Medio regional desinformó sobre COVID-19 en una emisión que justificó como “criterio científico novedoso”

En resumen: Es falso que el coronavirus que causa la enfermedad COVID-19 no hubiera sido aislado para su estudio. También es falso que las pruebas de laboratorio que se usan para detectar a portadores del virus detecten material genético del ser humano.

Esas falsedades fueron difundidas por el médico general Augusto Vega Chavarría en una entrevista con Noticias Allan Jara. El medio está ubicado en la Zona Norte del país. A pesar de ser invenciones ampliamente refutadas, Jara justificó la emisión como un esfuerzo por dar balance a la información oficial que suele divulgar su medio de comunicación durante la pandemia.

El espacio fue transmitido el pasado viernes en Facebook y tiene más de 173.000 reproducciones.

El periodista Allan Jara presentó las afirmaciones del médico general como “criterios novedosos” desde “el punto de vista científico”. Las afirmaciones divulgadas por Vega han circulado en Internet desde el inicio de la pandemia. Todas han sido verificadas en reiteradas ocasiones.

Doble Check contactó a Augusto Vega, pero no se obtuvo respuesta. También contactó a Allan Jara. El periodista afirmó que desconocía de previo el contenido de las afirmaciones de Vega, a pesar de que las presentó como criterios científicos novedosos. También indicó que fue el médico quien se le acercó con la iniciativa de la entrevista. Jara declinó responder si la transmisión, que tiene un formato periodístico, había sido pagada por el médico.

Noticias Allan Jara es un medio que funciona en Facebook. La plataforma divulga informaciones desde Pital de San Carlos. Esta es una de las zonas que mantiene una situación de riesgo naranja por el brote de COVID-19.

El virus SARS-CoV-2 sí se aisló y secuenció

El médico general Augusto Vega dijo que no hay credibilidad sobre la existencia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2 porque “no se aisló el virus, no se ha aislado nunca”. “Si no hay agente infeccioso, ¿cómo vamos a decir que hay enfermedad?”, agregó Vega en la plataforma que le facilitó Allan Jara.

Esa afirmación es falsa.

El nuevo coronavirus ha sido aislado en laboratorios. Su código genético es de dominio público. El Centro Clínico de Salud Pública y la Escuela de Salud Pública de Shanghái, de China, publicaron sus primeros hallazgos en enero pasado. Otras instituciones hicieron sus propios estudios del virus desde entonces.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés) aislaron y cultivaron muestras del nuevo coronavirus en mayo, por ejemplo. Las instituciones dispusieron su información para investigación científica y médica.

La agencia francesa de noticias AFP halló desinformación similar en Chile sobre el aislamiento del coronavirus. AFP recalcó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó desde enero una guía con orientaciones provisionales sobre el COVID-19, según un chequeo de mediados de septiembre. El documento recalcó en aquel momento que el nuevo coronavirus fue identificado gracias a la secuenciación de muestras cultivadas “o directamente de muestras recibidas de diversos pacientes con neumonía”.

Pruebas PCR no reaccionan ante genoma humano

Otra falsedad que fue difundida en la plataforma del periodista Allan Jara es que las pruebas de laboratorio empleadas para el diagnóstico de portadores del nuevo coronavirus detectan un cromosoma humano en lugar del virus. La pandemia de COVID-19 sería falsa, según ese argumento espurio.

“Resulta que extraen las células del paciente y resulta que lo que sacan, supuestamente, de cadena viral o genética es el cromosoma 8 del ser humano. Ese cromosoma lo que dice es que usted es ser humano respecto a una vaca, respecto a una gallina. Ese es el cromosoma que nos identifica como seres humanos genéticamente. Tiene una carga genética y lo que hicieron fue llegar y decir: ‘Sacamos el cromosoma 8 porque, como no hay virus, entonces sacamos el cromosoma 8 y decimos que ese es el virus’”, dijo Vega en entrevista.

Esas afirmaciones también son falsas. Circulan en Internet al menos desde abril pasado. Así  lo  señalan otros proyectos periodísticos de verificación, y han resurgido nuevamente en septiembre.

