Jonathan Prendas hace descripción falsa del aborto y la vincula con norma técnica

En resumen: El diputado independiente Jonathan Prendas dijo que la norma técnica para el aborto impune permite el “desmembramiento de bebés o su quema aplicándole un ácido”. Eso es falso.

La norma para el aborto impune —para casos de peligro a la vida o la salud de mujer— no detalla los procedimientos médicos mediante los cuales se ejecuta el aborto. La normativa sí advierte que el procedimiento deberá ejecutarse de manera segura y “mediante el procedimiento médico menos invasivo posible y basado en la evidencia científica actualizada”.

Además, es falso que exista un método de aborto que emplee ácido o que sea necesario el desmembramiento de fetos para ese propósito, como publicó el diputado este martes.

Así lo confirmaron a Doble Check el jefe de Ginecología y Obstetricia del Hospital Rafael Ángel Calderón Guardia, Danilo Medina; y la presidenta de la Asociación Costarricense de Gineco-Obstetricia, María Angélica Vargas. Ella fue designada por el Colegio de Médicos y Cirujanos como voz experta para este chequeo.

Doble Check intentó comunicarse con el legislador Jonathan Prendas y con su asesor de comunicación, pero no se obtuvo respuesta oportunamente.

En resumen: El diputado independiente Jonathan Prendas dijo que la norma técnica para el aborto impune permite el “desmembramiento de bebés o su quema aplicándole un ácido”. Eso es falso.

La norma para el aborto impune —para casos en los que peligre a la vida o la salud de mujer— no detalla los procedimientos médicos mediante los cuales se ejecuta la interrupción del embarazo. La normativa sí advierte que el procedimiento deberá ejecutarse de manera segura y “mediante el procedimiento médico menos invasivo posible y basado en la evidencia científica actualizada”.

Además, es falso que exista un método de aborto que emplee ácido o que sea necesario el desmembramiento de fetos para ese propósito, como publicó el diputado este martes.

Así lo confirmaron a Doble Check el jefe de Ginecología y Obstetricia del Hospital Rafael Ángel Calderón Guardia, Danilo Medina; y la presidenta de la Asociación Costarricense de Gineco-Obstetricia, María Angélica Vargas. Ella fue designada por el Colegio de Médicos y Cirujanos como voz experta para este chequeo.

Doble Check intentó comunicarse con el legislador Jonathan Prendas y con su asesor de comunicación, pero no se obtuvo respuesta oportunamente.

¿Qué dijo el diputado Jonathan Prendas?

En diciembre pasado, el Poder Ejecutivo aprobó por medio de un decreto la norma técnica para la interrupción del embarazo en casos de peligro a la vida o la salud de la mujer. El procedimiento está permitido según el artículo 121 del Código Penal desde 1970 bajo el término de aborto impune.

El diputado independiente del llamado bloque Nueva República, Jonathan Prendas, ha mostrado su oposición a la norma. El jueves anterior presentó una acción de inconstitucionalidad en contra de esta.

Este martes, el legislador publicó en redes sociales que se opone a esa reglamentación porque “permitiría el desmembramiento del bebé o su quema aplicándole un ácido”.

Aborto no requiere “desmembramiento” o uso de ácido

Doble Check consultó al jefe de Ginecología y Obstetricia del Hospital Rafael Ángel Calderón Guardia, Danilo Medina; y al Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica, que designó como voz especialista para este chequeo a María Angélica Vargas. Ella es presidenta de la Asociación Costarricense de Gineco-Obstetricia (AOGCR).

Ambos especialistas negaron la existencia de un procedimiento médico que requiera el uso de ácido para ocasionar un aborto. Además, Vargas y Medina aseguraron que el desmembramiento de fetos es una percepción incorrecta del aborto como proceso médico.

Los especialistas describieron la existencia de dos categorías generales de aborto: por medio de medicamentos (sin necesidad de cirugía) que inducen la dilatación del cuello uterino o por medio de procedimientos quirúrgicos. El uso de cada uno depende de cuán avanzado sea el embarazo o de la condición de la mujer.

Vargas añadió que los especialistas médicos deben agotar otras opciones antes de recurrir a procedimientos quirúrgicos como el legrado. Este procedimiento emplea instrumentos médicos para remover el contenido del útero. La presidenta de la AOGCR recalcó que, en esos casos, los médicos deben evitar cualquier fragmentación de tejidos, pues representa un peligro para la mujer.

“Si eso sucede en el útero [fragmentación], se corre el riesgo de que los fragmentos rompan el útero. Estaríamos poniendo en riesgo a la mujer en lugar de protegerla, que es lo que se busca con el aborto terapéutico”, aseguró Vargas.

Medina añadió que la presencia de fragmentos del feto o de la placenta después de un aborto terapéutico es un asunto de “extrema vigilancia médica”.

