Ayuda Social.

Hubo otra línea presupuestaria que se redujo casi a la mitad. Esta fue «Otras obras, adiciones y mejoras en las Direcciones Regionales de Educación» en el apartado de «Gasto de Capital».

Diferencia entre carteras

Un intercambio entre el Ministerio de Educación y el Ministerio de Hacienda a mediados del 2019 da cuenta de un conflicto entre ambas carteras. El 10 de abril de 2019, Hacienda le había remitido al exministro de Educación, Edgar Mora, un comunicado de techo presupuestario. La misiva le indicaba al entonces jerarca de Educación que «el gasto presupuestario máximo» para su cartera en el 2020 debería ser de ₡2.648.412 millones: un monto exactamente igual al del 2019. Eso, en la práctica, constituía un recorte al presupuesto de educación, pues la inflación esperada se estimaba en un 3% (± 1 p.p.).

Oficio facilitado por el departamento de prensa del Ministerio de Hacienda

El 27 de junio de 2019, el exministro  Mora dirigió un oficio a la exministra de Hacienda, Rocío Aguilar. En él, Mora señalaba su preocupación ante la caída en recursos que experimentaría el ministerio a su cargo durante el 2020. El oficio enviado por Mora revela su preocupación sobre los recortes y su posible impacto en las metas del Plan Nacional de Desarrollo.

Mora, además, le subraya a la exministra Aguilar que el MEP cumplió con el techo presupuestario que Hacienda había solicitado. Pero el exministro advirtió que esas limitaciones dejaron descubiertos varios ejes. Entre ellos, Mora enuncia “los recursos adicionales que debería recibir el MEP en caso de que se desee avanzar, aunque sea con parte de las metas del Plan Nacional de Desarrollo del próximo año”. Mora agrega que el MEP no había tenido crecimiento en sus presupuestos en el 2019.

Oficio facilitado por el departamento de prensa del Ministerio de Educación Pública

El exministro también solicitaba recursos adicionales para las universidades públicas y para la Junta de Pensiones del Magisterio. El jerarca alegó que ese faltante «no pudo presupuestarse de manera completa, dada la estrechez del techo presupuestario».

Mora y su viceministra Amparo Pacheco renunciaron el 1.º julio de 2019, dos días hábiles después de enviar la solicitud de recursos adicionales. La dimisión ocurrió durante un período de manifestaciones sociales hechas por grupos estudiantiles, sindicales y de transportistas que pedían la destitución del ministro. Su anuncio se vinculó públicamente con esas demandas. El recorte a los recursos de educación que se discutía precisamente en ese momento no trascendió públicamente hasta ahora.

Hacienda no respondió a la carta de Mora hasta el 31 de julio de 2019, en un nuevo oficio enviado a la nueva ministra Guiselle Cruz.

En la respuesta, Hacienda obvia la petición de recursos de Mora. El ministerio no aporta ningún recurso nuevo para responder a sus solicitudes. Hacienda no toca  en su oficio el tema de las metas para el Plan Nacional de Desarrollo ni el dinero para las universidades públicas.

El oficio únicamente solicita que el Ministerio de Educación «subsane las inconsistencias señaladas» ante la falta de recursos para la Junta de Pensiones del Magisterio. El ministerio advirtió que, de lo contrario, «se procederá a realizar el ajuste correspondiente a criterio de esta dirección».

Doble Check consultó al exministro Édgar Mora sobre estas diferencias con la cartera de Hacienda y sobre su salida del gobierno. Mora concedió indirectamente que su renuncia fue solicitada por Casa Presidencial, y que no fue por iniciativa propia. Cuando se le consultó si su salida tuvo relación con el recorte presupuestario, su respuesta se limitó a un «no lo sé».

Consultada al respecto, Casa Presidencial negó que la renuncia obedeciera a las diferencias en temas presupuestarios.

Mora, por su parte, alegó desconocer los recortes que se practicaron al presupuesto del 2020. El exministro afirmó que su versión original pretendía avanzar con nueve líneas en el Plan Nacional de Desarrollo. El exministro afirmó: «Estas y otras líneas de mejora son incompatibles con un presupuesto de cero crecimiento o de decrecimiento, como lo mencioné con claridad en la nota que remití al Ministerio de Hacienda».

Doble Check contactó a la exministra de Hacienda, Rocío Aguilar, para consultarle sobre este tema. Según Aguilar, Hacienda no tuvo injerencia directa en el detalle de qué se recortó en el presupuesto del MEP. La cartera solo se encargó de verificar el cumplimiento de los techos presupuestarios, dice la exjerarca.

«Desde el Ministerio de Hacienda se fija un límite, un techo. No le corresponde al Ministerio de Hacienda ir a cada una de las instituciones, ese ejercicio se hace directamente con Presidencia. Desde ahí se fueron asignando los recursos», dijo. 

Aguilar agregó que no es inusual observar solicitudes adicionales de recursos, como la enviada por Mora, y que las restricciones presupuestarias al MEP obedecen al cumplimiento de la Regla Fiscal.

«Todas las instituciones, sin excepción, incluyendo el Ministerio de Hacienda, todas, aspiran o aspiramos a una serie de recursos. Sin embargo, a la hora en que hay que adjudicar esos recursos,  dados los límites que existían -en particular el límite de la Regla Fiscal-, en su mayoría -yo diría, sin excepción- se recortaron», cerró. 

 

Carlos Alvarado expuso dos datos falsos en discursos ante la ONU

En resumen: El presidente Carlos Alvarado compartió dos datos falsos sobre economía ambiental. Las afirmaciones las hizo en dos de los discursos que leyó ante Naciones Unidas: uno de ellos ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y otro en la Cumbre de Acción Climática.