La COVID-19 se detecta por una prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Esta es una técnica de laboratorio usada para hacer millones de copias de un segmento de ADN de interés. La PCR es capaz de discriminar y copiar una molécula de ADN con una secuencia de nucleótidos específica aunque esté mezclada con muchas otras moléculas de ADN diferente. En términos simples, la PCR funciona como si fuera una fotocopiadora de ADN. «Fotocopia» únicamente al nuevo coronavirus en las pruebas para detectar COVID-19.

¿Cómo funcionan las pruebas PCR?

Los detalles técnicos son más complejos, pero garantizan que la prueba sea específica para detectar al nuevo coronavirus.

Para llevar a cabo una PCR, es estrictamente necesario usar dos iniciadores o primers. Estos son dos secuencias cortas de ADN diseñadas para unirse de forma exclusiva al inicio y al final del fragmento de ADN que se quiere identificar y copiar. Ambos primers –y otros reactivos– son mezclados de forma simultánea con el ADN original que se quiere copiar, el cual fue previamente purificado. Si solamente se usa uno de los iniciadores, no se produce amplificación (no se copia el ADN) y el resultado de la prueba será negativo.

Es cierto que la secuencia de uno de los primers (llamado primer reverso) del protocolo de PCR para detectar el nuevo coronavirus coincide con un fragmento de ADN del cromosoma 8 humano. La desinformación esparcida en Internet se enfoca únicamente en esa coincidencia.

Sin embargo, el segundo iniciador (primer delantero) no coincide para este mismo cromosoma. Por eso, no es posible que ese par de primers copie el ADN humano del cromosoma 8.

Además, la prueba PCR también tiene un límite de cuán distanciados deben estar entre sí las secuencias de los primers en el material genético. Así lo recalcó a Doble Check Silvia Molina. Ella es microbióloga especialista en inmunología y miembro del Instituto de Investigaciones en Salud (INISA) de la UCR.

“Si los primers no se pegan a una región específica de un tamaño específico, la PCR no va a dar [un resultado positivo]”, indicó Molina.

PCR encuentra solo lo que busca

Las pruebas PCR incluyen adicionalmente una sonda fluorescente diseñada para detectar el fragmento de material genético que se amplifica entre los dos iniciadores. “Entonces, primero hay una selección específica del material genético viral por parte del par de primers y luego hay un segundo paso de especificidad, que es la sonda”, afirmó la microbióloga del INISA.

El límite de distanciamiento, sumado a la sonda, hacen que los primers utilizados en los protocolos de PCR para  la detección del SARS-CoV-2 solamente pueden amplificar el ADN del virus. No pueden amplificar el ADN humano.

El proceso se puede demostrar mediante el uso de una herramienta conocida como BLAST. El BLAST es un software desarrollado por el Centro Nacional de Información en Biotecnología (NCBI, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos. En ese software se puede introducir la secuencia de primers para buscar posibles sitios de unión a lo largo de todo el ADN humano. De ese modo, se ha demostrado que el segundo primer no es capaz de unirse a ninguna secuencia del ADN humano. En consecuencia, el paso de “copiado” de ADN humano no podría darse con una prueba PCR de COVID-19.

Una prueba en el software BLAST muestra que la secuencia del segundo iniciador (‘primer’ delantero) de las pruebas PCR para detectar a personas infectadas con el nuevo coronavirus coincide con una parte del material genético de ese agente. No hay coincidencia en el cromosoma 8 humano. Por eso, no es posible que el par de ‘primers’ de la prueba copien el ADN humano. (Prueba hecha por Warner Alpízar, subdirector de CIEMIC-UCR).

El protocolo de PCR para la detección del nuevo coronavirus SARS-CoV-2 fue desarrollado en el Instituto Pasteur de París, Francia. La normativa está disponible en la plataforma oficial de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Contradicción en espacios de Noticias Allan Jara

El médico general Augusto Vega tiene varios antecedentes como desinformador en temas de salud. Uno de ellos fue en otro espacio en Noticias Allan Jara de marzo pasado. Vega afirmó entonces que se había comprobado la efectividad de productos como el vinagre de manzana y el bicarbonato de sodio para “destruir” el nuevo coronavirus.