Norma no determina métodos para aborto impune

Por otro lado, es falso que la norma técnica que decretó el gobierno determine cuáles procedimientos específicos deben emplearse para interrumpir un embarazo por riesgo a la vida o la salud de la mujer.

La norma sí advierte que el aborto impune debe hacerse de manera segura y en acatamiento con “los más altos niveles de calidad”. El punto 8.1 de la reglamentación indica que debe emplearse “el procedimiento médico menos invasivo posible y basado en la evidencia científica actualizada”. También agrega que este debe ser el más adecuado para la condición presente de la mujer.

Además, dicha reglamentación exige que el procedimiento solo podrá aplicarse en hospitales y clínicas “que cuenten con la infraestructura, el equipamiento y los recursos necesarios”, así como la aprobación de protocolos por parte del Ministerio de Salud.

Mujeres en Costa Rica sí mueren por embarazos, aunque el diputado Jonathan Prendas diga lo contrario

En resumen: Una mujer sí puede morir debido a un embarazo, aunque el diputado Jonathan Prendas haya dicho lo contrario.

Solo en Costa Rica, casi 400 mujeres han fallecido en los últimos 18 años por enfermedades atribuibles directamente o potenciadas por el embarazo.

Las afecciones previas de la madre pueden agravarse por el embarazo, pero también hay enfermedades ocasionadas directamente por estar en ese período. Algunas de esas enfermedades, como la preeclampsia severa y la eclampsia (estados hipertensivos ocasionados por el embarazo) le quitaron la vida a 39 mujeres entre el 2000 y el 2019.

También es falso que en todos los casos sea posible tratar una enfermedad de la madre y continuar con el embarazo, a pesar de la calidad de los servicios médicos en el país.

Tanto el presidente del Colegio de Médicos (al que el propio Prendas citó, de forma incorrecta), como la Coordinadora del Sistema Nacional de Evaluación y Análisis de la Mortalidad Materna e Infantil y el jefe de Ginecobstetricia del Hospital Calderón Guardia, desmintieron al legislador en entrevista con Doble Check.

En resumen: Una mujer sí puede perder la vida debido a un embarazo, aunque el diputado Jonathan Prendas haya dicho lo contrario.

Solo en Costa Rica, casi 400 mujeres han fallecido en los últimos 18 años por enfermedades atribuibles directamente o potenciadas por el embarazo.

Las afecciones previas de la madre pueden agravarse por el embarazo, pero también hay enfermedades ocasionadas directamente por estar en ese estado. Algunas de esas enfermedades, como la preeclampsia severa y la eclampsia (estados hipertensivos ocasionados por el embarazo) le quitaron la vida a 39 mujeres entre el 2000 y el 2017. 

También es falso que en todos los casos sea posible tratar una enfermedad de la madre y continuar con el embarazo, a pesar de la calidad de los servicios médicos en el país.

Tanto el presidente del Colegio de Médicos (al que el propio Prendas citó, de forma incorrecta), como la Coordinadora del Sistema Nacional de Evaluación y Análisis de la Mortalidad Materna e Infantil y el jefe de Ginecobstetricia del Hospital Calderón Guardia, desmintieron al legislador en entrevistas con Doble Check.

La cita de Prendas

El lunes 28 de enero el diputado Jonathan Prendas afirmó:

“En Costa Rica no es necesaria la instauración de una norma por aborto porque no hay un caso, una enfermedad, una intervención en la cual la mujer pueda perder la vida producto de un embarazo”.

Su afirmación fue hecha en un debate en Telenoticias.  Prendas repitió la cita luego en la Asamblea Legislativa durante la presentación de un proyecto de ley que prohibiría «todos los procedimientos o técnicas que su normal desarrollo y crecimiento», refiriéndose al embrión y al feto.

“La única excepción que se da es cuando se da fuera del útero, y es el embarazo ectópico tubárico que, en este caso, no se practica un aborto, sino que salpinsectomía (sic, en realidad es salpingectomía), eso significa que se cortan las trompas de falopio donde se alojó el embrión y que no va a vivir más de dos meses y que, por ende, al rescatar la vida de la mamá, deja en término la vida del no nacido, que no va a vivir más de dos meses”, agregó.

Prendas dijo que basó su punto de vista sobre los riesgos del embarazo en el criterio del presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos, Andrés Castillo.

“El Colegio de Médicos de Costa Rica da garantía y certeza de que no es necesario una norma de aborto, porque lo que se está estableciendo en Costa Rica y a nivel internacional es que ya cualquier enfermedad que pueda tener la mujer es tratable en un 100%, por lo tanto puede llegar a término el embarazo y solventarse la salud de la mujer”, dijo Prendas.

