Comisión legislativa del FEES tergiversó hallazgos del Estado de la Educación

En resumen: El informe de mayoría acerca del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES)  atribuye al Informe Estado de la Educación aseveraciones que no contiene. El estudio elaborado por el Programa Estado de la Nación no sustenta –y en algunos casos contradice– algunas de las conclusiones del informe preparado por la mayoría de diputados de la Comisión Especial para el FEES.

  • Es falso que la asistencia a las universidades hubiera bajado desde el 2010.
  • No hay datos que sustenten que la inversión en sedes regionales no sea una prioridad.
  • Es engañoso afirmar que la oferta académica sea obsoleta y que está divorciada del sector productivo.

Doble Check conversó con Isabel Román, Valeria Lentini y Marcela Román, del Estado de la Educación, para entender de qué manera el informe legislativo tergiversó algunos hallazgos del equipo de investigación. Marcela Román añadió que los diputados omitieron señalar en su informe una falla evidente en la educación superior pública: la falta de políticas para atender las brechas de género.

El informe legislativo fue aprobado por 31 diputados el 23 de junio. El Estado de la Educación sí coincide con el informe legislativo en la necesidad de apuntalar los programas de diplomado universitario. También concuerdan en que es necesario buscar tácticas para mejorar la relación entre costo y efectividad de la inversión en educación.

En resumen: El informe de mayoría acerca del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES)  atribuye al Informe Estado de la Educación aseveraciones que no contiene. El estudio elaborado por el Programa Estado de la Nación no sustenta –y en algunos casos contradice– algunas de las conclusiones del informe preparado por la mayoría de diputados de la Comisión Especial para el FEES.

  • Es falso que la asistencia a las universidades hubiera bajado desde el 2010.
  • No hay datos que sustenten que la inversión en sedes regionales no sea una prioridad.
  • Es engañoso afirmar que la oferta académica sea obsoleta y que está divorciada del sector productivo.

Doble Check conversó con Isabel Román, Valeria Lentini y Marcela Román, del Estado de la Educación, para entender de qué manera el informe legislativo tergiversó algunos hallazgos del equipo de investigación. Marcela Román añadió que los diputados omitieron señalar en su informe una falla evidente en la educación superior pública: la falta de políticas para atender las brechas de género.

El informe legislativo fue aprobado por 31 diputados el 23 de junio. El Estado de la Educación sí coincide con el informe legislativo en la necesidad de apuntalar los programas de diplomado universitario. También concuerdan en que es necesario buscar tácticas para mejorar la relación entre costo y efectividad de la inversión en educación.

Falso: La asistencia a las universidades viene bajando.

El informe de los diputados asegura que “desde el año 2010 viene bajando la asistencia a las universidades tanto públicas como privadas”.

En realidad, el Estado de la Educación separa los datos en dos criterios: matrícula y asistencia.

Miremos primero lamatrícula, medida a partir de los datos del primer ciclo de cada universidad pública. El estudio destaca que la matrícula en universidades públicas subió en más de un 12% entre el 2012 y 2017. Contrario a la observación de los diputados, es en las sedes regionales donde el crecimiento ha sido más significativo (29%).

La asistencia es el otro indicador del Estado de la Educación, y  se calcula de otra forma. Los investigadores miran la cantidad de personas entre 18 y 24 años, y observan qué porcentaje de ellos están estudiando en las universidades, sin importar si son públicas o privadas. Ese porcentaje ha estado estancado (distinto a decir que viene disminuyendo).

¿Por qué estancado? Marcela Román explicó que lograr aumentar la cantidad de estudiantes en las universidades públicas responde más a la educación secundaria y cada vez menos a aumentos en la cantidad de cupos universitarios.

“Probablemente, Costa Rica ha llegado al tope de su cobertura natural (en educación superior) (…) Hay unas  brechas estructurales en la calidad y cobertura secundaria en las regiones que, sin que eso se mejore, no hay manera de traer más gente a la universidad… Solo que les liberáramos el requisito de tener un título de secundaria, y no tiene sentido”, dijo.

Según Román, las universidades ya incorporaron a la población de mayor acceso: jóvenes de área metropolitana, estudiantes de los colegios con mejor formación o personas de alto nivel económico.

Crecer más es difícil: por eso están estancados.  Pero, aún a pesar de todo, hay una población que no está estancada y que sí está aumentando su participación en la educación superior. Se trata de los jóvenes más pobres, los jóvenes de las regiones o los jóvenes de primera generación (es decir, cuando son los primeros en la familia en ir a la universidad). Esa población sí está aumentando.

“Esto tiene sentido porque es en estos sectores donde hay margen para crecer y han sido las universidades públicas las que proporcionalmente han absorbido más a la población pobre en esas edades. También tiene sentido por la mayor presencia en las regiones y por las medidas afirmativas como las becas”, dijeron Isabel Román y Valeria Lentini a Doble Check.

La afirmación del informe de los diputados, entonces, es falsa. La matrícula de las universidades públicas sí ha aumentado en los últimos diez años, especialmente en las regiones. La asistencia se encuentra estancada en todo el indicador de educación superior (pública y privada), pero no cayendo.

El estancamiento se explica por brechas estructurales que van más allá de las universidades públicas. A pesar de eso, está aumentando la participación de los jóvenes más desfavorecidos.