Vega contradice sus propias aseveraciones. La efectividad del producto desinfectante que recomendó en marzo debe comprobarse en un virus que ahora afirma que no existe.

“Para probar que una sustancia tiene un efecto antiviral o que tiene una característica desinfectante en superficies se necesita el virus, y eso se obtiene mediante su aislamiento. Así, se ha probado cuánto debe exponerse a luz ultravioleta o durante cuánto tiempo deben aplicarse desinfectantes para desaparecer las partículas virales”, resaltó Molina.

Doble Check había comprobado que las recomendaciones hechas por Vega en marzo carecen de evidencia científica.

¿Qué dice Allan Jara? 

“Mostramos la otra cara de la moneda, de aquellos profesionales –sobre todo de las personas que tienen criterio médico– y que tal vez no concuerdan con la misma línea del gobierno”. Así presentó su entrevista con Augusto Vega el periodista Allan Jara.

Vega ha sido sujeto de repetidas refutaciones. El médico ha desinformado desde el inicio de la pandemia provocada por el nuevo coronavirus. Vega ha propagado ideas falsas y recomendado remedios que pueden resultar nocivos para la salud. Doble Check ha encontrado las mismas afirmaciones en memes, artículos y blogs no verificados de Internet.

Allan Jara advirtió en su emisión que no necesariamente comparte las afirmaciones de Vega, así como no necesariamente comparte las afirmaciones de las autoridades oficiales.

Doble Check contactó al periodista. Jara reafirmó su justificación de transmitir la entrevista: “Es dar justicia en la información que se emite”. El periodista considera a Vega como una contrabalanza a la información oficial.

“Él me pidió que si yo podía entrevistarlo sobre eso específicamente”, afirmó. Aún así, el periodista aseguró que desconocía de previo el contenido de las afirmaciones de Vega, a pesar de que las presentó como criterios científicos novedosos.

Jara declinó responder si el médico había pagado por la entrevista en su espacio. El periodista sugirió que el interés de Doble Check debería restringirse al contenido de lo afirmado por Augusto Vega. “¿Cuál es la pretensión de saber si el doctor ha pautado o no ha pautado con nosotros o con otros medios?”, dijo.

Antecedentes de Augusto Vega Chavarría

Doble Check envió una serie de consultas al médico general Augusto Vega sobre sus afirmaciones en en el medio regional de Allan Jara por medio de mensaje de texto. No se obtuvo respuesta.

Desde finales de marzo, el Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica abrió un proceso disciplinario contra Augusto Vega Chavarría por recomendar falsos métodos de desinfección contra el nuevo coronavirus, así como por sugerir curas contra el COVID-19 sin evidencia científica documentada.

Los registros del Colegio de Médicos y Cirujanos muestran que el ejercicio profesional del médico general Augusto Vega Chavarría ha sido suspendido en cuatro ocasiones entre el 2014 y el 2017. La sanción más grave se dio en el 2017 por permitir a terceros la confección de dictámenes médicos de licencia de conducir utilizando su cuenta oficial. Vega fue suspendido de ejercer como médico durante 120 días.

Vega también fue sancionado con 60 días de suspensión en el 2015 por incumplir la obligación de tener un expediente clínico y de facilitarlo al paciente o a una autoridad judicial a solicitud de estos. Las otras dos sanciones de ocho días se dieron por hallarse culpable de competencia desleal.

En su perfil en Facebook, Vega afirma que fue «funcionario» de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El departamento de comunicación de la Organización Panamericana de la Salud (división de la OMS en las Américas) respondió a Doble Check que «no hay registro de su nombre como funcionario de OPS/OMS en Washington (sede regional) ni en la oficina país de Costa Rica».

La constancia de faltas disciplinarias en firme del médico general Augusto Vega puede descargarse aquí.

Nota del editor: Warner Alpízar Alpízar es Doctor en Biología del Cáncer de la Universidad de Bergen, Noruega. Actualmente es subdirector del Centro de Investigación en Estructuras Microscópicas (CIEMIC) y profesor de Bioquímica de la UCR. Él forma parte de un proyecto de colaboración entre la Escuela de Medicina de la UCR y Doble Check para verificar desinformación en materia de salud.

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