Expertos desmienten al diputado

Los especialistas consultados por Doble Check coincidieron en que la muerte de una mujer embarazada puede ocasionarse por afecciones previas que se agravan en el embarazo o debido a enfermedades ocasionadas directamente por estar en ese estado.

Uno de esos expertos es Danilo Medina, jefe de ginecología y obstetricia del Hospital Rafael Ángel Calderón Guardia.

“Puede ser que una mujer, siendo sana, desarrolle una enfermedad hipertensiva del embarazo, y resulta que la enfermedad hipertensiva en el embarazo es lo que causa más mortalidad, tanto en Costa Rica como en el mundo”, explicó Medina.

El experto del Calderón Guardia dio otros ejemplos: “Igual con la diabetes gestacional, donde una mujer puede ser sana y durante el embarazo se genera la diabetes. Si la persona tiene un embarazo ectópico, evidentemente puede morir por ese motivo. O si tiene un aborto inminente pero quedó  retenido y empieza a sangrar de forma importante, aunque el bebé esté vivo, el sangrado abundante con anemia puede matar a la mujer. Entonces, lo que estaba diciendo el señor este [Jonathan Prendas] está fuera de contexto”, aseguró Medina.

Las enfermedades que padecen las mujeres antes de estar embarazadas también son un riesgo que puede ocasionar la muerte. “Hay enfermedades que se pueden ver empeoradas durante el embarazo y la persona, por no tener educación, por no planificar o por no estar en un sistema de salud que prevenga, va a quedar embarazada y puede generar un trastorno”, agregó el doctor Medina.

Presidente del Colegio de Médicos rebate a Prendas

El presidente del Colegio de Médicos también se mostró en desacuerdo ante las palabras del diputado Prendas, a pesar de que este lo empleara como referente en su entrevista a Telenoticias.

Castillo negó rotundamente que pueda tratarse “cualquier enfermedad” de la mujer y continuar con el embarazo en todos los casos, como dijo el diputado.

“Eso no es correcto ni adecuado. Es una opinión del señor diputado que el Colegio no puede avalar en ningún momento, ni yo como médico”, afirmó Castillo a Doble Check.

El doctor Castillo aseguró que hay “una gran cantidad” de enfermedades y patologías que existen ligadas directamente al embarazo, y descartó que todas puedan ser tratables “sin ningún problema”, como comentó Prendas.

“No, absolutamente no: hay condiciones en donde uno puede tratar de hacer el esfuerzo de salvar las dos vidas, pero hay momentos en que ya no hay posibilidades y hay que tomar la decisión y proceder [a detener el embarazo]”.

Castillo comentó que la posibilidad de tratar una enfermedad de una mujer embarazada depende de la gravedad y las características de cada caso. Por ejemplo, si la mujer tiene cáncer, la viabilidad de continuar la gestación depende de la parte del cuerpo donde esté localizado el cáncer. “Al momento que la mujer está embarazada y tenga un cáncer de cuello uterino, de la matriz, no se le puede tratar y no se le puede dar chance de que termine el embarazo”, aseguró Castillo.

Los datos: «Sí hay muertes, y las vigilamos»

De hecho, justo para atender el problema de la mortalidad materna existe un Sistema Nacional de Evaluación y Análisis de la Mortalidad Marterna e Infantil, que coordina la doctora Laura Velasquez, que conversó con Doble Check.

“Nosotros llevamos las estadísticas a nivel nacional y tenemos comisiones a lo largo del país. Investigamos cada una de las muertes maternas que ocurren para detectar oportunidades de mejora en el acceso a los servicios. Sí hay enfermedades que se agravan durante el embarazo o que también se presentan en el momento del embarazo. Sí hay muertes, y las vigilamos”, dice Velásquez.

Durante el 2018 se registraron diez muertes de mujeres durante el embarazo, el parto y el puerperio (los siguientes 42 días después del parto), a partir de datos preliminares. Entre el 2000 y el 2017 se han registrado 386 decesos durante estas etapas, según puede consultarse en la página del Instituto Nacional de Estadística y Censos. 

No todos ellos son producto del embarazo: en algunos casos el embarazo complica enfermedades preexistentes (las más comunes del sistema circulatorio y el respiratorio), pero hay otros en donde el embarazo sí funciona como disparador de la patología que ocasiona el fallecimiento.

La preeclampsia es la tercera causa de muertes entre las mujeres que están en esta condición. Esa patología ocurre solo durante el embarazo. Entre el 2000 y el 2017, el INEC reporta el fallecimiento de 29 mujeres por dicha complicación, que genera hipertensión arterial (presión alta) y otros problemas.

 

“Las (muertes) que más se presentan, que hemos detectado, son las hemorragias posparto, infecciones y los estados hipertensivos del embarazo (como la preeclamsia). Esos se nos han venido repitiendo año tras año”, cerró la doctora Velásquez.