Eco Católico divulgó dato engañoso sobre tasa de fracaso de la FIV

En resumen: Un artículo de noviembre del Eco Católico afirma que la fertilización in vitro (FIV) es un procedimiento que ha fracasado en 80% de los casos realizados por la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) este año. Sin embargo, el periódico presentó ese dato de manera engañosa.

El titular del Eco Católico puede ser engañoso por varias razones:

1. El periódico enfoca su artículo en cuestionar el uso de embriones para esa técnica de reproducción asistida. Sin embargo, la estimación de su titular incluye seis casos que fueron cancelados y donde, por lo tanto, no hubo fertilización de óvulos ni desarrollo de embriones. El periódico no hace esa aclaración.

2. El artículo afirma que solo se obtuvieron tres embarazos por medio de la fertilización in vitro en el primer ciclo habilitado por la CCSS. En realidad, se lograron cinco embarazos, pero dos se interrumpieron por aborto espontáneo antes de la novena semana de desarrollo.

3. La tasa de éxito de un procedimiento médico como la FIV se estima con base en nacimientos vivos. Sin embargo, el Eco Católico hace una predicción al suponer que los tres embarazos que aún están en desarrollo serán nacimientos vivos. El primer ciclo de FIV de la CCSS aún no ha llegado a la etapa de nacimientos.

4. El periódico publicó un dato sobre el fracaso de la FIV sin brindarle a sus lectores información que permita comparar ese resultado frente a la reproducción humana natural. Esta también tiene tasas de éxito limitadas por diversas condiciones.

La información disponible en la actualidad aún no permite calcular una tasa de éxito para la FIV, ya que es necesario el conteo de nacimientos vivos.

Actualmente, los datos solo permiten afirmar que se lograron embarazos en 55% de los casos donde hubo fertilización in vitro. Esta es una tasa superior al promedio mundial. Eso sí, hay que tratar ese porcentaje con cautela porque la población tratada en el país es muy pequeña en comparación con otros países.

¿Cómo funciona la fertilización in vitro (FIV)?

La fertilización in vitro (FIV) es una técnica de reproducción asistida que se realiza fuera del cuerpo de las mujeres en un ambiente controlado de laboratorio.

La fertilización in vitro (FIV) consiste en la unión de los óvulos con los espermatozoides, mientras que la transferencia de embriones (TE) es la colocación de los embriones en el útero. Puede utilizarse también microinyección espermática (ICSI) que consiste en introducir un espermatozoide en cada óvulo, según criterio del especialista”, explica la CCSS en su plataforma informativa.

Cada mujer seleccionada para el procedimiento es tratada previamente con hormonas y medicamentos. Esta preparación pretende estimular que los ovarios produzcan varios óvulos, los cuales son extraídos y mezclados con espermatozoides en un laboratorio.

Si la fertilización es exitosa, los embriones se desarrollan en el laboratorio por un período de entre uno y cinco días. Luego se selecciona el número de embriones para transferirlos en el útero de la mujer con base en su viabilidad de desarrollo.

Se transfieren como máximo dos embriones al útero de cada mujer, según lo establece el decreto que regula la aplicación de esta técnica en Costa Rica. La transferencia de un máximo de dos embriones ha sido generalizada en los tratamientos de FIV para disminuir la posibilidad de nacimientos múltiples.

La CCSS advierte que “en los casos en los que se hayan generado embriones que no se transfieran al útero, serán congelados, con el objetivo de transferirlos en intentos futuros”.

¿Cuándo es necesaria la fertilización in vitro?

La FIV se dispone para personas con infertilidad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la infertilidad es una enfermedad del sistema reproductivo que se identifica cuando no se logra un embarazo después de 12 meses de relaciones sexuales regulares y sin protección.

La FIV es una técnica reservada para personas en las que no han funcionado otros procesos de fertilidad. Así lo explicó a Doble Check Jerchell Barrantes, director de la Unidad de Medicina Reproductiva de Alta Complejidad de la CCSS.