Diputados: la inversión en las regiones no ha sido una prioridad

Los diputados afirman que la inversión en las regiones no ha sido una prioridad. Dicen basarse en el Estado de la Educación. Sin embargo, los investigadores señalan que carecen de datos para sustentar o rechazar esa afirmación.

“Eso no se de dónde lo sacaron, pero desde el Estado de la Nación no fue”, dice Marcela Román.

La investigadora explica que hay costos asociados a las sedes que están registrados en una sola cuenta sin segregar entre sedes centrales y regiones. Román también destaca que el valor de los activos en las sedes no está contabilizado dentro del rubro de inversión.

“Si hablamos de  las fincas que tenemos en todo el territorio nacional valen una fortuna, más todos los equipos, las maquinarias para hacer la agricultura y los laboratorios de veterinaria y los de agua… Tenemos una inversión brutal. No sabemos (a cuánto ascienden). Hay que hacer los números: no es tan sencillo”.

Para el próximo año, el informe del Estado de la Educación pretende hacer una primera aproximación a este tipo de datos. De momento afirman no haber publicado o contar con datos que permitan o no sustentar la afirmación de que “la inversión en las regiones no ha sido una prioridad”.

“Hemos dicho en otros informes que se hace inversión en las regiones, pero que hay estrategias que deberán revisarse para poder tener mejores resultados”, agregaron por correo electrónico Isabel Román y Valeria Lentini, también del Estado de la Educación. “En las regiones se concentra la población con beca de las universidades públicas, por lo tanto, las estrategias a revisar tendrían que ver con más elementos que el apoyo económico”.

Engañoso: La oferta académica está obsoleta y divorciada del sector productivo

El informe de los legisladores acerca de las universidades públicas afirma que  “la oferta académica está obsoleta y divorciada del sector productivo, lo que produce sobreoferta en Ciencias Sociales y un alto déficit en carreras Stem (es decir, carreras de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas)”. Los diputados dicen basarse en el Estado de la Educación para afirmar eso.

Evaluemos primero la afirmación sobre la obsolescencia. El informe de los diputados usa una cita de la investigadora Valeria Lentini para justificar su título. Lentini dijo en la Comisión:

“Hicimos un ejercicio de análisis, tanto las universidades públicas como privadas, y encontramos que, por ejemplo, en el caso de las universidades privadas más del 60% de las carreras en estas universidades no han actualizado sus programas en los últimos diez años. Y esto es muy importante, porque aquí sale, por ejemplo, en educación, el 70% de las carreras que ofrecen estas universidades no se ha actualizado, siendo que son esas carreras las que gradúan más docentes.”

La cita de Lentini es acerca de las universidades privadas, no acerca de las públicas. Los datos de renovación de las carreras en las universidades públicas son mucho más altos, pero el informe de los diputados los omite.

“Durante la última década, todas las universidades (públicas) realizaron modificaciones curriculares o crearon carreras, aunque a ritmos diferentes. Según los registros, en la UCR el 52% de la oferta es nueva o ha sido renovada; el 54% en el TEC, el 61% en la UNA y 70% en la UNED. En la UTN todavía el conjunto de su oferta tiene diez años o menos de creada”, dijeron Isabel Román y Valeria Lentini a Doble Check.

Román afirma que hay que hacer un cálculos más finos. «Los grandes números no valen así. Hay que partirlos», agrega Marcela Román. Por ejemplo, en Salud, las universidades públicas solo han actualizado un quinto de su oferta (20,5%) en los últimos diez años, pero en las áreas de informática, ingeniería y computación ese porcentaje se triplica, debido a la apertura de nuevas carreras y actualización de planes.

Eso sí: el Estado de la Educación señala que el país no está dando la talla en «innovación». Sus investigadoras consultaron a las propias universidades si creían que estaban siendo innovadores y qué barreras enfrentaban para serlo. Tanto las universidades públicas y privadas admitieron que no.

“En las universidades públicas los procesos de tramitar cosas son sumamente lentos y desmotivan a las unidades académicas para hacer cosas.  Desde el sector privado lo que encontramos es que hay un problema en la regulación del Conesup que los bloquea para ser innovadores”, dice Román.

¿Qué hay de la afirmaicón sobre el supuesto divorcio entre las universidades y el sector productivo. Lo cierto es que no hay datos para afirmarlo categóricamente. Marcela Román señala la necesidad de contar con estudios de prospección laboral, que Costa Rica no tiene.

“El Estado costarricense no hace nada sobre eso. (…) Cinde hace algunas cositas, la Uccaep hace algunas cositas… Todo el mundo  hace algo, pero no es una información desde la que el Estado de la Nación pueda asirse para decir cosas concluyentes. Costa Rica no hace del todo (estudios de prospección laboral)”.

Román subraya que las universidades deberían tener capacidad de prospección laboral en el largo plazo. Pero, considerando los tiempos de planificación y creación de una carrera, eso implica pensar más allá de los próximos cinco o diez años.

Los diputados se basan también en una cita del Estado de la Educación sobre todas las universidades –públicas y privadas– para indicar el déficit en carreras STEM. Omiten decir que  la UCR y el TEC tienen mayor oferta académica en áreas STEM que el resto de universidades públicas y privadas del país. Se trata de carreras que requieren de alta inversión en infraestructura e insumos, por lo que son más caras.