El primer dato falso ha sido un chequeo reiterado de Doble Check. Es falso que Costa Rica hubiera pasado de una cobertura forestal de un 20%, en la década de los 80, a una superior al 50% en la actualidad. Los datos disponibles permiten afirmar que Costa Rica nunca redujo su cobertura forestal a menos de un 40%.

El segundo se refiere al parque vehicular eléctrico de Costa Rica. Alvarado afirmó que la cantidad de vehículos eléctricos había aumentado en un 500% en el último año. El dato es falso: en realidad, el dato correcto es que Costa Rica aumentó de esa manera su flota vehicular eléctrica en los últimos cinco años. Esta información ya había sido verificada por Ojo al Clima.

Contactamos a Casa Presidencial y nos refirieron los datos en los que se confirma el error en el discurso de Alvarado. No obtuvimos respuesta oportuna sobre la admisión y el origen del error.

En resumen: El presidente Carlos Alvarado compartió dos datos falsos sobre economía ambiental. Las afirmaciones las hizo en dos de los discursos que leyó ante Naciones Unidas: uno de ellos ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y otro en la Cumbre de Acción Climática.

El primer dato falso ha sido un chequeo reiterado de Doble Check. Es falso que Costa Rica hubiera pasado de una cobertura forestal de un 20%, en la década de los 80, a una superior al 50% en la actualidad. Los datos disponibles permiten afirmar que Costa Rica nunca redujo su cobertura forestal a menos de un 40%.

El segundo se refiere al parque vehicular eléctrico de Costa Rica. Alvarado afirmó que la cantidad de vehículos eléctricos había aumentado en un 500% en el último año. El dato es falso: en realidad, el dato correcto es que Costa Rica aumentó de esa manera su flota vehicular eléctrica en los últimos cinco años. Esta información ya había sido verificada por Ojo al Clima.

Contactamos a Casa Presidencial y nos refirieron los datos en los que se confirma el error en el discurso de Alvarado. No obtuvimos respuesta oportuna sobre la admisión y el origen del error.

Cobertura forestal

El presidente afirmó ante la Asamblea General de la ONU que Costa Rica tuvo apenas un 20% de territorios ocupados por bosques en los años 80.

“…sí es posible revertir procesos de deforestación, donde pasamos de una cobertura forestal de un 20% en los años 80 a tener hoy más de un 50% de forestal”.

El dato dicho por el mandatario no solo replica un mito ampliamente divulgado, sino que también lo exagera.

Doble Check ya ha refutado esta afirmación en varias ocasiones. El dato se basa en un estudio de 1985 que afirmaba que para 1983 el territorio cubierto por bosques en el país era del 26%. Según la información científica disponible más recientemente, la cobertura forestal de Costa Rica nunca ha descendido a menos de un 40%.

El investigador Arturo Sánchez-Azofeifa afirma que Costa Rica “habría sido una pradera” si en 1983 hubiera tenido solo 26% de cobertura forestal. Ese porcentaje representa prácticamente el territorio de bosques que son parques nacionales o reservas biológicas.

Sí es cierto que Costa Rica tiene una cobertura boscosa actual de más del 50% de su territorio, como lo dijo Alvarado. La última publicación del Ministerio de Ambiente indica que el porcentaje es del 52,4%.

El dato falso de que Costa Rica duplicó su cobertura forestal en un período de 30 años fue divulgado primero en junio por Procomer al replicar una nota de un medio digital español. Después fue repetido en agosto por Casa Presidencial al compartir un video con el dato falso divulgado por el Foro Económico Mundial. La refutación a Alvarado es nuestra tercera refutación del dato.

Flota vehicular sí aumentó 500%… pero en cinco años

El segundo dato falso fue leído en la Cumbre de Acción Climática, y había sido chequeado primero por Ojo al Clima. La frase del presidente indica:

«En el último año hemos dotado de una infraestructura de recarga todo el territorio nacional, y la flota vehicular ha crecido en un 500%, pero la flota vehicular eléctrica.»

El dato es falso. Es cierto que Costa Rica aumentó su flota vehicular eléctrica en un 500%, pero eso sucedió en cinco años, no en uno.

Doble Check solicitó a Casa Presidencial la fuente del dato compartido por el presidente Alvarado. La oficina de prensa indicó que el dato procede de las estadísticas de movilidad eléctrica del MINAE.

El presidente Carlos Alvarado participó el 23 de setiembre en la Cumbre de Acción Climática. Allí compartió logros y metas de Costa Rica en materia ambiental.

Costa Rica pasó de tener 312 automóviles eléctricos en el 2018 a 618 en agosto de 2019. Es decir, en el último año hubo un aumento de un 105%.

La variación a la que se refiere el presidente ocurrió en los últimos cinco años, no en el último año. En el 2015, Costa Rica contaba con apenas 105 automóviles eléctricos: un aumento de un 508%, comparado con los datos más recientes.

Hay otro detalle importante: los datos de Alvarado no se refieren a la flota vehicular, sino específicamente a los automóviles. Si se consideran motos y otro tipo de vehículos, los aumentos son más modestos (de un 27% para el último año, y de un 172% para el último quinquenio).

Ojo al Clima también discute que sea cierta la frase “en el último año hemos dotado de una infraestructura de recarga todo el territorio nacional”. De hecho, en los listados de puntos de recarga de vehículos eléctricos en Costa Rica puede apreciarse que esos centros aún no cubren los 82 cantones del país, y que en Limón apenas se dispone de tres estaciones de este tipo.

 

Nota del editor: Esta nota fue actualizada en cuestiones de estilo para mejorar la claridad en su lectura.