“Este es un programa de pacientes que han pasado por todo el proceso de diagnóstico, tratamiento, correcciones quirúrgicas y tratamientos de infertilidad de baja complejidad. El 80% de los casos se resuelve con esas técnicas, pero hay 20% que requiere fertilización in vitro. Eso son casos difíciles. Son casos que, grosso modo, tienen menos de 3% de quedar embarazadas [naturalmente]. Es la única opción que les quedaba”, detalló Barrantes.

El titular del Eco Católico

La CCSS anunció en julio pasado que 15 parejas mostraron su interés por participar  en el primer ciclo de FIV que ofrece esa institución. La Sala Constitucional había prohibido la aplicación de la  técnica en el país en el 2000. Sin embargo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos había condenado al Estado costarricense por esa prohibición en el 2012 y ordenó restablecer la FIV en el país.

El 10 de octubre pasado, la CCSS anunció los resultados preliminares de ese primer grupo. “En nueve mujeres se logró realizar la transferencia de óvulos fecundados, y de esas, tres parejas disfrutan de un embarazo”, describió la CCSS en aquel momento por medio de un comunicado de prensa.

El Eco Católico publicó un reportaje de portada en el que cuestiona la efectividad de la FIV y su aplicación en el país. El periódico es el semanario de la Iglesia católica, institución que se manifestó reiteradamente contra la reanudación de la aplicación del procedimiento en el país.

El Eco Católico calculó el porcentaje de éxito del primer ciclo de FIV en la Caja al comparar esos tres embarazos en desarrollo frente a las 15 parejas seleccionadas para el programa. Así, ese periódico tituló a inicios de noviembre: “Tasa de fracaso de la FIV en la Caja es del 80%”.

Artículo del Eco Católico de su edición del 3 de noviembre del 2019, titulado: «Tasa de fracaso de la FIV en la Caja es del 80%».

El artículo del Eco Católico empleó como fuente principal a Claudio Slon, miembro del grupo Médicos por la Vida. Slon centró sus cuestionamientos en la transferencia y en el congelamiento de embriones para esa técnica. El médico describió como “hijos que murieron” a los embriones empleados en los casos que no resultaron en embarazo.

Eco Católico incluyó casos donde no hubo fertilización

Sin embargo, seis de las 15 mujeres incluidas en el programa de la CCSS —y en el titular del Eco Católico— no llegaron a la etapa de fertilización in vitro ni de transferencia embrionariaEsas mujeres solo pasaron por un proceso de estimulación ovárica.

 

“Cuando una pareja entra a un ciclo FIV, el proceso empieza con la estimulación ovárica controlada, que es poner una medicación para que el ovario superovule; ojalá, desarrollar unos 10 folículos”, detalló Jerchell Barrantes, director de la Unidad de Medicina Reproductiva de Alta Complejidad de la CCSS.

 

Barrantes confirmó a Doble Check que esos seis casos fueron suspendidos por irregularidades en la respuesta de cada mujer a ese proceso inicial. “Hubo seis casos que respondieron mucho o muy poco [a la estimulación ovárica], donde era muy riesgoso ir a un quirófano a sacar dos óvulos o un óvulo, o donde la reacción era tan enérgica que era peligroso sacar los óvulos porque se conlleva un síndrome de hiperestimulación ovárica”, describió.

El artículo del Eco Católico omite que su cálculo sobre el fracaso de la FIV incluye a mujeres a quienes ni siquiera se les extrajo óvulos para su fertilización o para su congelamiento.

Solamente en el quinto párrafo del texto, Slon menciona que la transferencia embrionaria se efectuó en nueve mujeres al decir que “en 6 de 9 parejas, sus hijos murieron”. La nota no aclara qué sucedió en el resto de casos.