“Este país tiene una deficiencia enorme porque no hace prospección laboral y poner porcentajes graciosos de que necesitamos un 20%, un 30% o un 50% de carreras STEM es una tontería. Eso no tiene robustez académica. No se sostiene porque no están los estudios serios. Hay que hacer los estudios de prospección laboral”, había dicho la misma Román en un foro organizado por estudiantes de la Federación de Estudiantes de la UNA.

Lo que no critican los diputados y que sí cuestiona el Estado de la Educación

El informe del FEES omite también mencionar una deuda que sí ha resaltado el Estado de la Educación reiteradamente: las brechas de género.

“Que es la más grande, porque las mujeres somos la mitad. La población regional no es tanta en el promedio país… ¡Pero es que las mujeres somos la mitad! ¿Cómo se les olvidó mirar eso que es tan crítico?” , dice Marcela Román.

El informe ha resaltado muchas problemáticas relacionadas con ese tema. Por ejemplo, existen amplias brechas para que las mujeres puedan acceder a carreras como las ingenierías, Física o Computación.

“De hecho, las mujeres enfrentan con mucho miedo las pruebas de admisión en general. Hay muchas menos mujeres que aplican al TEC. Y no es casualidad”, agrega Marcela Román.

El informe concluye que los esfuerzos para resolver las brechas de género que vienen desde la secundaria son mínimos en las universidades. Los informes han documentado las problemáticas de acoso y la falta de políticas institucionales que rompas las barreras sociales que tienen las mujeres.

Tener a más mujeres estudiando en las universidades y atreviéndose a cursar carreras ocupadas mayoritariamente por hombres será también vital para el futuro del trabajo en Costa Rica. El Estado de la Nación ha insistido durante varios años en que ampliar la proporción de mujeres ocupadas en el país podría disminuir la pobreza y la desigualdad en el país.

Las coincidencias

Los diputados aseguran en sus conclusiones que las universidades públicas deben “crear y desarrollar más programas de diplomados universitarios, como una herramienta para democratizar la educación superior en las regiones”.

“Eso sí se deriva de nosotros. Hay que revalorizar en el sistema público el nivel de diplomado, que lo tenemos abandonado. Y eso ha generado un escándalo”, dice Marcela Román.

En general, el Informe del Estado de la Educación asegura que los diplomados en el país son mucho menos frecuentes que los bachilleratos y las licenciaturas. Esa carencia es problemática, pero podría ser una oportunidad especial para las regiones, donde la idea de impartir ciertas carreras de sedes centrales puede tener muchos obstáculos.

El Estado de la Educación también coincide con los diputados en que las universidades deben buscar mejores formas de ser costo-efectivas. Cómo abordar esa problemática tiene –sin embargo– una respuesta diferente para las investigadoras. Proponen varias soluciones omitidas por los diputados, por ejemplo, la educación virtual.

Es ridículo seguir gastando dinero en infraestructura, teniendo la tecnología. La UNED ha demostrado en extenso que la gente sí es buena. ¿Por qué no aprovechamos el gran conocimiento que tenemos en ese sistema para extender la oferta de otra manera más inteligente en todo el país?”, dice Román.

Representantes universitarios estudiantiles también mencionaron otra propuesta en la Comisión Especial del FEES. Su sugerencia es evitar la duplicidad de gastos administrativos al permitir que las sedes puedan ser administradas por el Consejo Nacional de Rectores (Conare).

“Yo no haría una lectura inocente de la mala calidad de ese informe, y de las relaciones de causalidad que no existen y que apelan a los datos del Estado de la Educación –que se los agradezco, porque parece que es un criterio de autoridad– para justificar sus posiciones. A pesar de eso, pienso que hay un interés legítimo de muchos legisladores de que mejoremos. (…) Nosotros tenemos que tener la capacidad de responder con propuestas: estas sí, estas no, y estos son los argumentos y la evidencia empírica, no ideología”, cerró Román.

 

Nota del editor: Doble Check es un proyecto financiado por la Universidad de Costa Rica. Esta institución, a su vez, está financiada mayoritariamente por el FEES. La información en esta nota se trabajó con independencia de esta relación, pero se considera necesario transparentar un potencial conflicto de interés de cara a nuestra audiencia.
Esta nota fue corregida. Una versión anterior afirmaba que la propuesta estudiantil de que CONARE administrara las sedes regionales también estaba contenida en el Informe Estado de la Educación, lo cual era incorrecto.

 

 

 

 

 

Ministro Daniel Salas es médico en salud humana, no veterinaria

En resumen: El ministro de Salud, Daniel Salas, es epidemiólogo y médico en salud humana, no veterinario.

Varias publicaciones en redes sociales desacreditan sin sustento la formación en epidemiología de Salas. Los mensajes critican su manejo de la crisis de la COVID-19 con un ataque a sus atestados: afirman que el médico obtuvo su maestría en la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional.

La crítica no tiene fundamento. Esta es la única unidad académica que forma profesionales en epidemiología en el país. ¿Por qué? La Escuela de Veterinaria de la UNA era la única que contaba con doctores en la materia en 1998, cuando se creó la especialidad en el país.

«Nosotros no enseñamos Epidemiología Veterinaria: nosotros enseñamos Epidemiología», dijo a Doble Check el coordinador de la maestría Juan José Romero.

Romero explicó que la epidemiología es una disciplina que se puede aplicar a distintos campos profesionales.

«Hemos graduado entre 350 y 400 personas en Epidemiología: de medicina, enfermería, biología, microbiología, odontología, medicina veterinaria, salud ocupacional, historia, sociología, geografía…».