La periodista a cargo del artículo, María Estela Monterrosa, respondió a Doble Check que, según el criterio de su colaborador, Claudio Slon, “las tasas de éxito o fracaso deben contarse en todas las candidatas al procedimiento desde que ingresan al programa de FIV”.

Hubo cinco embarazos en primer ciclo de FIV

Slon se basó en el cálculo del titular del Eco Católico para criticar la eficacia de la FIV en la CCSS. “Como ellos mismos lo dijeron, de todas las parejas a quienes se les aplicó la técnica, solo un 20% se obtuvo el embarazo (3 de 15)”.

En realidad, cinco de los nueve casos donde se hizo transferencia embrionaria resultaron en embarazo. Dos de esos embarazos terminaron por aborto espontáneo antes de la novena semana y tres aún están en desarrollo y superan las 18 semanas.

Jerchell Barrantes, de la CCSS, indicó que se transfirió un total de 13 embriones. Solo se transfirió un embrión a cinco mujeres; en los cuatro casos restantes, se transfirieron dos.

Doble Check consultó a la periodista del Eco Católico sobre esta imprecisión. Monterrosa justificó que “el fin de la FIV no es lograr embarazos, sino nacimientos de niños” y que por eso se enfocaron en los tres embarazos que siguen en desarrollo.

FIV en la Caja aún no ha llegado a etapa de nacimientos

Es correcto que los nacimientos vivos son necesarios para estimar el éxito de la FIV o de otras técnicas de reproducción asistida. Sin embargo, ese registro aún no está disponible en la CCSS porque esa institución inauguró la Unidad donde se realiza la FIV en julio de este año.

Sin embargo, el Eco Católico hizo una predicción apresurada, pues considera que los tres embarazos logrados por medio de la FIV serán nacimientos vivos. “Slon consideró que para efectos estadísticos los tres embarazos que están en curso llegarán al buen término, por lo que adelantó el criterio (a favor del centro FIV de la CCSS)”, justificó la periodista de ese medio.

La tasa de pérdida del embarazo por medio de FIV es similar a las posibilidades de ese desenlace en embarazos por concepción natural, y el riesgo aumenta con la edad de la mujer. Así lo indica en su plataforma informativa la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM, siglas en inglés).

Hay distintas maneras de medir tasas de éxito de la FIV… con nacimientos vivos

Aunque no se indicó en el artículo, la periodista del Eco Católico argumentó que, según Slon, las distintas etapas del ciclo de FIV no pueden considerarse como independientes. En realidad, sí se puede.

Doble Check hizo una revisión de distintas metodologías para medir el éxito de la fertilización in vitro y las técnicas de reproducción asistida en general. Los métodos de cálculo hallados dividen esas técnicas en distintas partes para medir su éxito.

Eso sí, Doble Check halló que el cálculo de tasas de éxito de la FIV se basa en nacimientos vivos.

Por ejemplo, la Autoridad de Fertilización Humana y Embriología del gobierno de Reino Unido estima la tasa de éxito de la FIV al comparar los nacimientos vivos frente al total de embriones transferidos. La tasa de éxito con ese método fue un promedio de 22% para el 2017 en Reino Unido, con mayores posibilidades para las mujeres menores de 35 años (29%).

Otra metodología revisada por Doble Check es la del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, siglas en inglés), del gobierno de Estados Unidos. Esta institución reporta anualmente las tasas de éxito de las técnicas de reproducción asistida ofrecidas en los centros médicos de ese país.

Los reportes de la CDC comparan los nacimientos vivos frente a la cantidad de procesos de transferencia embrionaria (al menos un embrión) para técnicas de reproducción asistida. En el caso de las técnicas donde se extraen los óvulos frescos de las mujeres tratadas, esa institución también calcula la tasa desde diferentes puntos de vista: nacimientos vivos por extracción intentada, por extracción y por transferencia embrionaria.