Previa a su formación como epidemiólogo, el ministro obtuvo una licenciatura en Medicina y Cirugía (en humanos), es especialista en Gerencia de Proyectos y tiene una maestría en Salud Pública con énfasis en Gerencia.

En resumen: El ministro de Salud, Daniel Salas, es epidemiólogo y médico en salud humana, no veterinario.

Varias publicaciones en redes sociales desacreditan sin sustento la formación en epidemiología de Salas. Los mensajes critican su manejo de la crisis de la COVID-19 con un ataque a sus atestados: afirman que el médico obtuvo su maestría en la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional.

La crítica no tiene fundamento. Esta es la única unidad académica que forma profesionales en epidemiología en el país. ¿Por qué? La Escuela de Veterinaria de la UNA era la única que contaba con doctores en la materia en 1998, cuando se creó la especialidad en el país.

«Nosotros no enseñamos Epidemiología Veterinaria: nosotros enseñamos Epidemiología», dijo a Doble Check el coordinador de la maestría Juan José Romero.

Romero explicó que la epidemiología es una disciplina que se puede aplicar a distintos campos profesionales.

«Hemos graduado entre 350 y 400 personas en Epidemiología: de medicina, enfermería, biología, microbiología, odontología, medicina veterinaria, salud ocupacional, historia, sociología, geografía…».

Previa a su formación como epidemiólogo, el ministro obtuvo una licenciatura en Medicina y Cirugía (en humanos) en la Universidad de Costa Rica, es especialista en Gerencia de Proyectos por el Tecnológico de Costa Rica y tiene una maestría en Salud Pública con énfasis en Gerencia (UCR).

¿Quién desinformó?

Varios perfiles en Facebook propagaron el mensaje falso de que la formación del ministro Salas es en medicina veterinaria. Otro de los perfiles que divulgó desinformación fue Los Ignorantes. Esta plataforma publicó un texto de opinión en donde afirmó que la relación de la epidemiología con la salud animal no era pretexto para «tratar a la población costarricense como animales».

El 13 de julio, un grupo de personas protestó frente a Casa Presidencial contra las medidas de restricción adoptadas por el Ejecutivo. Uno de los manifestantes que transmitió sus críticas en directo por Facebook atribuyó a Los Ignorantes su supuesta confusión de no saber si el ministro era «epidemiólogo de personas o veterinario».

Ojo con los veterinarios

Juan José Romero advierte que la epidemiología es una disciplina que puede ayudar a comprender fenómenos en otras áreas (incluso la divulgación de desinformación, por ejemplo). Romero, cuya formación original es como médico veterinario, advirtió además sobre el prejuicio desacreditar a un epidemiólogo por tener esta formación.

Por ejemplo, el encargado del manejo de la crisis sanitaria en Alemania, Lothar Wieler, es veterinario.

Además, Romero advierte que trazar categorías rígidas entre la salud humana y la salud veterinaria puede complicar el manejo de políticas públicas. «Más del 60% de las nuevas enfermedades que afectan a las personas cada año son de origen animal», comentó.

Aproximaciones como «Una salud», de la OMS, pretenden promover políticas públicas coordinadas en la inocuidad de los alimentos, la resistencia contra los antibióticos y el control de zoonosis (enfermedades transmisibles entre animales y humanos). El SARS-CoV-2 es justamente un caso de zoonosis.

 

Publicación engañosa subestima aumento de casos positivos por COVID-19

En resumen: Es falso que el porcentaje de pruebas positivas de COVID-19 en Costa Rica no hubiera tenido una variación significativa, como se asegura en una publicación compartida en redes sociales.

La publicación cuestiona la respuesta sanitaria a la pandemia en el país. Su argumento es mostrar los porcentajes de diagnósticos positivos del total de pruebas realizadas diariamente en los primeros diez días de julio. El porcentaje de positividad diario en ese período osciló entre 19% y casi 34%. El mensaje desinforma al afirmar que “podemos observar que el aumento realmente es insignificante”.

Esas cifras son ciertas pero la publicación es engañosa, pues omite los datos previos a julio. El porcentaje de diagnósticos positivos aumentó significativamente en junio al pasar de 8% a 32% del total de pruebas diarias.

Expertos en epidemiología y biología matemática consultados por Doble Check advirtieron que la tendencia actual de crecimiento de casos identificados en Costa Rica es exponencial independientemente de la cantidad de muestras que se hacen por día. Esta observación implica una dinámica contagio más acelerada entre la población.

En resumen: Es falso que el porcentaje de pruebas positivas de COVID-19 en Costa Rica no hubiera tenido una variación significativa, como se asegura en una publicación compartida en redes sociales.

La publicación cuestiona la respuesta sanitaria a la pandemia en el país. Su argumento es mostrar los porcentajes de diagnósticos positivos del total de pruebas realizadas diariamente en los primeros diez días de julio. El porcentaje de positividad diario en ese período osciló entre 19% y casi 34%. El mensaje desinforma al afirmar que “podemos observar que el aumento realmente es insignificante”.

Esas cifras son ciertas pero la publicación es engañosa, pues omite los datos previos a julio. El porcentaje de diagnósticos positivos aumentó significativamente en junio al pasar de 8% a 32% del total de pruebas diarias.

Doble Check consultó a expertos en epidemiología y biología matemática. Ellos advirtieron que la tendencia actual de crecimiento de casos identificados en Costa Rica es exponencial independientemente de la cantidad de muestras que se hacen por día. Esta observación implica una dinámica contagio más acelerada entre la población.

La información se compartió a través de un conocido perfil que suele divulgar desinformación y que funciona bajo el pseudónimo de Patricio Villeda. Doble Check se comunicó con la administración de la página, pero no obtuvo respuesta oportuna.

¿Qué dice la publicación?

El 11 de junio, una persona privada compartió en Facebook una publicación titulada  “Esta es la oportunidad única de descubrir la verdad”. El mensaje cuestiona las medidas preventivas establecidas por el Ministerio de Salud ante el reciente aumento de casos diagnosticados de COVID-19.

Esa publicación minimiza la escala de la pandemia en el país. Muestra los porcentajes de diagnósticos positivos respecto al total de pruebas realizadas diariamente en los primeros diez días de julio. El texto se acompaña de una tabla con las cifras de esos días que se muestra que el porcentaje de positividad diario osciló entre 19% y casi 34%. Así lo indican registros del Observatorio del Desarrollo de la Universidad de Costa Rica.

Publicación replicada anónimamente en redes sociales desde el 11 de julio

La publicación también presenta como una supuesta evidencia el porcentaje de positividad entre el 8 y 9 de julio. El porcentaje de positividad es la proporción de pruebas que resultan positivas en un período. Esta proporción varió casi 3 puntos porcentuales entre esos dos días a pesar de que la cantidad de muestras aplicadas fue mayor en ese último día.

Dicha publicación fue replicada por un perfil anónimo en Facebook llamado Patricio Villeda. Esta plataforma ha difundido desinformación sobre el COVID-19 en otras ocasiones. El 9 de julio, un video atribuido a ese perfil presentó de forma engañosa la ocupación hospitalaria por COVID-19 en Costa Rica y las razones que han motivado las alertas de color naranja en distintas zonas del país. En abril, ese perfil anónimo omitió deliberadamente información para acusar falsamente al Ministerio de Salud de reportar una cantidad de casos de COVID-19 menor a la diagnosticada realmente.

Porcentaje de casos positivos sí ha aumentado

Es falso que el porcentaje de pruebas positivas de COVID-19 en Costa Rica no hubiera tenido una variación significativa.

Es cierto que entre 19% y casi 34% de las pruebas realizadas en los primeros diez días de julio resultaron positivas por COVID-19, como afirma la publicación difundida anónimamente. Los cálculos son correctos, pero la interpretación es incorrecta. Es engañoso emplear esas cifras para decir que “el aumento realmente es insignificante”.

La publicación es engañosa al omitir los datos previos a julio. El porcentaje de diagnósticos positivos aumentó significativamente al pasar de 8% del total de pruebas diarias el 1.º de junio a 32% el 1 de julio.

“El porcentaje de muestras positivas –aún con sus variaciones diarias– ha tenido una tendencia a aumentar en las últimas seis semanas, independientemente de si se toman más o menos muestras”, explicó Juan José Romero, director del posgrado de Epidemiología de la Universidad Nacional (UNA).

Este gráfico representa el número de muestras, el número de confirmados y el porcentaje de confirmados, día a día. «Las variaciones siempre son grandes de un día a otro pero se pueden observar tendencias (marcadas en amarillo)», señaló el epidemiólogo Juan José Romero.

¿La cantidad de muestras explica la curva de contagios?

La publicación difundida anónimamente en redes sociales insinúa que el porcentaje de diagnósticos positivos no varió de forma significativa entre el 8 y el 9 de julio a pesar de que aumentó la cantidad de pruebas ese último día. Entonces se reportaron 649 casos positivos.

Esa misma fecha, el Ministro de Salud, Daniel Salas, advirtió que ese registro implicaba un aumento exponencial en los contagios identificados en el país. Los casos de COVID-19 se duplicaron con respecto al día anterior (350 casos). Posteriormente, el gobierno anunció un “cerco epidemiológico” de nuevas restricciones de movimiento del 11 al 19 de julio en distintas zonas del país.

Es cierto que la cantidad de pruebas aplicadas cada día ha variado. Por ejemplo, el 1.º de junio se aplicaron 352 pruebas y casi 8% resultó positivo por COVID-19. El 1.º de julio se efectuaron 909 pruebas y 32% dio un resultado afirmativo para la enfermedad.

¿Un aumento en la realización de pruebas permite diagnosticar más personas contagiadas? Sí.

“Claro que hay más positivos porque se hacen más pruebas; es lo normal en una epidemia. Si se sale a buscar los casos se encuentra lo que hay debajo de la línea del mar y se deja de ver sólo la punta del iceberg”, afirmó Juan José Romero. «Es natural que haya ese tipo de variaciones cuando se toman muestras de poblaciones heterogéneas y con distintos momentos epidemiológicos», añadió el epidemiólogo.

¿Eso quiere decir que un aumento en la cantidad de pruebas de COVID-19 ocasionó el crecimiento exponencial de la curva de contagios? ¿Un aumento en la cantidad de pruebas por sí solo debería aumentar el porcentaje de positividad? No.