Slon defendió en la nota del Eco Católico y en una respuesta a Doble Check que su predicción es similar a las estadísticas mundiales sobre la FIV que recopila el Comité Internacional para el Monitoreo de Tecnología de Reproducción Asistida (ICMART, siglas en inglés).

Sin embargo, esa entidad emplea una metodología que contradice el argumento de Slon. Para calcular las tasas de éxito de la técnica, ICMART se basa en el número de nacimientos vivos por cada proceso de aspiración de óvulos registrado. Es decir, la entidad excluye a las mujeres que no llegaron a esa etapa.

Así, la predicción del Eco Católico y de Slon debió calcularse  solamente con las nueve mujeres donde se realizó la aspiración de óvulos y la implantación de embriones.

Con esa metodología, la tasa de nacimientos por aspiración de ICMART para la región de América Latina en el 2011 fue de 29,6%, con un promedio de 28% para todo el mundo.

¿Cuáles datos pueden estimarse actualmente?

Es incorrecto calcular la tasa de éxito de la FIV en la CCSS porque su primer ciclo no ha llegado a la etapa de partos. Actualmente, esa institución solo dispone datos de personas interesadas en el procedimiento, de extracciones de óvulos y del total de embriones transferidos.

El único cálculo que halló Doble Check que puede hacerse con la información disponible es el porcentaje de embarazos logrados por proceso de aspiración. Este tipo de cálculo es incluido por ICMART en su informe más reciente del 2011.

Para esa estimación, hay que dividir la cantidad de embarazos logrados (5) entre la cantidad de procesos de extracción de óvulos que se realizaron (9), lo cual arroja una tasa de 55,5% de embarazos para el primer ciclo de la FIV en la Caja. Ese porcentaje es superior al promedio mundial de 27,3% de embarazos que se logran por cada aspiración. Ese porcentaje debe manejarse con cautela porque la población tratada en el país es hasta ahora muy pequeña en comparación con otros países.

El área de Prensa de la CCSS no especificó a Doble Check cuál será la fórmula específica para establecer una eventual tasa de éxito de la FIV. Aún así, la evidencia hallada muestra que los datos deberán desagregarse por etapas, contrario a la predicción general hecha por el Eco Católico.

El éxito de la reproducción humana es limitado

El embarazo por medio de concepción natural no tiene una tasa de éxito de 100%. En realidad, las posibilidades son variadas. Incluso las parejas jóvenes y fértiles pueden tener limitaciones para lograr un embarazo.

La Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) advierte que la edad y los meses de intentos son los principales factores de éxito para un embarazo natural. “Para parejas jóvenes y fértiles, las posibilidades de embarazo están entre 20% y 37% durante los primeros tres meses. La posibilidad de éxito aumenta a 80% al año y 90% después de dos años de intentos”, explica esa institución.

La ASRM también indica que los mejores años reproductivos de una mujer están en sus veintes. “La fertilidad disminuye gradualmente a partir de los 30 años, sobre todo después de los 35 años. Cada mes que lo intente, una mujer sana y fértil de 30 años de edad tiene una probabilidad del 20% de quedar embarazada”, detalla esa entidad en su material informativo sobre fertilidad. Al llegar a los 40 años, una mujer tiene menos de 5% de quedar embarazada en un ciclo, añade la institución.

El especialista Jerchell Barrantes, de la CCSS, afirmó que los fracasos en la implantación del óvulo fecundado en el útero son comunes en las etapas tempranas del embarazo, previo a un diagnóstico por ecografía, y que esos casos suelen confundirse con atrasos o irregularidades con la menstruación.

Es decir, durante la concepción natural es común que ocurra fecundación pero que no concrete la implantación en el útero de la madre. No obstante, esos casos no suelen catalogarse o registrarse como «hijos que murieron».

La respuesta completa que dio a Doble Check la periodista del Eco Católico, María Estela Monterrosa, puede revisarse aquí.

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