El crecimiento exponencial de contagios se mostrará aunque varíe la cantidad de pruebas aplicadas diariamente. “Cuando hay un crecimiento exponencial en el contagio de una epidemia, aunque se vaya aumentando el número de muestras con el tiempo de forma lineal –es decir, si hoy hago mil y mañana hago 2.000– la tendencia exponencial siempre será manifestada al final en el número de casos. Aumentar el número de muestras, aunque aparenta mostrar más casos, sigue mostrando una tendencia exponencial”, detalló Tomás de Camino Beck, docente universitario especializado en biología matemática.

“Dicho de otro modo: cuando el crecimiento de la epidemia es exponencial y la probabilidad de encontrar un infectado es 0.1, entonces en una muestra de 100 encontraré 10 y en una de mil encontraré 100, que en ambas son el 10%”, añadió Tomás de Camino.

Simulación de contagio exponencial elaborada por Tomás de Camino Beck: «Imagine que hay una población donde hay cierta probabilidad de infectados en la población, y esa población va aumentando exponencialmente con el tiempo. La línea roja es la situación donde se saca una muestra de 1.000 personas todos los días, donde la simulación es al azar. La muestra azul muestra qué pasa si se va aumentando en 1.000 muestras más cada día. Cuando yo mantengo constante, veo lo que pareciera ser un crecimiento más rápido. Si yo acelero y voy aumentando linealmente las pruebas cada día, voy dando la impresión de que se va ralentizando pero al final de cuentas se ve el crecimiento exponencial de la misma manera».

Más allá del conteo de casos

El epidemiólogo Juan José Romero advirtió que las decisiones basadas en su materia no solo se toman con base en el número de casos identificados.

“Ese es sólo un indicador que desencadena los otros; por ejemplo, hospitalizaciones, unidades de cuidados intensivos y muertes. Por encima de eso, epidemiológicamente, en un brote, epidemia o pandemia, ubicar los casos es fundamental para cortar las rutas de transmisión, de modo que el número de casos no aumente exponencialmente con un efecto dominó. Seguir el rastro de los infectados, para confinarlos y cortar las redes de contagio, es objetivo intermedio para el objetivo final que es no saturar los servicios de salud”.

El Ministerio de Salud justificó las medidas de “cerco epidemiológico” de esta semana como necesarias para que el sistema de salud pudiera identificar los nexos de contagio de las personas diagnosticadas en las últimas semanas.

Tomás de Camino subrayó que los casos identificados por día en el país no pueden interpretarse como las únicas personas que estaban enfermas de COVID-19 en el país. “Hay que tener cuidado con los números. Si hoy hay 650 casos, esos son casos detectados. Probablemente hay más, pero eso es lo que detecta la muestra”, aseguró el especialista.

Video desinforma sobre alertas naranja y ocupación hospitalaria por COVID-19

En resumen: Un video difundido miles de veces en Facebook presenta de forma engañosa la ocupación hospitalaria por COVID-19 en Costa Rica y las razones que han motivado las alertas de color naranja en distintas zonas del país.

El video fue publicado este miércoles por el perfil Los Ignorantes y por un perfil anónimo que se identifica como “Patricio Villeda”, el cual ha desinformado de manera deliberada en otros momentos de la pandemia.

La publicación empieza con una intervención del Ministro de Salud, Daniel Salas, donde advierte sobre el aumento de la ocupación del Centro Especializado de Atención a Pacientes COVID-19 (CEACO).

Después, el video muestra imágenes de recepciones y entradas de otros hospitales y clínicas públicas del país, en las que aparecen pocas personas. “No comprendemos lo de la alerta naranja en San José. Todos los hospitales vacíos”, se afirma en la publicación.

En realidad, las alertas de color naranja no responden a escenarios de saturación de centros hospitalarios. Ese factor solo se consideraría para establecer una alerta roja. Así lo confirmó a Doble Check el Ministerio de Salud.

Además, las autoridades sanitarias han advertido solamente sobre la ocupación actual de las 88 camas del CEACO, que se alcanzó esta semana. La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) ha aclarado que el resto de hospitales aún tiene espacio disponible para la atención de pacientes de COVID-19.

A pesar de que hay espacios hospitalarios disponibles para la atención de la pandemia además del CEACO, el aumento de personas enfermas de los últimos días sí pueden saturar la capacidad de respuesta del sistema de salud en el próximo mes, según proyecciones de la CCSS.

Doble Check contactó este jueves al administrador y presentador de Los Ignorantes, Luis Alonso Naranjo, pero no se obtuvo respuesta oportunamente.

En resumen: Un video difundido miles de veces en Facebook presenta de forma engañosa la ocupación hospitalaria por COVID-19 en Costa Rica y las razones que han motivado las alertas de color naranja en distintas zonas del país.

El video fue publicado en Facebook ayer, miércoles, por el perfil Los Ignorantes y por un perfil anónimo que se identifica como “Patricio Villeda”, el cual ha desinformado de manera deliberada en otros momentos de la pandemia.

La publicación empieza con una intervención del Ministro de Salud, Daniel Salas, donde advierte sobre el aumento de la ocupación del Centro Especializado de Atención a Pacientes COVID-19 (CEACO).

Después, el video muestra imágenes de recepciones y entradas de otros hospitales y clínicas públicas del país, en las que aparecen pocas personas. “No comprendemos lo de la alerta naranja en San José. Todos los hospitales vacíos”, se afirma en la publicación.

Las alertas de color naranja no responden a escenarios de saturación de centros hospitalarios. Ese factor solo se consideraría para establecer una alerta roja. Así lo confirmó a Doble Check el Ministerio de Salud.

Las autoridades sanitarias han advertido solamente sobre la ocupación actual de las 88 camas del CEACO, que se alcanzó esta semana. La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) ha aclarado que el resto de hospitales aún tiene espacio disponible para la atención de pacientes de COVID-19.

A pesar de que hay espacios hospitalarios disponibles para la atención de la pandemia además del CEACO, el aumento de personas enfermas de los últimos días sí pueden saturar la capacidad de respuesta del sistema de salud en el próximo mes, según proyecciones de la CCSS.

Doble Check contactó este jueves al administrador y presentador de Los Ignorantes, Luis Alonso Naranjo, pero no se obtuvo respuesta oportunamente.

¿Qué se dice en el video?

El perfil del programa digital Los Ignorantes publicó el miércoles 8 de julio un video de más de 7 minutos que tituló “Solo el pueblo salva el pueblo”.

La producción insinúa que el Ministro de Salud, Daniel Salas, miente sobre la ocupación hospitalaria por personas enfermas de COVID-19. El video inicia con el texto: “La verdad se sostiene sola, pero la mentira…”.

Después, incluye un segmento de una conferencia de prensa del jerarca de Salud: “Ustedes ven ya la ruta que estamos siguiendo, también a los servicios de salud, donde ya se está sobrepasando la mitad de capacidad de CEACO”, afirma Daniel Salas en ese fragmento de video.

Captura de pantalla del video difundido en redes sociales por «Los Ignorantes»

El video de Los Ignorantes continúa recopilando imágenes grabadas aparentemente el lunes 6 de julio en recepciones de Emergencias y Consulta Externa de distintos hospitales y clínicas públicas. Las tomas muestran a pocas personas haciendo fila.

“No comprendemos lo de la alerta naranja en San José. Todos los hospitales vacíos”, repite el locutor en otro momento. “Estamos a tiempo para resistir a la mentira”, añade la publicación en su descripción de texto.

Los Ignorantes es un proyecto audiovisual vinculado al productor musical Luis Alonso Naranjo y a Robert Beers, asesor legislativo de la diputada independiente Ivonne Acuña.

El video se presenta como una alianza entre ese proyecto y “Patricio Villeda”. Este perfil anónimo omitió deliberadamente información en abril para acusar falsamente al Ministerio de Salud de reportar una cantidad de casos de COVID-19 menor a la diagnosticada realmente.

Alerta naranja no implica saturación de hospitales

Las alertas naranjas han sido declaradas en distintas zonas del país. Es falso que la declaración de esta señal de vigilancia signifique o requiera que los servicios de salud se hubieran saturado por personas enfermas de COVID-19. Así lo indicó el Ministerio de Salud por medio de su área de comunicación.

Salud aclaró a Doble Check que en la determinación de alertas naranjas se analizan distintos factores como “coeficiente de variación, pendiente y tasa de ataque”. Estas son herramientas estadísticas para proyectar la propagación de la enfermedad y evaluar el nivel de riesgo en una región específica.

Salud advirtió que una saturación o colapso de servicios médicos solamente se contemplaría para establecer una alerta roja.

Solo CEACO se ha saturado por COVID-19

El fragmento de video incluido en la publicación de Los Ignorantes solo incluye una advertencia del ministro Daniel Salas sobre una eventual ocupación del Centro Especializado de Atención a Pacientes COVID-19 (CEACO), ubicado en San José.

La advertencia no implica que los centros hospitalarios, en general, están saturados. Las imágenes mostradas en ese video de recepciones y fachadas de otros hospitales y clínicas no son una prueba que desmienta la afirmación del jerarca de Salud.

El CEACO cuenta con 88 camas para atender a personas que tienen esa enfermedad respiratoria. El presidente ejecutivo de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), Román Macaya, indicó en conferencia de prensa que esa capacidad se ocupó técnicamente este jueves al registrarse un total de 120 personas hospitalizadas por COVID-19. Entre ellas,  33 están albergadas en otros centros médicos.

Esa institución advirtió sobre una ocupación total del CEACO al menos desde el 19 de junio, según una revisión de Doble Check a las conferencias de prensa de ese mes.

Desde entonces, la CCSS también ha advertido que el CEACO no es el único centro médico previsto para atender pacientes de COVID-19. La institución ha dicho que la capacidad de los otros hospitales públicos aún está disponible.

Situación sí puede empeorar

El aumento de personas enfermas de los últimos días sí podría saturar la capacidad de respuesta del sistema de salud en el próximo mes.

El pasado 28 de junio, la CCSS informó de que tiene un total de 5.548 camas de salón. Un total de 477 estaban habilitadas para enfermos moderados de COVID-19. A esa fecha, se contaba con un saldo de 773 camas libres para la atención de distintas patologías o una posible adaptación para personas infectadas con el nuevo coronavirus.

La institución registraba un total de 257 camas de cuidados intensivos, con 24 espacios reservados para COVID-19 y 38 libres para tratar otras condiciones o adaptarse a personas enfermas gravemente de COVID-19.

Esa capacidad hospitalaria corre el riesgo de saturarse si más de 714 personas se enferman diariamente de COVID-19 durante un periodo sostenido de 3 semanas (5.000 por semana). Así lo indicó una proyección presentada en ese momento por el gerente médico de la CCSS, Mario Ruiz.

Este jueves, el Ministerio de Salud anunció el diagnóstico de 649 casos nuevos de COVID-19 en el país. El total acumulado es de 6.485 personas. Durante los último 8 días, el total de casos en el país tuvo un aumento de casi 3.000 casos. El jerarca de esa cartera calificó el incremento como exponencial.

La CCSS también anunció la habilitación de 64 camas nuevas en la Torre Este del hospital Rafael Ángel Calderón Guardia para atender pacientes de COVID-19.

COVID-19 no se «disparó» entre extranjeros, como dijo AM Prensa

En resumen: Es falso que la cantidad de personas extranjeras con COVID-19 se hubiera «disparado» en los últimos días en Costa Rica, tal como afirmó el medio digital AM Prensa el jueves.

La proporción de personas extranjeras con esa enfermedad aumentó unos 8 puntos porcentuales en junio. Llegó a casi 28% del acumulado de casos en el país en este mes. Durante mayo, esa proporción había aumentado casi 10 puntos porcentuales, pasando de 10% a 20% del total de casos.

La variación de personas extranjeras tuvo picos diarios más altos durante mayo que en junio.

AM Prensa lanzó su titular el jueves 2 de julio. Ese día hubo 90 confirmaciones adicionales a las del día anterior. Esa cantidad representó 33% de los casos reportados ese día, mientras que el porcentaje de personas extranjeras del día anterior fue 40,5% de los casos nuevos.

Aunque cada día se reportan nuevos diagnósticos de personas extranjeras con COVID-19, la tendencia de crecimiento es similar a la registrada entre personas costarricenses. La variación en el aumento de los nuevos casos de COVID-19 sí dio un salto en el país en junio, pero es incorrecto decir que las personas extranjeras tienen un aumento más acelerado que el de nacionales.

Doble Check envió consultas al director de AM Prensa, Adrián Meza, pero no se obtuvo respuesta oportunamente.

Los números compartidos por el Ministerio de Salud no permiten conocer datos como nacionalidad, estatus migratorio ni el tiempo de residencia en el país de las personas infectadas.

En resumen: Es falso que la cantidad de personas extranjeras con COVID-19 se hubiera «disparado» en los últimos días en Costa Rica, tal como afirmó el medio digital AM Prensa el jueves.

La proporción de personas extranjeras con esa enfermedad aumentó unos 8 puntos porcentuales en junio. Llegó a casi 28% del acumulado de casos en el país en este mes. Durante mayo, esa proporción había aumentado casi 10 puntos porcentuales, pasando de 10% a 20% del total de casos.

La variación de personas extranjeras tuvo picos diarios más altos durante mayo que en junio.

AM Prensa lanzó su titular el jueves 2 de julio. Ese día hubo 90 confirmaciones adicionales a las del día anterior. Esa cantidad representó 33% de los casos reportados ese día, mientras que el porcentaje de personas extranjeras del día anterior fue 40,5% de los casos nuevos.

Aunque cada día se reportan nuevos diagnósticos de personas extranjeras con COVID-19, la tendencia de crecimiento es similar a la registrada entre personas costarricenses. La variación en el aumento de los nuevos casos de COVID-19 sí dio un salto en el país en junio, pero es incorrecto decir que las personas extranjeras tienen un aumento más acelerado que el de nacionales.

Doble Check envió consultas al director de AM Prensa, Adrián Meza, pero no se obtuvo respuesta oportunamente.

Los números compartidos por el Ministerio de Salud no permiten conocer datos como nacionalidad, estatus migratorio ni el tiempo de residencia en el país de las personas infectadas.

Casos extranjeros no se han «disparado»

El medio digital AM Prensa divulgó este jueves que «la cifra de extranjeros positivos se dispara a 1.175 en Costa Rica«. El medio de comunicación añadió que «solo en las últimas 24 horas se sumaron 90 casos más en el territorio tico».

Sin embargo, los casos de extranjeros identificados con COVID-19 no han tenido un crecimiento atípico o distinto al de personas costarricenses. Así lo muestran los registros del Ministerio de Salud.

Las proporciones de personas extranjeras en los reportes diarios tuvieron picos mayores en mayo. Por ejemplo, 92% de los casos identificados el 5 de mayo pasado fueron extranjeros (12 personas). Sin embargo, esas proporciones comenzaron a disminuir paulatinamente durante junio: la proporción más alta de casos extranjeros identificados en un día durante ese mes se registró el 3 de junio, con casi 52% de los casos.

El propio día en que AM Prensa tituló que la cantidad de casos de COVID-19 en extranjeros se «disparó», solo 33% de los nuevos diagnósticos eran de extranjeros. Esa fue una proporción menor a la de los cuatro días anteriores, cuando el porcentaje diario de extranjeros identificados con esa enfermedad osciló entre 35% y 40%.

Es cierto que la porción de personas extranjeras en el acumulado de casos de COVID-19 aumentó unos 8 porcentuales en junio, hasta llegar a un 28% del total. Aún así, ese fue un crecimiento similar al mes anterior, donde la proporción de casos extranjeros pasó de 10% a casi 20% del acumulado (variación de casi 9 puntos porcentuales).

Tomás de Camino Beck, docente universitario y especialista en biología matemática, señaló a Doble Check que el acumulado de personas extranjeras diagnosticadas con COVID-19 sigue la misma tendencia de crecimiento que los casos nacionales. También advirtió que la proporción de los casos extranjeros frente a los diagnósticos nacionales ha aumentado de forma lineal.